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Las falacias de atingencia y del lenguaje: qué son y cómo detectarlas

Esta lección es parte de Temario Español de Zapandí (Noveno año) del III Ciclo Lección 13 de 20

Por Andrea del Carmen actualizado el 27 de octubre de 2026 11 min de lectura

«Todo el mundo la usa, así que debe ser buena». «No le hagas caso a esa propuesta: quien la hizo llega tarde a todo». Frases así suenan convincentes, pero no prueban lo que dicen. Son falacias, y aparecen en anuncios, discusiones, redes sociales y hasta en nuestros propios escritos. El programa de Español de noveno año pide reconocerlas, analizarlas críticamente y aplicar habilidades comunicativas para subsanarlas en los intercambios.

El propio programa aclara que el propósito, más que clasificar de memoria, es desarrollar la habilidad de detectar falacias, para no dejarse engañar y comunicarse con mensajes claros y correctos. En esta lección verás qué es una falacia, los dos grandes grupos que nombra el programa, ejemplos de cada tipo escritos para esta lección y cómo reformular un razonamiento falaz.

Definición

Una falacia es un razonamiento que parece correcto, pero no lo es: sus premisas no prueban la conclusión, aunque a primera vista lo parezca. La palabra viene del latín fallacia, que procede del verbo fallere, ‘engañar’. El Libro de estilo de la Justicia de la Real Academia Española (RAE) las describe como argumentaciones que no prueban una conclusión, pero que pueden producir efecto de engaño en quien las recibe.

Dos grandes grupos de falacias#

Los estudiosos de la lógica han propuesto muchas clasificaciones. Los dos grupos que nombra el programa del MEP coinciden con los del lógico Irving Copi, que describe la Stanford Encyclopedia of Philosophy, una enciclopedia académica de la Universidad de Stanford:

  • Falacias de atingencia, también llamadas de pertinencia. Según el diccionario académico, atingencia significa ‘relación, conexión’. En estas falacias, lo que se dice no tiene relación con lo que se quiere probar: se habla de la persona, de lo que opina la mayoría o de una amenaza, en vez de dar razones sobre el asunto.
  • Falacias del lenguaje o de ambigüedad. El error nace de una palabra o de una construcción que tiene más de un sentido, y el razonamiento salta de un sentido al otro sin avisar. Un texto académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) las llama falacias dependientes del lenguaje.

Una falacia no siempre es una mentira. Puede tener premisas verdaderas y, aun así, ser un mal razonamiento, porque esas premisas no llevan a la conclusión. Por eso no basta con preguntarse si lo que se dice es cierto: hay que preguntarse si de verdad prueba lo que pretende.

Falacias de atingencia contra la persona#

El programa agrupa varias falacias personales. En todas, la atención se desvía de las razones hacia quien habla o hacia los sentimientos de quien escucha:

FalaciaQué haceEjemplo
Ofensiva (ad hominem)Ataca a la persona en lugar de discutir lo que afirma.«No le hagas caso a la propuesta de horario de Marcos: siempre anda despeinado».
CircunstancialDescarta una afirmación por los intereses o la situación de quien la hace.«Claro que la dueña de la librería dice que leer es importante: ella vende libros».
Tu quoque (‘tú también’)Rechaza un consejo porque quien lo da no lo cumple.«¿Usted me dice que no use el celular en la mesa, si lo revisa en pleno almuerzo?».
Apelación a la misericordia (ad misericordiam)Pide aceptar una conclusión por lástima, no por razones.«Profe, deme el punto que me falta: tuve una semana muy difícil».

Lo que se dice de la persona puede ser verdad y, aun así, no probar nada sobre el asunto. El texto de la UNAM lo explica así: el error no está en criticar a alguien, sino en fingir que, por quedar la persona descalificada, sus afirmaciones son falsas. La dueña de la librería tiene un interés, pero eso no vuelve falso que leer sea importante; lo que corresponde es examinar sus razones. Y la tristeza de una semana difícil merece comprensión, pero no demuestra que la respuesta del examen estuviera bien.

La multitud, la autoridad y la fuerza#

Tres falacias de atingencia muy frecuentes en anuncios y discusiones sustituyen las razones por otra cosa: la opinión de la mayoría, el prestigio de alguien o una amenaza.

