Variedades del español de Costa Rica: palabras, sonidos y formas
Esta lección es parte de Temario Español de Ujarras (Octavo año) del III Ciclo Lección 8 de 17Por Andrea del Carmen actualizado el 27 de octubre de 2026 12 min de lectura
Una muchacha le explica a su abuelo que llegó tarde a la soda «por la presa», y él entiende sin problema. Una persona de otro país hispanohablante quizá se pregunte qué tiene que ver un embalse con un almuerzo. Todos hablan español, pero no exactamente igual: cambian las palabras, lo que significan, cómo se pronuncian y hasta su forma. Eso no es un error de nadie: es la variación natural de una lengua.
En esta lección aprenderás a detectar las variedades léxicas, semánticas, fonéticas y morfológicas del español de Costa Rica, conocerás las zonas dialectales que propuso un estudio publicado por la Universidad de Costa Rica (UCR) y compararás el habla de jóvenes y adultos, para elegir mejor tus palabras según con quién hables.
Definición
Una variedad lingüística es una manera de hablar una misma lengua que es propia de un lugar, de un grupo social o de una generación. Las diferencias pueden estar en el léxico (qué palabras se usan), en la semántica (qué significa una misma palabra), en la fonética (cómo se pronuncia) y en la morfología (qué forma tienen las palabras: sus sufijos, sus diminutivos, sus conjugaciones).
Cuatro niveles en los que varía la lengua#
La tabla resume los cuatro niveles que pide el programa del MEP, con un ejemplo costarricense de cada uno.
| Nivel | Qué cambia | Ejemplo en Costa Rica |
|---|---|---|
| Léxico | Se usa una palabra propia para nombrar algo | chunche: cualquier objeto cuyo nombre no se menciona |
| Semántico | Una palabra conocida toma otro significado | presa: embotellamiento de vehículos |
| Fonético | Cambia la pronunciación de un sonido | la rr asibilada de carro en el Valle Central |
| Morfológico | Cambia la forma de las palabras | el diminutivo -tico y las formas del voseo, como tenés |
Los diccionarios registran estas diferencias con marcas geográficas. El Diccionario de americanismos (DAMER), de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), usa la abreviatura CR para Costa Rica, y la vigésima segunda edición del diccionario de la Real Academia Española (2001) usaba C. Rica. Según un estudio de Gabriela Ríos González publicado por la UCR en 2012, esa edición definía 817 costarriqueñismos.
Variedades léxicas y semánticas: las palabras y sus significados#
Una variedad léxica aparece cuando una comunidad tiene su propia palabra para algo. El DAMER registra con la marca CR, entre muchas otras, brete, que Agüero define como ‘trabajo, ocupación’ (el DAMER lo registra también en Guatemala, Nicaragua y Venezuela), güila ‘niño pequeño’, tuanis ‘muy bueno, excelente’ y la fórmula pura vida, que se usa para saludar o para responder a un saludo. Como advierte Arturo Agüero Chaves en su Diccionario de costarriqueñismos (1996), un costarriqueñismo no siempre es exclusivo del país: puede usarse también en otros países de Hispanoamérica.
Una variedad semántica aparece cuando una palabra de uso general adquiere en una región un significado distinto. Según Agüero, los españoles y, después, los propios americanos dieron nombres de animales europeos a animales de América en los que veían algún parecido: por eso, en Costa Rica, el león es el puma, el tigre es el jaguar y el gorrión es el colibrí.
| Palabra | Significado general o en otros países | Significado en Costa Rica | Fuente |
|---|---|---|---|
| presa | dique que detiene el agua; animal cazado | congestión de vehículos, embotellamiento | DAMER (CR) |
| soda | bebida de agua gaseosa | establecimiento popular, más pequeño que un restaurante, donde se venden comidas y bebidas | DAMER (CR) |
| brete | en Perú, Chile, Argentina y Uruguay, entre otros: pasadizo corto entre dos empalizadas para enfilar el ganado | trabajo; también, el sitio donde una persona trabaja habitualmente | DAMER y Agüero (1996) |
| bestia | animal cuadrúpedo, sobre todo el de carga | caballo o yegua | Agüero (1996) |
Ejemplo. Di si la diferencia es léxica o semántica: a) «Páseme ese chunche que está en la mesa». b) «En esta soda venden un gallo pinto muy rico».
