Desnutrición, obesidad y monotonía en la alimentación
Esta lección es parte de Temario de Educación para la Vida Cotidiana de Sétimo año Lección 7 de 18Por Andrea del Carmen actualizado el 28 de octubre de 2026 8 min de lectura
En el recreo de cualquier colegio se ve la misma escena. Una fila larga frente a la soda, empaques de papas, gaseosa en vaso grande, un par de empanadas. Algunos compañeros casi no almuerzan porque «no les da hambre» o porque en la casa hoy no alcanzó. Otros tienen la mochila llena de dulces. Son realidades distintas, pero tienen algo en común: ninguna de las dos le da al cuerpo lo que necesita para crecer bien.
Comer es una necesidad, pero la forma de comer es un hábito, y los hábitos se aprenden en casa, se repiten en el colegio y se pueden cambiar. Aquí vamos a ver tres problemas que el programa de Educación para la Vida Cotidiana señala: la desnutrición, el sobrepeso y la obesidad, y la monotonía en la dieta.
Mala nutrición
Es cualquier desequilibrio entre lo que el cuerpo necesita y lo que recibe. Puede ser por falta (desnutrición), por exceso (sobrepeso y obesidad) o por comer siempre lo mismo (monotonía), aunque la cantidad parezca suficiente.
Desnutrición: cuando el cuerpo recibe menos de lo que necesita#
La desnutrición aparece cuando la persona no consume suficiente energía y nutrientes, o cuando el cuerpo no logra aprovecharlos, por ejemplo después de infecciones repetidas del estómago. En un niño o en una persona joven, que está creciendo, el efecto es más grave porque el cuerpo gasta nutrientes para crecer, estudiar, jugar y defenderse de las enfermedades.
Las causas son varias y casi nunca una sola:
- Poco dinero para comprar comida variada.
- Dietas muy estrictas, o saltarse comidas a propósito.
- Enfermedades que quitan el apetito o impiden absorber alimentos.
- Falta de conocimiento sobre qué comer y en qué cantidad.
- Un entorno donde no hay quien cocine o cuide la alimentación del joven.
Se nota en el peso y la talla por debajo de lo esperado para la edad, cansancio constante, mal rendimiento en el colegio, cabello quebradizo, piel seca, heridas que tardan en sanar y enfermedades que se repiten. Mucha gente cree que desnutrido es solo «el flaquito». No siempre. Hay desnutrición crónica en niños que parecen de peso normal pero tienen menos talla de la que les tocaría; y hay desnutrición escondida, por falta de hierro, vitamina A o yodo, que no se ve a simple vista. Se llama a eso hambre oculta.
En Costa Rica el comedor escolar, el programa de leche y los controles en el EBAIS existen justamente para detectar y atender estos casos. Si notas que un compañero o un familiar come muy poco y se ve decaído, avisar a un adulto de confianza o a la orientadora es una ayuda real.
Sobrepeso y obesidad: cuando el cuerpo guarda lo que le sobra#
El sobrepeso y la obesidad son una acumulación excesiva de grasa en el cuerpo que daña la salud. Sucede cuando durante mucho tiempo se consume más energía de la que se gasta. Los ingredientes de esa mezcla ya los conoces: bebidas azucaradas, frituras, comidas rápidas, porciones grandes, golosinas a toda hora, muchas horas frente a una pantalla y poco movimiento.
Una forma de medir si el peso es adecuado para la talla es el índice de masa corporal (IMC).
IMC
IMC = peso (kg) ÷ talla² (m²)
Ejemplo. Una persona adulta pesa 80 kg y mide 1,70 m.
Solución. Talla al cuadrado: 1,70 × 1,70 = 2,89. IMC = 80 ÷ 2,89 ≈ 27,7.
En personas adultas se interpreta así:
| IMC | Clasificación |
|---|---|
| Menos de 18,5 | Bajo peso |
| De 18,5 a 24,9 | Peso adecuado |
| De 25 a 29,9 | Sobrepeso |
| 30 o más | Obesidad |
El resultado de arriba, 27,7, cae en sobrepeso. Pero atención a un detalle que mucha gente se salta: en adolescentes el IMC no se interpreta con esos mismos cortes. Como el cuerpo cambia tanto entre los 12 y los 18 años, el personal de salud compara tu IMC con curvas por edad y sexo. Así que si eres joven, no te diagnostiques solo; el control en el EBAIS o el colegio es lo que cuenta. Además, el IMC no distingue entre grasa y músculo, y un deportista muy musculoso puede salir con un número alto sin tener exceso de grasa.
Qué enfermedades acompañan al exceso de peso#
La obesidad rara vez llega sola. Con los años aumenta el riesgo de diabetes tipo 2, presión alta, colesterol elevado, enfermedades del corazón, problemas de articulaciones y respiración, y algunos tipos de cáncer. También pesa en lo emocional: burlas en el colegio, vergüenza al hacer deporte, baja autoestima. Por eso conviene tratar el tema con respeto y sin apodos.