  • Apelación a la multitud (ad populum). Pretende probar algo solo porque mucha gente lo cree o lo hace. «Esa aplicación de mensajes debe ser la más segura: la usa todo el colegio». Que algo sea popular no demuestra que sea seguro, verdadero o conveniente.
  • Apelación a la autoridad (ad verecundiam). Presenta como prueba la opinión de alguien que no es autoridad en ese tema, o pide aceptar una idea solo por quién la dice. «Un actor famoso asegura en un anuncio que ese suplemento mejora la memoria, así que funciona». Un actor no es especialista en nutrición ni en medicina.
  • Apelación a la fuerza (ad baculum). Usa una amenaza en lugar de argumentos. «O apoyas mi idea para el paseo, o no te vuelvo a pasar los apuntes». La Stanford Encyclopedia of Philosophy precisa que una amenaza puede dar motivos para actuar, pero el razonamiento es falaz cuando se usa para que alguien crea que una idea es correcta.

Ojo: no toda cita de una autoridad es una falacia. El texto de la UNAM recuerda que muchas veces es pertinente citar a quien sabe, porque aprovechar el camino que otros ya recorrieron ayuda a llegar más lejos. Citar a una especialista en su propio campo, y con sus razones, es un buen argumento; lo falaz es usar el prestigio como si cerrara la discusión o citar a alguien que no conoce el tema.

Generalización apresurada, causa falsa y otras#

  • Generalización apresurada. Saca una conclusión general a partir de muy pocos casos. «Compré dos aguacates en esa feria y estaban duros: en esa feria todo es de mala calidad». Con solo dos aguacates no se puede juzgar a todos los puestos de la feria.
  • Causa falsa. Presenta como causa de un hecho algo que no lo es. Un caso muy común es creer que, si una cosa pasó después de otra, fue causada por ella. «Llovió el día que estrenamos el uniforme: el uniforme nuevo trae mala suerte». El texto de la UNAM aclara que observar que dos hechos ocurren seguidos puede ser una pista para investigar; lo falaz es darlo por probado.
  • De ignorancia. Concluye que algo es verdadero porque nadie ha probado que sea falso, o al revés. «Nadie ha demostrado que en el aula vieja no haya fantasmas; por lo tanto, los hay».
  • Petición de principio o circularidad. La conclusión ya está en las premisas, dicha con otras palabras. «Esta marca de tenis es la mejor porque no hay ninguna mejor que ella».
  • Pregunta múltiple. Junta varias preguntas en una o da por supuesto algo no probado. «¿Ya dejaste de llegar tarde a los ensayos?» obliga a admitir que antes llegabas tarde, respondas sí o no.

Ejemplo. Identifica la falacia: a) «Mi primo fue a dos partidos de ese equipo, y el equipo perdió los dos: es el peor del torneo». b) «Si no me das la razón, le cuento a todos tu secreto».

Solución. a) Generalización apresurada: dos partidos son muy pocos para juzgar todo un torneo; habría que revisar la tabla completa de resultados. b) Apelación a la fuerza: en lugar de dar razones, amenaza. La amenaza puede presionar a la otra persona para que diga que sí, pero no demuestra que quien amenaza tenga razón.

Falacias del lenguaje: la ambigüedad#

En estas falacias, el engaño está en las palabras. Por eso aprender a detectarlas también ayuda a escribir con precisión:

FalaciaEn qué consisteEjemplo
EquívocoUna misma palabra se usa con dos sentidos distintos dentro del razonamiento.«Las velas dan luz. Los barcos de vela tienen velas. Por lo tanto, los barcos de vela dan luz».
AnfibologíaLa ambigüedad está en la construcción de la oración, no en una palabra.«La directora felicitó a la madre de la estudiante que ganó el concurso de oratoria; así que la madre es buena oradora».
Énfasis o acentoEl sentido cambia según la palabra que se destaca, y la conclusión depende de ese cambio.El tutor dijo: «No debemos hablar mal de nuestros compañeros». Alguien lo repite cargando la voz en NUESTROS y concluye: «Entonces, de los de otras secciones sí podemos».
ComposiciónAtribuye al conjunto lo que es propio de cada parte.«Cada jugador de ese equipo es excelente; por lo tanto, el equipo es excelente».
DivisiónAtribuye a cada parte lo que es propio del conjunto.«El coro del colegio es famoso en toda la provincia; por lo tanto, cada integrante del coro es famoso».

