Uso responsable de la tecnología: cómo decidir bien
Esta lección es parte de Temario de Orientación de Tercer grado Lección 4 de 6Por Andrea del Carmen actualizado el 29 de octubre de 2026 6 min de lectura
Es sábado en la tarde y Camila, de ocho años, tiene la tablet de su mamá en las manos. Quería ver un video de gatitos, pero le salió un juego nuevo con un botón grande que dice Aceptar. Su dedo ya va camino al botón. Entonces se acuerda de que no le preguntó a su mamá, y de que el uso responsable de la tecnología empieza por ahí. Se detiene, camina hasta la cocina y le dice: «Mami, me salió esto, ¿lo toco?».
Esa pausa de cinco segundos es una decisión responsable. De eso se trata: pensar antes de tocar la pantalla.
Definición
Usar la tecnología de forma responsable es decidir con cuidado cuándo, cuánto y para qué uso un aparato, pensando en mi seguridad, en el respeto a los demás y en mis obligaciones.
Qué cuenta como tecnología#
Casi todo lo que tiene pantalla o se conecta a internet: el celular, la tablet, la computadora, la televisión, la consola de videojuegos. También el WhatsApp de tu familia y los videos que ves en casa de tus abuelos.
La tecnología sirve para cosas muy buenas. Puedes hacerle una videollamada a tu tía que vive en otra provincia, buscar cómo es un volcán para la tarea de Estudios Sociales o aprender una canción. El problema no es el aparato. El problema aparece cuando la tecnología se come el tiempo de dormir, de jugar afuera, de hacer la tarea o de conversar con tu familia.
Tres preguntas antes de tocar la pantalla#
Una decisión responsable no tiene que ser lenta ni complicada. Puedes hacerte estas tres preguntas, en este orden:
- ¿Tengo permiso? Un adulto de tu casa tiene que saber qué vas a usar y para qué.
- ¿Ya cumplí lo que me toca? La tarea, el baño, ayudar con la mesa. Primero las obligaciones, después la pantalla.
- ¿Esto está bien para mí y para los demás? Si le puede hacer daño a alguien, o a ti, mejor no.
Si alguna respuesta es «no», la decisión ya está tomada: espera, pregunta o busca otra cosa que hacer.
Un ejemplo resuelto: el tiempo en pantalla#
Ejemplo. Sofía vive en Heredia. Su papá le permite una hora de tablet después del almuerzo. Pero hoy tiene una tarea de Matemáticas que le llevará media hora y también quiere jugar con su vecina Valeria en la acera.
Solución. Sofía piensa en sus tres preguntas. Tiene permiso, pero todavía no cumplió su obligación. Entonces hace la tarea primero. Después juega unos veinte minutos en la tablet y el resto del tiempo sale con Valeria. Sofía no gastó toda su hora en pantalla y nadie tuvo que regañarla. Eso se llama organizar el tiempo: ella eligió, y eligió bien.
Cuida tus datos y cuida a los demás#
Cuando usas internet, dejas huellas. Hay información tuya que no se debe compartir con personas que no conoces:
- Tu nombre completo, tu dirección y el nombre de tu escuela.
- Tu número de teléfono y el de tu familia.
- Fotos tuyas, de tu casa o de tu uniforme.
- Tus contraseñas. Solo las conocen tú y tus papás.
En algunos juegos te escriben personas que no conoces y te preguntan cosas como «¿de dónde eres?» o «¿me mandas una foto?». Una persona desconocida en una pantalla sigue siendo una persona desconocida. No contestes y cuéntale enseguida a un adulto.
También cuenta lo que haces con los demás. Antes de mandar la foto de un compañero, pregúntate si a él le gustaría. Si en un chat del grado alguien empieza a burlarse de otro niño, no sigas la burla ni reenvíes el mensaje. Una burla escrita duele igual que una dicha en voz alta, y queda guardada para que todos la vean.
Errores que se repiten#
Mucha gente piensa que «solo cinco minutitos más» no hace daño. Pero esos cinco minutos se repiten varias veces y, cuando te das cuenta, ya pasó una hora. Lo mejor es acordar con tu familia una hora fija para terminar y poner una alarma.
Otro error es creer que todo lo que sale en internet es verdad. Un video puede ser una broma o un engaño. Si te parece raro, pregunta a tu maestra o a tu familia antes de creerlo o de pasárselo a tus amigos.
A quién acudir#
Si algo en una pantalla te asusta, te hace sentir mal o te presiona, no tienes que aguantarlo solo. Pasa cuando alguien te amenaza, te pide fotos, te pide guardar un secreto o se burla de ti una y otra vez. No hiciste nada malo por contarlo.
- Cuéntale a tu mamá, tu papá o la persona adulta de confianza en tu casa.
- Habla con tu maestra o con el orientador de tu escuela.
- El PANI atiende la línea 1147.
- En una emergencia, llama al 911.
Ponte a prueba#
¿Qué tres preguntas puedes hacerte antes de usar una tablet o un celular?#
Si tienes permiso, si ya cumpliste tus obligaciones y si lo que vas a hacer está bien para ti y para los demás. Si una respuesta es «no», esperas o preguntas primero.
Un desconocido te escribe en un juego y te pide una foto. ¿Qué haces?#
No contestas y se lo cuentas enseguida a un adulto de confianza. Una persona que no conoces no debe recibir fotos ni datos tuyos, aunque parezca amable.
¿Cuál de estos datos puedes compartir con alguien que no conoces: tu dirección, tu color favorito o tu contraseña?#
Sin problema, tu color favorito. La dirección y la contraseña se cuidan siempre, porque con ellas alguien podría encontrarte o entrar a tus cuentas.
Tienes tarea y quieres jugar en la tablet. ¿Qué decisión es más responsable y por qué?#
Hacer primero la tarea y después jugar. Así cumples tu obligación y todavía te queda tiempo para disfrutar la pantalla sin que nadie te lo reclame.
Un compañero manda por el chat del grado la foto de otro niño para reírse de él. ¿Qué haces?#
No la reenvías ni te ríes, porque la burla lastima. Avisas a tu maestra o al orientador; y si te sientes mal tú, también puedes llamar al PANI al 1147.
Fuentes#
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