Monotonía: comer siempre lo mismo#
Hay una tercera mala costumbre que pasa más inadvertida: la monotonía. Un joven que desayuna pan con mantequilla, almuerza arroz con salchichón y cena lo mismo que sobró puede comer bastante y aun así estar mal alimentado, porque ningún alimento trae todos los nutrientes. Cada grupo aporta algo distinto: las verduras y frutas dan vitaminas y fibra, las carnes y los huevos dan hierro y proteína, los frijoles y lentejas dan proteína y hierro vegetal, los lácteos dan calcio.
Si faltan grupos, aparecen los problemas:
- Poco hierro: anemia, palidez, sueño y cansancio.
- Poco calcio: huesos y dientes más débiles.
- Poca fibra: estreñimiento.
- Pocas frutas y verduras: defensas bajas y encías que sangran.
- Mucha sal y grasas: presión alta y colesterol.
La buena noticia es que en Costa Rica la comida tradicional ya viene con una estructura equilibrada si se respeta. Arroz y frijoles, un huevo o un trozo de carne, ensalada o un picadillo de verduras y una fruta de postre son un plato casi completo. El problema suele ser que el plato pierde la ensalada, la fruta y los frijoles, y los reemplaza por empaque, fritura y refresco.
Qué hacer: hábitos que sí se pueden cambiar#
No se necesita una dieta de moda. Se necesitan cambios pequeños y sostenidos:
- Desayuna todos los días. Quien llega a la primera lección en ayunas se concentra peor y compensa después con golosinas.
- Cambia las bebidas. Agua, o fresco natural con poca azúcar, en lugar de gaseosa y jugos de caja varias veces al día.
- Pon color en el plato. Si el plato tiene un solo color, algo falta.
- Sirve porciones razonables. Se come lo que se necesita, no todo lo que hay en la olla.
- Muévete. Caminar al colegio, jugar en el recreo, bailar. Una hora diaria de actividad física es una buena meta para una persona joven.
- Come sin pantallas. Con el celular o la televisión enfrente, se come más y se disfruta menos.
Si en tu casa el dinero es poco, las verduras de la feria del agricultor, los frijoles, las lentejas, los huevos y las frutas de temporada son de lo más económico y nutritivo que hay. Un plato barato puede ser un plato bueno.
Errores frecuentes al juzgar la alimentación#
- Pensar que «gordito es sano»: el exceso de peso en la infancia suele seguir en la adultez.
- Creer que comer mucho es comer bien: la cantidad no sustituye a la variedad.
- Quitarle toda la comida al joven con sobrepeso. Eso no funciona y puede hacerle daño; lo adecuado es cambiar los hábitos de toda la familia, con orientación del EBAIS o de un nutricionista.
- Burlarse del peso de otra persona. No ayuda a nadie, y empeora el problema emocional.
Si tienes dudas sobre tu peso o tu alimentación, la ruta es sencilla: habla en casa, pide una cita en el EBAIS o en el colegio y deja que sea el personal de salud el que te diga qué te conviene.
Ponte a prueba#
Un joven de 14 años almuerza todos los días arroz con salchichón y refresco, y casi nunca come frutas ni verduras. ¿Qué mal hábito tiene y qué problemas puede traerle?#
Tiene una dieta monótona y desequilibrada. Le faltan vitaminas, minerales y fibra que dan las frutas y verduras, y le sobran grasas, azúcar y sal. Con el tiempo puede tener anemia, cansancio, estreñimiento, caries y aumento de peso.
Calcula el índice de masa corporal (IMC) de una persona adulta que pesa 70 kg y mide 1,60 m. ¿En qué rango queda?#
IMC = peso ÷ talla². Talla al cuadrado: 1,60 × 1,60 = 2,56. Entonces 70 ÷ 2,56 ≈ 27,3. En una persona adulta, de 25 a 29,9 es sobrepeso. En adolescentes no se usan esos mismos cortes: el personal de salud compara con tablas según edad y sexo.
Explica la diferencia entre desnutrición y mala nutrición.#
La desnutrición es la falta de energía y nutrientes: la persona come poco o su cuerpo no aprovecha lo que come. La mala nutrición es más amplia: incluye también el exceso, como en el sobrepeso y la obesidad. Se puede estar gordo y mal nutrido, si la comida es abundante pero pobre en nutrientes.
Menciona tres enfermedades que se relacionan con la obesidad.#
Diabetes tipo 2, hipertensión (presión alta) y enfermedades del corazón. También se relacionan con ella problemas de las articulaciones, apnea del sueño y algunos tipos de cáncer.
Propón tres cambios pequeños para mejorar la comida de una semana normal en el colegio.#
Por ejemplo: cambiar el refresco gaseoso por agua o fresco natural con poca azúcar, llevar una fruta en el recreo en lugar de empaques de papas fritas, y pedir en el comedor un plato con algo de ensalada o verdura. Lo importante es que sean cambios que puedas mantener.
Fuentes#
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