Falacias en la publicidad y en la conversación: cómo detectarlas
Esta lección es parte de Temario Español de Ujarras (Octavo año) del III Ciclo Lección 9 de 17Por Andrea del Carmen actualizado el 27 de octubre de 2026 12 min de lectura
«¡Miles de estudiantes ya la tienen! ¿Vas a ser el único sin ella?». Frases como esta aparecen en anuncios, en mensajes de grupo y en discusiones de recreo. Suenan convincentes, pero si las miras con calma, no dan ni una sola razón: solo empujan. Detrás de muchas hay una falacia, un razonamiento que parece bueno y no lo es.
El programa de Español de octavo año pide reconocer las falacias en textos orales y escritos, analizarlas con espíritu crítico y saber corregirlas cuando aparecen en una conversación. Aquí encontrarás qué es una falacia, qué recursos usa la publicidad, qué falacias abundan en los anuncios y en la vida diaria, cómo responderles y cómo escribir el guion de un anuncio que convenza sin engañar.
Definición
El programa del MEP define la falacia como un razonamiento incorrecto y engañoso. Es incorrecto porque las razones que ofrece no llevan a la conclusión; es engañoso porque, a primera vista, parece que sí. La Stanford Encyclopedia of Philosophy, de la Universidad de Stanford, lo resume así: una falacia es un argumento que parece mejor de lo que en realidad es.
Razones, conclusiones y el salto engañoso#
Todo razonamiento tiene dos partes: unas razones (también llamadas premisas) y una conclusión que se apoya en ellas. Hay falacia cuando entre las razones y la conclusión hay un salto: lo que se dice no basta para probar lo que se pide creer.
Un anuncio puede decir solo cosas comprobables y, aun así, razonar mal. La pregunta clave es otra: ¿esas afirmaciones llevan a lo que el anuncio concluye?
Ejemplo. Analiza este anuncio inventado: «Nuestro jugo de naranja tiene vitamina C. Tu cuerpo necesita vitamina C. Por eso, nuestro jugo es el desayuno perfecto».
Solución. Las dos primeras oraciones pueden ser ciertas, pero no prueban la conclusión. Que un alimento tenga un nutriente necesario no lo convierte en un «desayuno perfecto»: muchos alimentos tienen vitamina C, y un desayuno necesita más que una vitamina. El salto está entre «tiene algo bueno» y «es lo mejor». Una versión honesta diría solo lo que se puede comprobar: «Nuestro jugo de naranja contiene vitamina C».
Los recursos de la publicidad para convencer#
La publicidad busca que alguien compre un producto, use un servicio o asista a una actividad. Para lograrlo combina recursos verbales, visuales y sonoros:
- El eslogan: una frase corta, fácil de recordar, que resume el mensaje.
- La imagen: colores, personas sonrientes, primeros planos del producto, lugares atractivos.
- La música y el humor: crean un ambiente agradable y hacen que el anuncio se recuerde.
- La repetición: el nombre del producto o el eslogan aparecen varias veces.
- El testimonio: una persona cuenta su experiencia con el producto.
- Las emociones: la alegría, la pertenencia a un grupo, la nostalgia o el miedo.
- Los datos: precios, medidas, horarios, características que se pueden comprobar.
Estos recursos no son falacias por sí mismos: una canción pegajosa no engaña a nadie. El problema aparece cuando un recurso sustituye a las razones, es decir, cuando la emoción, la fama o la popularidad se presentan como si probaran que el producto es bueno.
En Costa Rica, la ley también pone límites. El artículo 37 de la Ley de Promoción de la Competencia y Defensa Efectiva del Consumidor (Ley N.º 7472) establece que la publicidad debe hacerse de acuerdo con la naturaleza, las características, el contenido y la utilidad de los bienes y servicios, «de modo que no induzca a error o engaño al consumidor». El mismo artículo dice que una comparación con otros productos no es admisible cuando se limita a proclamar, de forma general e indiscriminada, la superioridad de los propios. Y el artículo 32 incluye entre los derechos del consumidor el acceso a una información veraz y la protección contra la publicidad engañosa.