El equívoco aprovecha palabras con varios significados, como los homónimos: la vela que alumbra y la vela del barco. En la anfibología, en cambio, ninguna palabra es ambigua; lo ambiguo es a quién se refiere que ganó: ¿a la madre o a la estudiante? Y en la composición, un equipo de buenos jugadores puede jugar mal si no se entienden entre sí.

Cómo responderle a una falacia y no cometerla#

El programa pide proponer otras estructuras enunciativas correctas que sustituyan las falacias, tanto en lo que escuchas como en tus propios escritos. La clave es devolver la conversación a las razones:

Si escuchas…Puedes responder…Una versión sin falacia
un ataque a la persona«Dejemos de lado quién lo dijo: ¿qué tiene de malo la propuesta?».«La propuesta de Marcos deja el recreo demasiado corto».
«todos lo hacen»«Que muchos la usen no prueba que sea segura».«Prefiero esa aplicación porque revisé sus opciones de privacidad».
una autoridad fuera de su tema«¿Qué sabe esa persona de este tema?».«Antes de tomarlo, consultaré a un profesional de la salud».
una generalización con pocos casos«¿Cuántos casos viste? ¿Son representativos?».«Los dos aguacates que compré estaban duros; la próxima vez probaré en otro puesto».
una causa falsa«¿Hay otra explicación? Que algo pase después no prueba que lo cause».«Ese día llovió porque era época lluviosa, no por el uniforme».
una frase ambigua«¿En qué sentido usas esa palabra?» o «¿A quién te refieres?».«La estudiante ganó el concurso, y la directora felicitó a su madre».

Al revisar tu propio ensayo, aplica la misma lupa: subraya cada conclusión y comprueba que la apoyan razones relacionadas con el asunto, casos suficientes y palabras usadas siempre con el mismo sentido.

Ponte a prueba#

¿Qué es una falacia de atingencia?#

Es un razonamiento en el que las premisas no tienen relación con la conclusión, aunque lo parezca. Atingencia significa ‘relación, conexión’. En vez de dar razones sobre el asunto, se habla de la persona (falacia ofensiva o circunstancial), de lo que piensa la mayoría (apelación a la multitud), del prestigio de alguien (apelación a la autoridad) o se recurre a una amenaza (apelación a la fuerza).

¿Qué falacia hay en «Nadie en mi grupo lee el periódico, así que los jóvenes no se informan»?#

Es una generalización apresurada: a partir de unos pocos casos, los de un solo grupo, se saca una conclusión sobre todos los jóvenes. Para hablar de los jóvenes en general haría falta revisar muchos más casos, y que fueran representativos. Además, informarse no depende solo del periódico: hay radio, televisión y medios digitales.

¿Toda cita de una autoridad es una falacia?#

No. Citar a una persona especialista en su propio campo, junto con sus razones, es un buen argumento. Es falacia de apelación a la autoridad cuando quien se cita no conoce el tema, como un actor que opina sobre medicina, o cuando se usa el prestigio para cerrar la discusión y no permitir que se examinen las razones.

¿Qué diferencia hay entre la falacia de equívoco y la anfibología?#

Las dos son falacias del lenguaje, pero la ambigüedad está en lugares distintos. En el equívoco, una misma palabra se usa con dos significados, como vela (la que alumbra y la del barco). En la anfibología, ninguna palabra es ambigua: lo que admite dos lecturas es la construcción de la oración, por ejemplo, a quién se refiere una oración que empieza por que.

¿Cómo se responde a un argumento ofensivo o ad hominem?#

Separando a la persona de sus razones. Se puede decir: «Dejemos de lado quién lo propone: ¿qué tiene de malo la propuesta?». Así la conversación vuelve al asunto. Aunque lo que se diga de la persona sea cierto, no demuestra que su idea sea falsa: hay que examinar los argumentos, no a quien los presenta.

Fuentes#

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