Solución. a) Es léxica: chunche, para cualquier objeto cuyo nombre no se dice, es un americanismo que el DAMER registra sobre todo en América Central y en zonas de México; en otras regiones se usarían otras palabras, como cosa. b) Es semántica: en el español general, soda es una bebida gaseosa, pero en Costa Rica designa también un pequeño negocio de comidas.
Variedades fonéticas: cómo suenan las palabras#
Según un estudio de Luz Marina Vásquez Carranza, publicado por la UCR, que recoge descripciones anteriores, en el habla del Valle Central la vibrante múltiple, la rr de carro, perro o ratón, tiende a pronunciarse asibilada: en lugar de que la punta de la lengua vibre varias veces, se produce un roce parecido al de una s. En las grabaciones de su estudio, con seis hablantes de esa región, la r simple también se asibilaba en el grupo tr, como en tren u otro, y al final de una frase. La autora aclara que ese rasgo describe el habla del Valle Central, no la de Guanacaste ni la de la costa del Pacífico.
En otras regiones, el lingüista Miguel Ángel Quesada Pacheco describió otros rasgos en su Pequeño atlas lingüístico de Costa Rica (1992), publicado por la UCR:
- Desde La Cruz hasta Nicoya, incluidos Liberia y Santa Cruz, predomina una tr pronunciada como t más una r simple, y una rr que sí vibra.
- En esa misma franja es frecuente la deshiatización: dos vocales que deberían ir en sílabas distintas se pronuncian en una sola, como cuando pelear suena «peliar».
- En toda la zona noroeste, en mayor o menor grado, la s final o la que va antes de una consonante se aspira: suena parecida a una j suave, como en «loh mihmoh» por los mismos.
- Al norte del río Virilla, en pueblos de Heredia y Alajuela, la e y la o finales sin acento tienden a pronunciarse como i y u: «lechi», «muchu».
Ninguna de estas pronunciaciones es un error. Quesada Pacheco cuenta que, por el poco prestigio del habla campesina, muchas personas entrevistadas temían que una palabra las delatara. Conocer la variación sirve para escuchar con respeto.
Variedades morfológicas: la forma de las palabras#
En la forma de las palabras hay varios rasgos fáciles de reconocer:
- El diminutivo -tico. Agüero explica que la palabra tico nació del sufijo diminutivo -tico, en lugar de -tito, característico del costarricense: chiquitico, ratico, momentico.
- Familias de palabras propias. Del verbo chinear (cuidar, llevar en brazos a los niños y, por extensión, mimar), Agüero registra chineado, chineo y chineadera; de güila sale güilada ‘grupo de niños’, y de brete, el verbo bretear ‘trabajar’.
- Palabras compuestas. Agüero cita, entre otras, manigordo, cariblanco y pegapega.
- Las formas del voseo. Según la filóloga Lillyam Rojas Blanco, de la UCR, en Costa Rica hay voseo pronominal y verbal: el pronombre vos va con formas agudas como vos estudiás, vos comés o vos escribís, y con irregulares como vos tenés o vos sos. En el imperativo, la forma de vos también es aguda: estudiá, comé, escribí.