Falacias frecuentes en los anuncios#
La Internet Encyclopedia of Philosophy, escrita por filósofos profesionales, explica 231 nombres de falacias comunes. Estas son de las que más aparecen en la publicidad; los ejemplos son inventados:
| Falacia | En qué consiste | Ejemplo inventado | Pregunta que la desarma |
|---|---|---|---|
| Apelación a la popularidad (ad populum) | Toma la popularidad de algo como prueba de que es bueno | «Miles de estudiantes ya llevan esta mochila. ¿Qué esperas?» | ¿Que muchos la compren prueba que es resistente o cómoda? |
| Falsa autoridad (ad verecundiam) | Usa como respaldo la palabra de alguien famoso o admirado que no sabe del tema | «Una campeona de ciclismo recomienda esta aplicación para estudiar matemáticas» | ¿Qué sabe esa deportista de cómo se aprende matemática? |
| Causa falsa (post hoc) | Concluye que una cosa causó otra solo porque ocurrió antes | «Tomé esta bebida antes del partido y anoté dos goles: me hizo mejor jugador» | ¿No habrá otras causas, como el entrenamiento? |
| Generalización apresurada | A partir de uno o dos casos, afirma algo sobre todos | «Valeria subió su nota con estas tarjetas de repaso: a ti también te va a funcionar» | ¿Un solo caso basta para saber qué le pasará a todo el mundo? |
| Falso dilema | Reduce las salidas a dos, o a muy pocas, como si no hubiera otras | «O cambias hoy de celular, o te quedas atrás para siempre» | ¿De verdad no hay otras opciones? |
| Apelación al miedo | Busca que se acepte algo por temor, no por razones | «¿Vas a dejar que tu familia respire ese aire? Compra hoy nuestro purificador» | ¿Qué datos muestran que hay un peligro y que este aparato lo resuelve? |
Fíjate en que la pregunta de la última columna siempre pide lo mismo: razones o pruebas relacionadas con el asunto. Esa es la herramienta principal contra cualquier falacia.
Falacias en la conversación de todos los días#
Las falacias no son exclusivas de la publicidad. En una discusión entre amistades, en la familia o en un grupo de mensajes aparecen otras muy comunes:
- Ataque a la persona (ad hominem): en vez de discutir una idea, se descalifica a quien la dice. «¿Qué va a saber Daniel de alimentación sana, si en el recreo solo come galletas?». Lo que Daniel come no dice nada sobre si su propuesta es buena.
- Hombre de paja: se responde a una versión torcida o exagerada de lo que dijo la otra persona, porque es más fácil de rebatir. —Propongo que el paseo sea a un museo. —¿O sea que quieres que nos aburramos todo el día? Nadie dijo «aburrirse»; se responde a una idea que no se planteó.
- Pendiente resbaladiza: se afirma que un primer paso llevará sin remedio a una cadena de desgracias, sin mostrar por qué. «Si te dejo ir al cine el sábado, después vas a querer salir todas las noches y vas a perder el año». Según la Internet Encyclopedia of Philosophy, la falacia está en exagerar la probabilidad de esa cadena.
- Falso dilema: también aparece en las discusiones. «O estás de acuerdo conmigo, o no eres mi amigo».
En una conversación, una falacia no siempre nace de la intención de engañar: a veces sale del enojo o de las ganas de ganar. Por eso conviene revisar también las propias.
Cómo subsanar una falacia#
Subsanar una falacia es corregirla para que la comunicación vuelva a las razones. No se trata de humillar a nadie, sino de mejorar la conversación. Estos pasos ayudan:
- Identifica la conclusión: ¿qué quiere que crea o haga quien habla?
- Busca las razones que ofrece y pregúntate si de verdad prueban esa conclusión.
- Responde con una pregunta respetuosa que pida razones: «¿Por qué piensas que…?», «¿Qué otras opciones hay?», «¿Qué tiene de malo la idea, aparte de quién la dijo?».
- Reformula el razonamiento de manera correcta, con razones relacionadas con el asunto.
Ejemplo. En el chat del grupo, una compañera escribe: «Si cambiamos la fecha de la exposición, después van a querer cambiar todo y nunca vamos a terminar». ¿Qué falacia hay y cómo podrías responder?
Solución. Es una pendiente resbaladiza: supone, sin pruebas, que un solo cambio de fecha llevará a cambiarlo todo y a no terminar nunca. Una respuesta respetuosa sería: «Entiendo que te preocupe el tiempo. Cambiar una fecha no significa cambiarlo todo. ¿Qué tal si fijamos la nueva fecha hoy y la anotamos para que no se mueva?». Así se atiende la preocupación real, que es el tiempo, con una propuesta concreta.
Del análisis al guion: un anuncio que convence sin engañar#
El programa propone que, en subgrupos de cinco, escriban el guion de un anuncio publicitario para un producto o una actividad que ustedes inventen. Siguen tres momentos:
- Planificación. Inventan el producto o la actividad; determinan sus ventajas y las razones que van a comunicar; redactan las frases tópicas; definen el destinatario y la forma de tratamiento adecuada para él: voseo, tuteo o usted.
- Textualización. Resumen toda la historia en cinco o seis renglones. Luego le agregan detalles y la cuentan por medio de lo que dicen los personajes. Después la dividen en escenas, cada una con su lugar, su momento y su acción, y anotan lo que se dice en cada una: los parlamentos o la voz en off, que narra parte de la historia sin diálogo entre personajes.
