Cómo armar una rutina básica de entrenamiento si tienes 13 a 18 años
Esta lección es parte de Temario de Educación Física de Octavo año Lección 5 de 15Por Andrea del Carmen actualizado el 28 de octubre de 2026 7 min de lectura
Joseph tiene 14 años, vive en un barrio sin gimnasio cerca y su mamá no puede pagarle una membresía. Dice que le gustaría ponerse en forma, pero «no tengo con qué». Su vecina Daniela, de 16, tampoco tiene pesas, y sin embargo cada tarde hace una rutina de 40 minutos en el patio con una botella de arena, una llanta vieja y un tubo de la reja. Lo que separa a los dos no es el dinero. Es que Daniela tiene un plan.
Una rutina es justamente eso: un plan escrito, con ejercicios, tiempos y descansos, que te dice qué hacer cada día para llegar a una meta. Armarla no es difícil si sigues un orden.
Definición
Una rutina de entrenamiento físico para la salud es un plan organizado de ejercicios que se repite durante varias semanas y que trabaja los componentes de la aptitud física (resistencia aeróbica, fuerza, flexibilidad, resistencia localizada) según las necesidades, el entorno y los intereses de quien la practica.
Paso 1: conoce tu punto de partida y tu meta#
Antes de armar nada, responde con sinceridad: ¿cuánto ejercicio haces hoy?, ¿qué te cuesta más (aguante, fuerza, estirarte)?, ¿tienes alguna lesión o condición médica? Si tienes dudas de salud, consúltalas con un médico o con tu profesor antes de empezar.
Luego define una meta concreta y alcanzable. «Ponerme en forma» es demasiado vago. «Trotar 20 minutos seguidos en seis semanas» o «hacer 15 sentadillas y 10 flexiones sin parar» sí se pueden medir. Una buena meta sale de tus intereses: si te gusta el fútbol, tu rutina puede girar en torno a carreras y fuerza de piernas.
Paso 2: elige el tiempo y la frecuencia#
Los adolescentes necesitan, en general, alrededor de una hora de actividad física al día. Para tu rutina, una referencia razonable de arranque es entrenar 3 a 4 días por semana, con sesiones de 30 a 45 minutos, y dejar días de descanso entre ellas. Si hoy no haces nada, empieza con tres días y 25 o 30 minutos. Es mejor cumplir poco que planear mucho y abandonar a la semana.
Paso 3: cubre los componentes#
Una rutina equilibrada incluye un ejercicio de cada familia. Una forma sencilla de organizarla es la siguiente.
| Componente | Ejercicios posibles | Dosis para empezar |
|---|---|---|
| Resistencia aeróbica | Trotar, caminar rápido, saltar cuerda, bailar | 15 a 20 minutos continuos |
| Fuerza | Sentadillas, flexiones, zancadas, remo con mochila | 2 a 3 series de 8 a 12 repeticiones |
| Resistencia localizada | Abdominales, plancha, elevaciones de talón | 2 series de 15 a 20 repeticiones o 20 a 30 segundos |
| Flexibilidad | Estiramientos de piernas, espalda y brazos | 20 a 30 segundos por estiramiento |
Paso 4: respeta la estructura de la sesión#
Cada día de rutina lleva su calentamiento (unos 10 minutos de trote suave y movilidad), su parte principal con los ejercicios del paso 3, y su vuelta a la calma (caminata lenta y estiramientos). Sin esas tres partes, no es una rutina completa.
Paso 5: haz que aumente poco a poco#
Cada semana o dos, aumentas un poquito: una serie más, dos repeticiones más, tres minutos más de trote. Si de golpe subes mucho, te arriesgas a lesionarte o a desanimarte. Si ya te resulta fácil, es señal de que toca subir la carga.
Materiales de desecho: entrenar con lo que hay#
El programa del MEP propone que la rutina se adapte al entorno y que se puedan usar materiales de desecho o reciclados. En Costa Rica hay muchísimas opciones, y reutilizar es además una forma de cuidar el ambiente.
- Botellas plásticas con arena o agua: hacen de pesas ligeras. Una de 2 litros pesa cerca de 2 kg. Sirven para flexiones de codo con peso, elevaciones de hombros y giros de tronco.
- Mochila con libros o piedras: carga para sentadillas, zancadas y remo.
- Llantas viejas: para saltar dentro y fuera, o para pasos de agilidad colocadas en línea. También se pueden empujar o levantar (con cuidado y con ayuda).
