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Trastornos alimentarios: anorexia, bulimia y dietas extremas

Esta lección es parte de Temario de Educación para la Vida Cotidiana de Sétimo año Lección 8 de 18

Por Andrea del Carmen actualizado el 28 de octubre de 2026 9 min de lectura

Una escena que ocurre más veces de lo que se cree. En la hora del almuerzo, una compañera abre su lonchera, mira lo que trae, lo guarda y dice que ya comió. Al día siguiente igual. Se ha vuelto muy buena con los números: sabe cuántas calorías tiene cada cosa. Sus amigas lo toman como disciplina o como una moda, hasta que un día se desmaya en la formación.

Detrás de situaciones como esta puede haber un trastorno alimentario. No es un capricho, ni vanidad, ni falta de voluntad. Es una enfermedad, y como cualquier enfermedad, se trata mejor si se detecta temprano.

Trastorno alimentario

También llamado trastorno de la conducta alimentaria, es una enfermedad de salud mental en la que la relación con la comida, el peso y el cuerpo se altera tanto que daña la salud física y emocional de la persona.

Por qué aparecen#

No hay una sola causa. Se juntan varias cosas, y casi siempre en la adolescencia, cuando el cuerpo cambia y la opinión de los demás pesa mucho:

  • La presión de las redes sociales, la publicidad y las modas que presentan un solo tipo de cuerpo como «el bueno».
  • Baja autoestima y perfeccionismo.
  • Burlas o comentarios sobre el peso o el cuerpo, en el colegio o en la familia.
  • Situaciones difíciles: duelos, peleas en casa, cambios, acoso.
  • Deportes o actividades donde se exige un peso determinado, como gimnasia, ballet o algunas artes marciales.
  • Vulnerabilidad personal o familiar a problemas como la depresión o la ansiedad.

Un punto que mucha gente confunde: los trastornos alimentarios no afectan solo a las mujeres. Son más frecuentes en ellas, pero también los sufren hombres, y a ellos les cuesta más pedir ayuda por la idea de que «eso es de muchachas».

Los principales trastornos#

Anorexia nerviosa#

La persona restringe lo que come hasta quedar por debajo del peso que su cuerpo necesita. Siente un miedo muy grande a subir de peso y se ve «gorda» aunque esté muy delgada. Puede contar calorías, esconder comida, pesarse a cada rato, excusarse para no comer con otros o hacer ejercicio en exceso. Su cuerpo se debilita: el pulso baja, siente frío, se le cae el cabello, puede perder la menstruación y, en casos graves, el corazón se afecta.

Bulimia nerviosa#

Aquí hay episodios llamados atracones, en que la persona come grandes cantidades de golpe, con sensación de no poder parar. Luego viene la culpa y la necesidad de «compensar» con conductas peligrosas: provocarse el vómito, usar laxantes o diuréticos, ayunar o hacer ejercicio extremo. Como el peso puede verse normal, es difícil notarla. Las señales son idas frecuentes al baño después de comer, mejillas hinchadas, dientes dañados por el ácido del vómito, y mucho secreto.

Trastorno por atracón#

Es parecido a la bulimia en los episodios de comer sin control, pero sin las conductas de compensación. Suele ir con sobrepeso y mucha vergüenza.

AnorexiaBulimia
ComidaMuy poca; evita comerAtracones seguidos de compensación
PesoPor debajo de lo esperadoA menudo normal o cercano
Miedo centralSubir de pesoSubir de peso y perder el control
Señal visibleDelgadez extrema, ropa muy holgadaIdas al baño tras comer, dientes dañados

Dietas no balanceadas: la puerta de entrada#

No toda dieta lleva a un trastorno, pero muchos trastornos empezaron con una dieta. Las llamadas dietas «milagro» prometen perder cinco kilos en una semana: solo jugos, solo piña, solo sopa, cero carbohidratos. Una dieta no balanceada elimina grupos enteros de alimentos o recorta la cantidad por debajo de lo necesario. En una persona adulta puede ser un riesgo; en una persona joven, en pleno crecimiento, es peor.

Estas son las señales de que una dieta es mala idea:

  • Promete resultados muy rápidos.
  • Prohíbe un grupo completo de alimentos.
  • Obliga a comer menos de lo que el cuerpo necesita.
  • Se basa en pastillas, tés o productos «quemagrasa».
  • No la supervisa un profesional de la salud.

Lo que suele pasar con ellas es el efecto «rebote»: se pierde peso al principio, sobre todo agua y músculo, se abandona la dieta porque es imposible mantenerla, y se recupera lo perdido, a veces más. Después viene la frustración y otra dieta, y así se arma un ciclo difícil de cortar.

Qué le hacen al cuerpo y a la mente#

Cuando faltan los nutrientes, el cuerpo ahorra energía como puede. Con el tiempo aparecen mareos, desmayos, debilidad, anemia, cabello y uñas frágiles, huesos que se fragilizan, trastornos del corazón, del estómago y de los dientes. En la bulimia, el vómito frecuente desequilibra sales del cuerpo que el corazón necesita para latir bien. Algunas de esas consecuencias son reversibles si se tratan a tiempo, y otras dejan secuelas de por vida.

