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COSTARRICENSES.CR Donde aprenden los Ticos

Ciudades, pueblos de indios y vida cotidiana en la Costa Rica colonial

Esta lección es parte de Temario de Estudios Sociales de Zapandí (Noveno año) Lección 12 de 26

Por Andrea del Carmen actualizado el 27 de octubre de 2026 12 min de lectura

Cuando camines por el centro de una cabecera de cantón del Valle Central, fíjate en cómo se cruzan las calles y en qué edificios rodean el parque o la plaza principal. Esa forma de organizar el espacio tiene una historia que empieza en la Colonia, cuando la Corona española impuso un modelo de ciudad y concentró a la población indígena en pueblos separados.

En esta lección conocerás la estructura urbana que España llevó a América, cómo nacieron Cartago, Heredia y San José, cómo se organizaban los pueblos de indios del Valle Central y cómo era la vida diaria en la provincia de Costa Rica, con atención especial a la situación de las mujeres y de la infancia.

Definición

La ciudad colonial española se trazaba en forma de damero o cuadrícula: calles rectas que se cruzan en ángulo recto a partir de una plaza mayor, rodeada por la iglesia, el cabildo y otros edificios del poder. Los pueblos de indios, también llamados reducciones o doctrinas, eran poblados donde la Corona concentró a la población indígena, separada de la española, para evangelizarla, controlarla y cobrarle tributo.

El modelo: la plaza mayor y el damero#

Desde muy temprano, los reyes de España dieron instrucciones para fundar poblaciones ordenadas. Las de 1513, enviadas para poblar la provincia de Castilla del Oro, pedían repartir los solares, o lotes para construir casas, «según las calidades de las personas», y dejar desde el principio el lugar de la plaza, de la iglesia y de las calles. En 1525, Hernán Cortés ordenó trazar en cada nueva ciudad la plaza, la iglesia, el ayuntamiento, la cárcel y el mercado.

El 13 de julio de 1573, Felipe II expidió sus Ordenanzas de población, las más completas y las de mayor influencia. Pedían fundar en lugares con agua, piedra y madera, de clima sano, fáciles de defender y con espacio para crecer, y organizar la ciudad alrededor de la plaza mayor. Según la investigadora María Teresa Quezada, de El Colegio de San Luis (México), la plaza central, rodeada por los edificios públicos, era el centro de la ciudad hispanoamericana y un símbolo del poder colonial.

  • La plaza mayor: espacio de procesiones, fiestas y encuentros, y también de control social.
  • La iglesia y el cabildo: el poder religioso y el poder político, frente a la plaza.
  • Las cuadras cercanas: para las familias más ricas e importantes.
  • Los barrios de las afueras: para quienes tenían menos prestigio y recursos.

Cartago, Heredia y San José: ciudades que nacieron despacio#

En la provincia de Costa Rica, el modelo se aplicó en pequeño y con dificultades. Cartago, la capital colonial, se trasladó a principios de 1564 al valle del Guarco; en 1572 se mudó a Mata Redonda, y en 1575 volvió al Guarco, donde permanece. Un plano de comienzos del siglo XIX muestra su trazado en damero, con el cabildo, las iglesias y las plazas. Aun así, era una ciudad modesta: en 1719 tenía apenas unas 70 casas de adobe y teja, y sus vecinos pasaban la mayor parte de la semana en sus sembrados.

Un problema constante era que muchos españoles y mestizos vivían dispersos en el campo, lejos de las iglesias, e incluso en los pueblos de indios. Las autoridades los obligaron a agruparse: en 1755 se ordenó a los vecinos del valle de Aserrí y de Escazú trasladarse a la Boca del Monte, y a los del valle de Barva, construir casa en Cubujuquí. Un cura llegó a quemar 21 casas en La Lajuela para forzar el traslado.

CiudadCómo nació
Heredia (Cubujuquí, la Villa Vieja)En 1706 se levantó una ayuda de parroquia en Alvirilla; en 1714 se trasladó a Cubujuquí; en 1734 se convirtió en parroquia, y el 1.º de junio de 1763 recibió el título de villa con el nombre de Heredia. En 1779 se le quitó el título por no tener cabildo ni cárcel, y lo recuperó por un decreto de las Cortes de Cádiz de 1813.
San José (la Boca del Monte, la Villa Nueva)Según Cleto González Víquez, citado por Steven Palmer, su primera ermita se fundó en 1738. En 1751, el obispo Morel de Santa Cruz la describió con «11 casas de teja y 15 de paja, sin formar plaza ni calle». Hacia 1760 ya había una plaza y una casa de cabildo. Después creció en damero, con la plaza principal orientada a los cuatro puntos cardinales y las calles saliendo de ella en ángulo recto.