- Palos de escoba: para movilidad de hombros, equilibrio y coordinación.
- Cuerda o lazo viejo: para saltar. Debe llegar a la altura de tus axilas si lo pisas con ambos pies.
- Escalón, banca o gradas: para subir y bajar, o para flexiones inclinadas.
- Una toalla vieja: para estiramientos y para deslizarse en ciertos ejercicios sobre piso liso.
Ojo con el material: revisa que el material esté firme, sin bordes filosos ni clavos, que las tapas estén bien cerradas y que el piso no resbale. Antes de empezar, pregunta a tu profesor si tienes dudas sobre un ejercicio.
Ejemplo de rutina completa#
Esta es una propuesta de tres días por semana (lunes, miércoles y viernes), de 40 minutos, para un adolescente principiante:
- Calentamiento (8 minutos): trote suave en el lugar o alrededor de la casa, giros de brazos y cadera, elevaciones de rodillas.
- Resistencia aeróbica (12 minutos): trotar continuo, o saltar cuerda en bloques de 1 minuto con 30 segundos de pausa.
- Fuerza (10 minutos): 2 series de 10 sentadillas con mochila, 2 series de 8 flexiones (con rodillas apoyadas si hace falta), 2 series de 10 zancadas por pierna.
- Resistencia localizada (5 minutos): 2 series de 15 abdominales y plancha de 20 segundos.
- Vuelta a la calma (5 minutos): caminata lenta, respiración profunda y estiramientos de piernas, espalda y hombros.
Tras unas 4 semanas, puedes subir a 3 series o sumar más minutos de trote. Anota en un cuaderno la fecha, lo que hiciste y cómo te sentiste.
Errores frecuentes#
- Empezar con una rutina enorme y dejarla a los 5 días. Mejor menos y constante.
- Trabajar solo lo que te gusta. Si siempre evitas estirar, tu flexibilidad se queda atrás.
- No dejar descanso. Los músculos se fortalecen en los días de recuperación.
- No ajustar a tu entorno. Si no tienes espacio para correr, sustituye por saltar cuerda o subir y bajar gradas.
- Olvidar el agua. Una botella siempre cerca, antes, durante y después.
Cómo saber si la rutina funciona#
Cada dos semanas, repite una prueba sencilla: cuántos minutos trotas sin parar, cuántas sentadillas o flexiones haces, cuánto tardas en recorrer cierta distancia. Si los números mejoran y te sientes con más energía, la rutina va bien. Si no hay cambios después de seis semanas, revisa si cumples los días, si descansas lo suficiente y si estás subiendo la carga. Si algo duele de forma aguda, para y consulta; el dolor muscular leve del día siguiente es normal, el dolor punzante en una articulación no lo es.
Cómo practicar#
Diseña tu propia rutina de una semana. Escribe tu meta, los días, los ejercicios con series y repeticiones, y qué material de desecho usarás en cada uno. Pídele a tu profesor o a un compañero que la revise y, durante cuatro semanas, cúmplela y anota tu avance.
Ponte a prueba#
¿Qué debe tener una buena meta al comenzar una rutina? Da un ejemplo.#
Debe ser concreta, medible y alcanzable. Por ejemplo: «trotar 20 minutos seguidos en seis semanas». «Ponerme en forma» es demasiado vago para medir si se logró.
¿Con cuántos días por semana y cuánto tiempo puede empezar un adolescente sedentario?#
Con unos 3 días por semana y sesiones de 25 a 30 minutos, con días de descanso entre ellas, e ir aumentando poco a poco.
Menciona tres materiales de desecho que sirvan para entrenar y para qué ejercicio usarías cada uno.#
Por ejemplo: botella con arena como pesa para ejercicios de brazos; mochila con libros para sentadillas y zancadas; llanta vieja para saltar dentro y fuera en ejercicios de agilidad.
¿Qué tres partes debe tener cada día de la rutina?#
Calentamiento, parte principal (con los ejercicios de resistencia, fuerza y demás) y vuelta a la calma con estiramientos.
Mariela entrena todos los días sin descanso y cada vez se siente peor. ¿Qué error comete?#
No deja días de recuperación. El cuerpo mejora durante el descanso, así que sin él se acumula cansancio y aumenta el riesgo de lesión. Debe alternar días de entrenamiento con días de descanso.
Fuentes#
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