En lo emocional, el costo es igual de grande: tristeza, ansiedad, irritabilidad, mal rendimiento en el colegio, aislamiento de amistades, discusiones en casa por cada comida. La persona siente culpa y vergüenza, y muchas veces lo niega porque cree que tiene todo bajo control.

Cómo ayudar y dónde pedir ayuda#

Si crees que un amigo, una amiga o un familiar podría estar pasando por esto, estos pasos funcionan:

  1. Habla en privado y con cariño. Di lo que has notado sin acusar: «Te he visto saltarte el almuerzo y me preocupa cómo estás».
  2. No hagas comentarios sobre el cuerpo ni el peso, incluso los positivos como «qué delgada te ves».
  3. No te burles ni bromees. La vergüenza solo hace que se esconda más.
  4. Avisa a un adulto de confianza: tu mamá o papá, un docente o la orientadora del colegio. No es traicionar; es cuidar.
  5. Ofrécete a acompañar a la persona a pedir ayuda. Ve con ella a la cita si quiere.

En Costa Rica el primer paso es una cita en el EBAIS o en la clínica de la CCSS que te corresponde, donde pueden valorar y referir al equipo de medicina, psicología y nutrición. En el colegio, el departamento de orientación puede acompañar el proceso. Si tienes dudas sobre qué hacer, también puedes preguntar por la línea de ayuda que informe el centro de salud de tu comunidad.

Si el problema eres tú, lo más valiente que puedes hacer es decirlo. Un trastorno alimentario no se supera con fuerza de voluntad a solas; se trata con ayuda de personas preparadas, y la recuperación es posible. Mientras antes empiece, mejor.

Errores frecuentes#

  • Pensar que es una moda o una exageración.
  • Creer que solo la tiene quien está muy flaco.
  • Decirle a la persona «solo come y ya». Si fuera así de simple, no sería una enfermedad.
  • Callar por miedo a quedar mal con la amiga. Un secreto así puede costar la salud.
  • Creer que se cura sola con el tiempo. Sin tratamiento, lo habitual es que empeore.

Una conversación posible#

Pedir ayuda cuesta, sobre todo la primera vez. Si no sabes cómo empezar, sirve ensayar una frase corta: «Mamá, últimamente la comida me angustia y no sé qué hacer». O, con la orientadora: «Quiero contarle algo de cómo estoy comiendo, pero me da pena». No hace falta explicar todo de una vez. Basta con abrir la puerta; el resto lo van armando con la persona adulta y el equipo de salud, a tu ritmo.

Y si eres tú quien escucha, recuerda que tu papel no es curar, sino acompañar y llevar a quien sepa. Escuchar sin juzgar, agradecer la confianza y no repetirlo a medio colegio ya es una ayuda enorme.

Ponte a prueba#

¿Qué es un trastorno alimentario y en qué se diferencia de una dieta para bajar de peso?#

Es una enfermedad de la salud mental que se manifiesta en la conducta de comer: la persona controla, evita o descontrola la comida de un modo que daña su cuerpo y su vida diaria. Una dieta puntual tiene un fin concreto y se puede dejar sin angustia. En el trastorno, la comida, el peso y el cuerpo ocupan casi todos los pensamientos y la persona no puede parar aunque quiera.

Describe la diferencia principal entre anorexia y bulimia.#

En la anorexia la persona come muy poco, tiene mucho miedo a subir de peso y suele estar por debajo del peso que le corresponde. En la bulimia tiene episodios en que come mucho de golpe y sin control, y después trata de compensarlo con conductas dañinas. Quien tiene bulimia puede tener un peso que parece normal, por eso es difícil verla desde afuera.

Una compañera se salta el almuerzo todos los días, se pesa varias veces al día y habla solo de calorías. ¿Qué debes hacer?#

No debes hacer bromas ni comentarios sobre su cuerpo, ni obligarla a comer. Habla con ella en privado, con cariño, diciendo lo que has visto y que te preocupa. Después avisa a un adulto de confianza (orientadora, docente, familia), porque necesita atención de salud. Cuidar un secreto de este tipo, sin avisar, solo la deja sola con el problema.

Menciona dos consecuencias físicas y dos psicológicas de estos trastornos.#

Físicas: debilidad, mareos, caída del cabello, problemas del corazón, daño en los dientes y el estómago, falta de la menstruación. Psicológicas: tristeza o depresión, ansiedad, aislamiento de amigos y familia, vergüenza y culpa constante.

¿Por qué una dieta «milagro» con menos de la comida que el cuerpo necesita puede ser peligrosa para una persona joven?#

Porque una persona joven está en pleno crecimiento y necesita energía y nutrientes para huesos, cerebro y desarrollo. Una dieta muy restrictiva le quita lo que necesita, causa cansancio y problemas de concentración, y puede abrir la puerta a un trastorno alimentario. El peso que se pierde suele volver, y a veces con más fuerza.

Fuentes#

También en Educación para la Vida Cotidiana