La salud personal y las enfermedades comunes en la juventud
Esta lección es parte de Temario de Educación para la Vida Cotidiana de Sétimo año Lección 9 de 18Por Andrea del Carmen actualizado el 28 de octubre de 2026 8 min de lectura
Dos compañeros de sétimo salen del colegio. Uno camina quince minutos hasta su casa, merienda lo que hay y juega bola con los vecinos hasta que oscurece. El otro viaja en bus una hora, llega agotado, se sienta con el celular hasta la cena y se acuesta a las doce. Los dos quieren estar bien. Pero cada uno tiene una vida que le ayuda o le estorba, y algunas cosas de esas las decide él y otras no.
De eso trata este tema: qué es estar sano, de qué depende y cuáles son las enfermedades que con más frecuencia afectan a las personas jóvenes.
Salud
Es un estado de bienestar físico, mental y social, y no solo la ausencia de enfermedad. Es el resultado de las decisiones que tomas y de las condiciones en las que vives.
La salud depende de decisiones y de condiciones#
Mucha gente piensa que la salud es suerte o genética. Pesa, pero no lo explica todo. Lo que hay detrás son dos grupos de factores.
Las decisiones son las que tomas todos los días: qué comes y cuánta agua tomas, si te mueves o te quedas sentado, cuántas horas duermes, si usas el casco en la bicicleta o la moto, si te lavas las manos, si aceptas un cigarro, un trago o cualquier otro hábito que ponga en riesgo tu cuerpo. Son pequeñas, pero suman.
Las condiciones son lo que te rodea. Tener agua potable en casa, un EBAIS cercano, vivienda segura, ingresos suficientes para comer variado, un colegio con espacios limpios, un ambiente libre de violencia, una familia que escucha. Algunas dependen de la comunidad y del Estado, no de ti. Por eso hay jóvenes con las mismas ganas de cuidarse y muy distintas oportunidades de hacerlo.
La conclusión práctica es doble: hay que cuidar lo que sí depende de uno y, a la vez, exigir y usar los servicios que existen para mejorar lo que no depende de uno.
Los tres planos de la salud#
Para entenderla completa conviene mirar tres planos que se influyen entre sí.
- Físico: el cuerpo funciona bien, tienes energía, duermes, te alimentas.
- Emocional: manejas tus emociones, enfrentas los problemas sin hundirte, tienes ganas de hacer cosas.
- Social: te relacionas bien con la familia, los amigos y la comunidad; te sientes parte de algo.
Si uno se quiebra, arrastra a los otros. Una persona con dolor crónico se pone triste y se aísla. Alguien con tristeza no come bien y se enferma más. Quien no tiene amistades suele cuidarse menos. Por eso en la adolescencia las tres cosas se cuidan juntas.
Enfermedades comunes en la persona joven#
Hay enfermedades que aparecen con frecuencia entre los 12 y los 18 años. Algunas son pasajeras; otras requieren seguimiento. Conocerlas ayuda a prevenirlas y a saber cuándo consultar.
| Enfermedad o problema | Qué es | Cómo prevenirlo o qué hacer |
|---|---|---|
| Gripe e infecciones respiratorias | Virus que afectan nariz, garganta y pulmones | Lavado de manos, no compartir vasos, taparse al toser, vacuna contra la influenza |
| Infecciones del estómago | Diarrea y vómitos por comida o agua contaminada | Higiene al preparar alimentos, agua potable, manos limpias |
| Dengue | Lo transmite el zancudo Aedes aegypti: fiebre alta, dolor de cabeza y de cuerpo | Eliminar agua estancada, usar repelente, consultar si hay fiebre |
| Acné | Granos por cambios hormonales | Limpiar la cara con suavidad, no reventar los granos, consultar si es fuerte |
| Caries y problemas de encías | Daño del diente por placa y azúcar | Cepillado después de comer, hilo dental, visitas al odontólogo |
| Problemas de la vista | Dificultad para ver de lejos o de cerca | Control visual anual, buena luz para leer, pausas en las pantallas |
| Dolores de espalda y postura | Cargar mochilas pesadas o sentarse mal | Mochila a la espalda con ambos tirantes, buena postura, ejercicio |
| Ansiedad y depresión | Tristeza o miedo que no se va y afecta la vida diaria | Hablar, pedir ayuda profesional, dormir y moverse |
Mucha gente confunde estar «enfermo» con estar en cama. Una persona puede estar caminando, yendo al colegio y tener una caries grande, anemia por mala alimentación o una tristeza que lleva meses. No tener fiebre no significa estar sano.