El rango social también tenía su lugar en el mapa: Palmer recuerda, con datos de Carolyn Hall, que entre 1795 y 1835, los dueños de las propiedades más cercanas a la plaza de San José eran los vecinos más ricos. Para descubrir esa herencia, haz un croquis del centro de tu cabecera de cantón y compáralo con el modelo colonial. Puedes repasar la historia de dos de estas ciudades en Provincia de Cartago y Provincia de Heredia.

Los pueblos de indios#

Antes de la conquista, según un documento de 1593 citado por Luis Fernando Sibaja, de la Escuela de Historia y Geografía de la UCR, los indígenas del Valle Central vivían por los montes en casas apartadas unas de otras, cada una con una familia y su linaje entero. Con datos del obispo Bernardo Augusto Thiel, Sibaja señala que entre 1570 y 1575 los franciscanos fundaron las doctrinas de Barva, Aserrí, Curridabat, Ujarrás, Pacaca y San Bernardino de Quepo, y luego las de Cot, Quircot y Tobosi. Sibaja explica que estas reducciones convenían a los colonizadores porque facilitaban el cobro del tributo, el uso del trabajo indígena y la aculturación, es decir, la adopción forzada de la cultura española.

Los pueblos copiaban en pequeño el modelo de ciudad. A mediados del siglo XVIII, el obispo Morel de Santa Cruz describió Curridabat con su iglesia y sacristía, casa para el doctrinero, cuatro calles y autoridades indígenas: un alcalde, un alguacil mayor, dos regidores y un fiscal. Unas ordenanzas de 1675 reservaron una legua alrededor de cada pueblo de indios para sus ejidos, tierras comunales donde los españoles tenían prohibido sembrar, construir o comprar.

  • Traslados forzosos. En 1607, los indígenas de Pacaca se quejaron de su nuevo asiento: «después que nos pasaron a este sitio donde estamos, vivimos enfermos y se han muerto muchos».
  • Trabajo sin paga. Ese mismo año, el corregidor de Pacaca denunció que los hijos del gobernador obligaban a los indígenas a hilar pita y a tejer mantas sin pagarles.
  • Defensa de sus tierras. Los indígenas de Barva, en 1762, y los de Curridabat, en 1742 y en 1811, acudieron a las autoridades contra los vecinos que invadían sus tierras.
  • Una población que disminuía. En 1700, Barva tenía 339 indígenas y 248 españoles, mestizos y mulatos; en 1741, 258 indígenas y 283 ladinos.

La vida cotidiana en la provincia#

La mayoría de la gente vivía de la tierra. Según María de los Ángeles Acuña y Doriam Chavarría, en los barrios de Cartago el maíz, el alimento más consumido, se cosechaba tres veces al año, en las cosechas llamadas chagüites, socorros y milpas, y se cultivaban también plátanos, legumbres y papas. El cabildo vigilaba los precios y ordenaba sembrar cuando amenazaba la escasez. En 1789, un bando del gobernador decía que los pobres «se mantienen con chocolate», que tomaban a todas horas endulzado con dulce de caña.

En las ciudades había artesanos de todos los grupos, sobre todo de las castas: carpinteros, herreros, tejedores, canteros, sastres o zapateros. El oficio más numeroso en los padrones de Cartago era el de sirviente. Quienes podían pagarlo vivían en casas de adobe con techo de teja; muchos otros, en casas con techo de paja. Buena parte de la vida social se organizaba alrededor de la iglesia, las cofradías y las fiestas religiosas.

Las mujeres y la infancia#

Las mujeres trabajaban dentro y fuera de la casa. En los padrones de Cartago de comienzos del siglo XIX aparecen hilanderas, medieras, costureras, encajeras, lavanderas y fonderas, y muchas sirvientas eran a la vez hilanderas. Algunas mujeres de la élite manejaban negocios: en 1797, doña Joaquina Corral tenía, junto con su hijo, una herrería con oficiales y un aprendiz. En una sociedad donde el honor familiar era muy importante, un hijo nacido fuera del matrimonio podía verse como un escándalo; por eso, según Kattia Sánchez, abandonar al recién nacido o declararlo huérfano era a veces una manera de ocultarlo. Las mujeres esclavizadas vivían una doble subordinación, como mujeres y como esclavas.