Las zonas dialectales de Costa Rica#
Durante mucho tiempo se habló de dos grandes hablas en el país: la del Valle Central y la de Guanacaste. En su atlas de 1992, Quesada Pacheco trazó 77 mapas a partir de un cuestionario de 100 preguntas aplicado a setenta informantes, y concluyó que la situación era más compleja. Propuso cinco zonas:
| Zona | Territorio según Quesada Pacheco (1992) |
|---|---|
| Valle Central | San José, sin el cantón de Pérez Zeledón; Cartago, y las partes altas de Heredia y Alajuela |
| Noroeste | Guanacaste, la banda oriental del golfo de Nicoya hasta el río Jesús María y el noroeste de Alajuela |
| Atlántica | las llanuras de la provincia de Limón |
| Norte | las llanuras de San Carlos, con Ciudad Quesada como centro |
| Sur | el cantón de Pérez Zeledón y una sección de la provincia de Puntarenas |
El autor aclaró que su propuesta era tentativa, porque faltaban estudios dialectológicos del país. Advirtió, además, que las migraciones internas habían mezclado rasgos y que las zonas Atlántica y Sur eran las menos definidas, por la presencia de hablantes cuya lengua materna no es el español y de personas llegadas de otras regiones y países. Para la región del Atlántico y Sarapiquí, Agüero registra crique ‘arroyo, riachuelo’, del inglés creek.
El habla de jóvenes y adultos#
La edad es otra fuente de variación. En un estudio de la Sede del Pacífico de la UCR, Jonnathan Salas Alvarado (2018) encuestó a 150 personas adultas, mayores de 30 años, de los cantones de Puntarenas y Esparza, y contrastó sus respuestas con las de 66 adolescentes de 16 a 18 años de tres colegios de esa región. Estos son algunos resultados:
- El 98,6 % de las personas adultas dijo que el lenguaje adolescente es diferente del suyo.
- El 77,3 % ubicó la diferencia en el vocabulario; el 17,3 %, en la pronunciación de algunas palabras, y el 5,3 %, en otros aspectos, como la gramática.
- El 74 % de las y los adolescentes dijo usar su jerga para estrechar los lazos con su grupo de amigos.
Los diccionarios también registran esa diferencia. El DAMER usa la marca juv., ‘juvenil’, para acepciones propias de la gente joven: en Costa Rica, güila significa ‘niño pequeño’, pero en el habla juvenil también ‘novia’; y chuzo, que en Costa Rica se dice del cabello lacio, tieso y casi siempre levantado, en el habla juvenil designa un vehículo de características óptimas en su clase.
Los jóvenes también transforman la forma de las palabras. Un estudio de Neldys María Ramírez Vásquez (UCR, 2017) sobre la jerga juvenil costarricense recoge acortamientos como profe o compu, inversiones de sílabas como «llopo» por pollo y derivados como profesorazo, ‘profesor que sabe mucho’. El mismo trabajo recuerda el caso de mae: el DAMER registra que en Costa Rica significa ‘tonto’, pero también ‘hombre o mujer’, y entre la juventud se convirtió en una forma de llamar a alguien. Otras palabras, en cambio, van quedando atrás: en una encuesta a 88 personas de 17 a 78 años, Ríos González encontró costarriqueñismos del diccionario académico poco conocidos por las nuevas generaciones.
Comunicar las ideas según la persona y la situación#
Conocer las variedades no significa abandonar la propia, sino saber cuándo conviene cada una. Con amistades de tu edad, la jerga y el voseo crean cercanía. Con una persona mayor, con alguien de otra región o en un texto formal, conviene preferir palabras que entienda cualquier hablante y el trato que corresponde a esa relación.
Ejemplo. Un estudiante le escribe a un compañero: «Mae, el brete de Cívica está tuanis; lo terminamos en la soda». Reescribe el mensaje para enviárselo a la profesora y explica qué cambiaste.
Solución. Una versión adecuada sería: «Profesora, el trabajo de Cívica va muy bien; lo terminamos en la soda del colegio». Se quitó el vocativo mae, propio de la confianza entre jóvenes; brete pasó a trabajo, y está tuanis se cambió por va muy bien, que entiende cualquier persona. Soda puede quedarse: es el nombre que tiene ese lugar en Costa Rica.
Ponte a prueba#
¿Qué diferencia hay entre una variedad léxica y una variedad semántica?#
En la variedad léxica, una comunidad usa una palabra propia para nombrar algo, como chunche para cualquier objeto cuyo nombre no se dice. En la variedad semántica, la palabra existe en todo el idioma, pero en una región toma otro significado: presa, que en general es un dique o un animal cazado, en Costa Rica significa también embotellamiento de vehículos.
