Entrenamiento físico en niños y niñas: diferencias con el adulto
Esta lección es parte de Temario de Educación Física de Noveno año Lección 4 de 13Por Andrea del Carmen actualizado el 28 de octubre de 2026 7 min de lectura
En una plaza de Pavas, un domingo, un entrenador improvisado pone a un grupo de niños de ocho años a dar vueltas a la cancha: veinte, treinta, cuarenta. El que se detiene hace sentadillas de castigo. Uno de los niños vomita; otro llora y dice que le duelen las rodillas. El entrenador insiste en que «así se forman los campeones».
No es así como se forman. Un niño no es un adulto pequeño, y entrenarlo como si lo fuera puede dañarle el crecimiento. Tú, que ya estás en noveno, probablemente tienes hermanos menores o primos a los que ayudas con el deporte, y quizá un día entrenes a un equipo. Conviene saber cómo cambia el entrenamiento.
Definición
El entrenamiento infantil es la actividad física planificada para niños y niñas que adapta el tipo, la cantidad y la intensidad del ejercicio a un cuerpo que todavía está creciendo. Su meta es la salud, el aprendizaje del movimiento y el gusto por el deporte, no el rendimiento máximo.
Por qué el cuerpo de un niño es distinto#
- Huesos con zonas de crecimiento. Los huesos largos tienen cartílagos de crecimiento cerca de sus extremos, hasta que termina la adolescencia. Son más débiles que el hueso ya formado, y un golpe repetido o una carga excesiva puede dañarlos y afectar cómo crece ese hueso.
- Regulación del calor. Los niños sudan menos que los adultos y se calientan más rápido, por lo que se deshidratan y sufren golpe de calor con más facilidad. Necesitan más pausas para tomar agua y sombra.
- Coordinación en desarrollo. Su sistema nervioso todavía aprende los movimientos básicos: correr, saltar, lanzar, recibir. Necesitan practicarlos con juegos variados, no con una técnica rígida de adulto.
- Atención y motivación. Un niño aguanta poco tiempo con una misma tarea. Si no se divierte, se va.
El corazón y los pulmones de los niños sí responden bien al ejercicio aeróbico, y se recuperan rápido entre esfuerzos cortos. Pero que respiren y recuperen rápido no significa que sus huesos y articulaciones puedan con cargas de adulto. Esa diferencia entre sistemas es la que se pasa por alto.
Cómo debe ser su actividad#
La Organización Mundial de la Salud recomienda para niños y adolescentes, en promedio, al menos 60 minutos al día de actividad física de moderada a vigorosa. Casi todo eso debe ser aeróbico, y al menos tres días a la semana debe incluir actividad vigorosa y juegos que fortalezcan músculos y huesos, como trepar, saltar la cuerda, empujar, cargar o colgarse.
| Aspecto | Niños y niñas | Adultos |
|---|---|---|
| Meta principal | Jugar, aprender a moverse, disfrutar | Mejorar rendimiento o salud, según el objetivo |
| Forma de trabajar | Juegos, circuitos, variedad de deportes | Series, repeticiones y planes estructurados |
| Fuerza | Peso del propio cuerpo, ligas y juegos de empujar y trepar | Pueden usar cargas altas y máquinas |
| Carga máxima | Se evita levantar el peso máximo posible | Se usa con técnica y supervisión |
| Calor e hidratación | Pausas frecuentes, más atención a la sombra y el agua | Pausas y agua, con mayor tolerancia |
| Competencia | Secundaria, sin presión | Puede ser el centro del entrenamiento |
Ejemplo. Una sesión sana para niños de 8 a 10 años puede durar 50 minutos: cinco de calentamiento con un juego de atrapar, veinte de un juego de equipos con carreras cortas, quince de un circuito de saltos, equilibrio y lanzamientos, y diez de enfriamiento con estiramientos suaves y agua. Nadie queda castigado y todos participan.
Los abusos que hay que reconocer#
El programa de noveno pide algo muy concreto: saber ver cuándo el entrenamiento de un menor se vuelve abuso. Estas son señales de alarma:
- Volumen de adulto. Sesiones largas, casi todos los días, sin descanso, o entrenar varios equipos a la vez en el mismo calendario.
- Especialización muy temprana. Repetir un solo deporte todo el año desde los 7 u 8 años lleva a lesiones por sobreuso y a que muchos abandonen el deporte antes de los 15.