Muchos niños trabajaban desde pequeños, sobre todo los huérfanos, que eran mano de obra para los talleres y el servicio doméstico. Los alcaldes podían poner a un huérfano «en asiento», un contrato con otra familia: Francisca, una niña mulata libre de seis o siete años, huérfana de padre y madre, fue entregada por ocho años a un capitán para que la criara, la alimentara y le enseñara la doctrina católica. Muchos muchachos aprendían un oficio viviendo en casa de un maestro; en 1818, el cabildo de Cartago ordenó colocar a los hijos de madres solteras con maestros por cuatro años si eran sastres o tejedores, y hasta siete si eran plateros.

Ejemplo. Según el estudio de Acuña y Chavarría citado por Kattia Sánchez, entre 1738 y 1821 se registraron en Cartago 215 niños expósitos mestizos, 1 española y 37 mulatos libres. ¿Cuántos expósitos hubo en total y qué grupo concentraba la mayoría?

Solución. 215 + 1 + 37 = 253 expósitos en 83 años. La mayoría eran mestizos (215 de 253). No había una casa de expósitos: en 1798, ante una real cédula que pedía fundarlas, las autoridades del cabildo de Cartago respondieron que los pocos bebés abandonados se dejaban en las puertas de parientes y amigos, que los criaban como hijos, y que muchas madres solteras o viudas criaban a sus propios hijos.

Ponte a prueba#

¿Cómo era la estructura urbana que el imperio español impuso en sus ciudades de América?#

Se trazaba en forma de damero o cuadrícula, con calles rectas que salían en ángulo recto desde una plaza mayor. Frente a la plaza se ubicaban la iglesia y el cabildo, y los solares cercanos se daban a las familias más importantes, mientras que los grupos con menos prestigio vivían en las afueras. Las Ordenanzas de población de Felipe II, de 1573, reunieron estas reglas.

¿Por qué las autoridades coloniales obligaron a la gente a agruparse en poblados?#

Porque muchos españoles y mestizos vivían dispersos en el campo, lejos de las iglesias, y algunos en los propios pueblos de indios. Para sacarlos de esos pueblos y para que cumplieran sus deberes religiosos, en 1755 se ordenó a los vecinos del valle de Aserrí y de Escazú trasladarse a la Boca del Monte, origen de San José, y a los del valle de Barva, construir casa en Cubujuquí, hoy Heredia.

¿Cómo se organizaban los pueblos de indios del Valle Central?#

Eran reducciones fundadas por los franciscanos a partir de 1570, como Barva, Aserrí, Curridabat o Pacaca. Tenían iglesia, casa para el doctrinero, calles y autoridades indígenas: alcalde, alguacil mayor, regidores y fiscal. Alrededor tenían ejidos, tierras comunales protegidas por ordenanzas de 1675. Servían para evangelizar, controlar y cobrar tributo, y sus habitantes sufrieron traslados forzosos y trabajo sin paga.

¿Qué trabajos hacían las mujeres en la Costa Rica colonial?#

Además de las tareas de la casa, muchas trabajaban como hilanderas, medieras, costureras, encajeras, lavanderas, fonderas o sirvientas, según los padrones de Cartago. Algunas mujeres de la élite manejaban negocios, como doña Joaquina Corral, que en 1797 tenía una herrería. Sus vidas estaban marcadas por la importancia del honor familiar, y las mujeres esclavizadas sufrían una doble subordinación.

¿Cómo era la vida de los niños pobres y huérfanos en la Costa Rica colonial?#

Trabajaban desde muy pequeños. Los huérfanos podían ser puestos «en asiento» con otra familia, como Francisca, de seis o siete años, entregada por ocho años para que la criaran y le enseñaran la doctrina; esos contratos servían también para conseguir mano de obra barata. Los muchachos aprendían oficios viviendo varios años en casa de un maestro. Los recién nacidos abandonados, llamados expósitos, solían quedar al cuidado de parientes o vecinos, porque no había casa de expósitos.

Fuentes#

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