Cuándo no esperar#
Hay señales que piden consulta sin dejar pasar días: fiebre de más de dos o tres días, dolor fuerte que no cede, sangrado que no para, dificultad para respirar, vómitos que no dejan tomar líquidos, ganas de hacerse daño o de no seguir adelante. En esos casos se va al EBAIS o a urgencias, y si se trata de una crisis emocional, se avisa a una persona adulta de inmediato.
También conviene evitar la automedicación. Tomar pastillas porque «a mí me sirvió» o porque un amigo las tiene puede tapar los síntomas y retrasar un diagnóstico. Los medicamentos los indica el personal de salud.
Salud, autoimagen y autoestima#
En la adolescencia el cuerpo cambia rápido: la estatura, la voz, la piel, las formas. Es normal que a veces uno no se reconozca. La autoimagen es la idea que tienes de tu propio cuerpo y de cómo te ven los demás; la autoestima es el valor que te das como persona.
Las dos se relacionan con la salud en ambos sentidos:
- Quien se valora tiende a cuidarse: come mejor, descansa, pide ayuda cuando la necesita y dice «no» a lo que lo daña.
- Quien se siente poca cosa puede descuidarse, aceptar presiones del grupo, aislarse o recurrir a dietas extremas, tabaco, alcohol u otras sustancias para encajar.
- Cuidar la salud físicamente (dormir, moverse, comer bien) mejora el ánimo y por tanto la autoestima.
Las redes sociales merecen un comentario aparte. Muestran fotos retocadas y vidas editadas; compararte con ellas es una carrera perdida de antemano. Tu cuerpo no tiene que parecerse a una imagen de pantalla, tiene que funcionar bien y servirte para lo que quieres hacer. Y si algún comentario de otras personas te lastima, hablarlo con alguien de confianza te alivia más que guardarlo.
Cómo cuidar tu salud día a día#
Un plan sencillo, que se puede empezar esta semana:
- Dormir de ocho a diez horas en la adolescencia, con horario fijo.
- Comer variado, con desayuno, y tomar agua.
- Moverte al menos una hora al día: caminar, jugar, bailar, andar en bici.
- Higiene personal y bucodental diaria.
- Control médico al menos una vez al año, aunque te sientas bien.
- Hablar de lo que te preocupa con alguien de confianza.
- Evitar el cigarrillo, el vapeo, el alcohol y otras drogas, que dañan un cuerpo que todavía se está formando.
Errores frecuentes#
- Creer que la salud es solo «no estar enfermo».
- Pensar que lo emocional es debilidad y no merece consulta.
- Dejar los controles médicos para cuando duela algo.
- Atribuir todo a la suerte o a los genes y no hacer nada.
- Compararse con las fotos de otras personas y descuidar el propio cuerpo.
Ponte a prueba#
Explica por qué se dice que la salud es producto de decisiones y de condiciones.#
Las decisiones son lo que tú haces: qué comes, si te mueves, si duermes, si te cuidas. Las condiciones son lo que te rodea y no siempre eliges: tener agua potable, un centro de salud cerca, una vivienda segura, una familia que apoye. La salud resulta de las dos cosas juntas; cambiar una sola no basta.
Menciona tres enfermedades comunes en la persona joven y una forma de prevenir cada una.#
Gripe e infecciones respiratorias: lavarse las manos y no compartir vasos. Acné: lavar el rostro con suavidad y consultar si es fuerte, sin reventar los granos. Caries: cepillarse tres veces al día y visitar al odontólogo. También valen el dengue (eliminar criaderos de zancudos) o las infecciones del estómago (higiene en los alimentos).
¿Cómo se relacionan la autoimagen y la autoestima con la salud?#
La autoimagen es la idea que tienes de tu cuerpo y de ti mismo; la autoestima es cuánto te valoras. Si ambas son bajas, es más probable que descuides tu cuerpo, que caigas en dietas extremas o en consumos dañinos, o que te aísles. Cuidarte bien, a su vez, mejora cómo te ves y te sientes: la relación va en los dos sentidos.
Un joven se siente mal hace una semana: dolor de cabeza, fiebre y malestar. Dice que «ya se le pasará» y no quiere ir al EBAIS. ¿Qué le dirías?#
Que la fiebre de varios días y el malestar fuerte son motivos para consultar, porque lo que parece una gripe puede ser dengue u otra infección que necesita revisión. Ir al EBAIS a tiempo no es exagerar: es la forma más barata y segura de evitar que algo pequeño se complique. Mientras tanto, reposo, líquidos y no automedicarse.
Nombra dos señales de que un problema emocional de un joven necesita ayuda profesional.#
Por ejemplo: tristeza o desgano que dura semanas y le quita las ganas de hacer sus cosas, cambios fuertes en el sueño o el apetito, aislarse de la familia y los amigos, o hablar de hacerse daño. Ante cualquiera de ellas hay que contárselo a un adulto de confianza y pedir cita en el EBAIS.
Fuentes#
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