- Revisión. Corrigen la ortografía y la morfosintaxis, comprueban que el trato elegido esté bien conjugado de principio a fin y que el lenguaje sea inclusivo; luego ensayan, ajustan el guion y lo presentan. El resto del grupo comenta qué tan convincente fue y qué recursos usó.
Un ejemplo para una actividad inventada, el Trueque de Libros del colegio. Destinatario: estudiantes de sétimo a undécimo. Forma de tratamiento: tuteo, para hablarle de igual a igual al estudiantado; un anuncio para las familias pediría el usted. Síntesis: Mateo tiene en su cuarto una pila de libros que ya leyó. Su amiga Rocío le cuenta que el viernes hay un trueque en la biblioteca. Mateo lleva tres libros y regresa con tres que no conocía. Al final, una voz en off explica cómo participar.
| Escena | Acotaciones | Parlamento | Personaje |
|---|---|---|---|
| 1 | Cuarto de Mateo, de tarde. Plano general de una repisa llena de libros. Mateo los mira con el ceño fruncido. | Ya me los leí todos… ¿y ahora qué leo? | Mateo |
| 2 | Pasillo del colegio, al día siguiente. Rocío le muestra un papel. | El viernes hay trueque en la biblioteca: llevas un libro que ya leíste y te llevas otro. | Rocío |
| 3 | Biblioteca, el viernes. Mesas con libros; estudiantes que los hojean. Mateo sale con tres libros nuevos. | Trueque de Libros: viernes a las 12:30 en la biblioteca. Trae un libro en buen estado y llévate otro. Sin costo. | Voz en off |
Este anuncio también usa recursos para convencer: un personaje con quien es fácil identificarse, un problema cotidiano y una solución. Pero no hay falacias: no dice que «todos» van a ir, no promete que leer te hará el mejor del grupo y no amenaza con nada. Da la información que la persona necesita para decidir: qué es, cuándo, dónde y cuánto cuesta.
Ponte a prueba#
¿Qué es una falacia según el programa del MEP?#
Es un razonamiento incorrecto y engañoso. Es incorrecto porque las razones que ofrece no llevan a la conclusión, y es engañoso porque, a primera vista, parece que sí la prueban. Por eso puede convencer a quien no se detiene a revisar si lo que se dice sostiene de verdad lo que se pide creer o hacer.
¿Qué falacia hay en el anuncio que dice que miles de estudiantes ya llevan una mochila?#
Es una apelación a la popularidad, también llamada ad populum: da por buena la mochila solo porque mucha gente la compra. Que sea popular no prueba que sea resistente, cómoda ni que tenga buen precio. Para decidir, harían falta razones relacionadas con el producto, como sus materiales, su garantía o su costo.
¿Por qué un recurso publicitario como el humor no es una falacia por sí mismo?#
Porque el humor solo hace que el anuncio sea agradable y fácil de recordar; no pretende probar nada. Se vuelve un problema cuando sustituye a las razones, es decir, cuando la emoción se presenta como si demostrara que el producto es bueno. Un anuncio puede ser divertido y, al mismo tiempo, dar información verdadera y comprobable.
¿Cómo se puede responder a un hombre de paja en una conversación?#
Aclarando con calma cuál era la idea original y devolviendo la conversación a ella. Por ejemplo: «No dije que el paseo tenga que ser aburrido; propuse el museo porque tiene salas interactivas. ¿Qué te parece esa razón?». Así se evita discutir sobre una idea deformada y se vuelve a lo que realmente se propuso.
¿Qué dice la Ley N.º 7472 sobre la publicidad en Costa Rica?#
Su artículo 37 establece que la oferta, la promoción y la publicidad deben corresponder a la naturaleza, las características y la utilidad de los bienes y servicios, de modo que no induzcan a error o engaño al consumidor. También limita las comparaciones que solo proclaman, en general, la superioridad del producto propio. El artículo 32 reconoce el derecho a una información veraz y a la protección contra la publicidad engañosa.
Fuentes#
- Ministerio de Educación Pública — Programa de Estudio de Español, III Ciclo de la Educación General Básica y Educación Diversificada (Español: comunicación y comprensión lectora), MEP (PDF)
- SINALEVI — Ley N.º 7472, Ley de Promoción de la Competencia y Defensa Efectiva del Consumidor (artículos 32 y 37)
- Stanford Encyclopedia of Philosophy (Universidad de Stanford) — Hansen, H. «Fallacies»
- Internet Encyclopedia of Philosophy — Dowden, B. «Fallacies»
También en espa�ol