- Cargas máximas. Pedir a un niño que levante un peso al límite de lo que puede.
- Entrenar con dolor. Obligar a seguir con una lesión, o dar a entender que parar es de «flojos».
- Presión por el resultado. Gritos, humillaciones, castigos físicos con ejercicio, o la obsesión de los adultos por ganar.
- Control del peso. Pedirles bajar de peso, hacer dietas o sudar con ropa de plástico para «dar la talla».
Si algún día ves algo así, no es tu responsabilidad resolverlo solo: habla con un adulto de confianza, el docente de Educación Física, la dirección del centro educativo o la familia. Los niños y las niñas tienen derecho a jugar, a descansar y a no ser maltratados, y eso incluye el deporte.
Lo que se puede hacer bien#
- Ofrecer muchos deportes y juegos distintos antes de especializarse.
- Respetar el descanso: al menos uno o dos días a la semana sin entrenar, y temporadas del año sin la disciplina principal.
- Enseñar la técnica poco a poco, con muchas repeticiones suaves y mucho elogio por el esfuerzo, no solo por el marcador.
- Vigilar el calor: agua antes, durante y después, y evitar las horas de más sol.
- Dejar que decidan: un niño que escoge su deporte lo cuida más.
Un ejemplo resuelto: corregir un plan#
Un entrenador propone, para niños de 9 años, este plan semanal: carrera de 5 km el lunes, sentadillas con 20 kilos el martes, carrera de 5 km el miércoles, prueba del peso máximo el jueves, partido el viernes y carrera el sábado, sin días de descanso.
Solución. Hay varios errores. El volumen de carrera es de adulto; la sentadilla con 20 kilos y la prueba del peso máximo exigen demasiado a huesos que aún crecen; no hay descanso; y todo es competir o correr, sin juego. Una versión corregida sería: lunes, juegos de persecución y saltos; miércoles, circuito con peso corporal y equilibrio; viernes, partido con reglas adaptadas; sábado, bicicleta o natación recreativa. Dos o tres días de descanso, agua siempre a mano y nadie obligado a seguir si le duele algo.
Fíjate en que el plan corregido sigue siendo exigente para un niño, pero responde a lo que su cuerpo y su cabeza necesitan: moverse mucho, variado y con gusto.
Errores frecuentes#
El primero es pensar que «entre más temprano empiece, más campeón será». Los estudios con jóvenes deportistas apuntan a lo contrario: quienes diversifican durante la infancia suelen tener menos lesiones y durar más tiempo en el deporte. El segundo es creer que la fuerza daña a los niños. No es el trabajo de fuerza lo que los lastima, sino el que se hace sin supervisión, con cargas máximas o con mala técnica; los saltos, los empujones y trepar son fuerza y les convienen. El tercero es copiar la rutina de un adulto y dividirla entre dos. Un entrenamiento infantil no es una versión recortada del adulto, es otra cosa.
Ponte a prueba#
¿Por qué los huesos de un niño requieren más cuidado que los de un adulto en el entrenamiento?#
Porque tienen cartílagos de crecimiento cerca de los extremos, más débiles que el hueso ya formado. Una carga excesiva o repetida puede dañarlos y afectar el crecimiento del hueso.
¿Cuánta actividad física recomienda la OMS para niños y adolescentes?#
En promedio, al menos 60 minutos diarios de actividad moderada a vigorosa, con actividad vigorosa y ejercicios que fortalezcan músculos y huesos al menos tres días a la semana.
Un entrenador de una escuela pone a niños de 7 años a entrenar un solo deporte todos los días del año. ¿Qué problema hay?#
Es especialización temprana y volumen de adulto. Aumenta las lesiones por sobreuso, cansa mentalmente y hace que muchos abandonen el deporte. Lo mejor es variar deportes y dar días de descanso.
Menciona dos formas de entrenar fuerza en niños de manera segura.#
Con el peso del propio cuerpo y con juegos: trepar, saltar la cuerda, empujar, cargar objetos livianos, circuitos con ligas. Se evita levantar la carga máxima y siempre hay supervisión.
Ves que un entrenador obliga a un niño con la rodilla hinchada a seguir jugando «porque no es nada». ¿Qué haces?#
Reconoces que es entrenar con dolor, una señal de abuso. No lo resuelves solo: avisas a un adulto de confianza, como el docente de Educación Física o la familia del niño, para que lo revisen y se detenga.
Fuentes#
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