¿Cómo se pronuncia la rr en el Valle Central de Costa Rica?#
Según el estudio de Vásquez Carranza, publicado por la UCR, en el Valle Central la rr de palabras como carro o perro tiende a pronunciarse asibilada: en lugar de varias vibraciones de la punta de la lengua, se produce un roce parecido al de la s. En sus grabaciones, la r simple también se asibilaba en el grupo tr, como en tren. Desde La Cruz hasta Nicoya, en cambio, Quesada Pacheco describió una rr que sí vibra.
¿Por qué la palabra tico es un ejemplo de variedad morfológica?#
Porque nace de un sufijo. Según el Diccionario de costarriqueñismos de Arturo Agüero, tico viene del diminutivo -tico, que el costarricense usa en lugar de -tito, como en chiquitico o momentico. Lo que cambia no es el significado de una palabra, sino su forma: el sufijo con que se construye el diminutivo.
¿Cuáles son las zonas dialectales que propuso Quesada Pacheco en 1992?#
Propuso cinco: el Valle Central, la zona Noroeste (sobre todo Guanacaste), la zona Atlántica (las llanuras de Limón), la zona Norte (las llanuras de San Carlos) y la zona Sur (Pérez Zeledón y parte de Puntarenas). El propio autor la consideró una división tentativa, porque faltaban estudios sobre el español del país, y advirtió que las migraciones internas habían mezclado los rasgos de las regiones.
¿En qué se diferencia el habla adolescente de la adulta, según la encuesta de Salas Alvarado?#
La mayoría de las 150 personas adultas encuestadas en Puntarenas y Esparza, un 77,3 %, dijo que la diferencia principal está en el vocabulario; un 17,3 % la ubicó en la pronunciación y un 5,3 % en otros aspectos, como la gramática. Las y los adolescentes coincidieron en que la diferencia está sobre todo en las palabras, y la mayoría dijo usar su jerga para estrechar lazos con su grupo.
Fuentes#
- Ministerio de Educación Pública — Programa de Estudio de Español, III Ciclo de la Educación General Básica y Educación Diversificada (Español: comunicación y comprensión lectora), MEP (PDF)
- Universidad de Costa Rica — Quesada Pacheco, M. Á. (1992). Pequeño atlas lingüístico de Costa Rica. Revista de Filología y Lingüística, 18 (2), 85-189
- Universidad de Costa Rica — Vásquez Carranza, L. M. (2006). On the phonetic realization and distribution of Costa Rican rhotics. Filología y Lingüística, 32 (2), 291-309
- Academia Costarricense de la Lengua — Agüero Chaves, A. (1996). Diccionario de costarriqueñismos. San José: Asamblea Legislativa
- Universidad de Costa Rica — Rojas Blanco, L. (2003). A propósito del voseo: su historia, su morfología y su situación en Costa Rica. Revista Educación, 27 (2), 143-163
- Universidad de Costa Rica — Salas Alvarado, J. (2018). Percepción adulta sobre la jerga adolescente en los cantones de Puntarenas y Esparza de Costa Rica. Revista de Lenguas Modernas, 28, 169-183
- Universidad de Costa Rica — Ramírez Vásquez, N. M. (2017). Estudio comparativo aplicado a investigaciones relacionadas con jergas juveniles en Costa Rica. Revista Estudios, 34
- Universidad de Costa Rica — Ríos González, G. (2012). Los costarriqueñismos en el DRAE. Káñina, 36 (especial), 193-214
- ASALE — Diccionario de americanismos, «presa»
- ASALE — Diccionario de americanismos, «soda»
- ASALE — Diccionario de americanismos, «brete»
- ASALE — Diccionario de americanismos, «chunche»
- ASALE — Diccionario de americanismos, «güila»
- ASALE — Diccionario de americanismos, «chuzo»
- ASALE — Diccionario de americanismos, «mae»
- ASALE — Diccionario de americanismos, «tuanis»
- ASALE — Diccionario de americanismos, «vida» (pura vida)
- ASALE — Diccionario de americanismos, abreviaturas y signos
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