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Seguridad en el teléfono, las redes sociales e internet

Esta lección es parte de Temario de Educación para la Vida Cotidiana de Octavo año Lección 4 de 9

Por Andrea del Carmen actualizado el 28 de octubre de 2026 7 min de lectura

A Valeria, de octavo año, le llegó un mensaje por una red social de una cuenta que no conocía: «Hola, soy de tu cole, de décimo. Me pasaron tu cuenta. ¿Tienes WhatsApp?». La foto de perfil era de un muchacho sonriente. Ella respondió con su número. A la semana, ese «muchacho» le pedía fotos y le decía que no se lo contara a nadie. La foto de perfil, se supo después, era de un hombre adulto que vivía en otra provincia.

Valeria hizo lo correcto al final: se lo contó a su mamá. Pero la historia muestra algo que casi todos los adolescentes viven de alguna forma: en internet, nadie tiene que ser quien dice que es.

Definición

Las herramientas de comunicación digital (teléfono, mensajería, redes sociales, juegos en línea) permiten hablar con personas de cualquier lugar, pero también exponen tus datos y tu identidad. La seguridad digital es el conjunto de hábitos que protegen tu información, tu imagen y tu bienestar cuando las usas.

Principales amenazas#

Contacto con desconocidos y engaño (grooming)#

El grooming ocurre cuando un adulto finge ser alguien de tu edad o se gana tu confianza poco a poco para obtener fotos, encuentros o control sobre ti. Las señales se repiten: te pide secreto, te hace regalos o cumplidos exagerados, te insiste en cambiar de aplicación y pasa a temas sexuales. Contra una persona menor de edad, esto es un delito.

Ciberacoso#

Es el acoso por medios digitales: insultos, burlas, perfiles falsos para humillar, difusión de fotos sin permiso, grupos para excluir a alguien. A diferencia del acoso en el recreo, no termina al llegar a casa y se puede difundir a muchas personas en minutos.

Sexting y difusión de imágenes#

Enviar una foto íntima a alguien de confianza parece inofensivo hasta que esa persona la reenvía, o hasta que se pierde el teléfono. Una vez enviada, ya no controlas dónde termina. Además, compartir imágenes íntimas de una persona menor de edad es delito, incluso si la persona misma las envió.

Estafas y robo de datos (phishing)#

Mensajes que dicen «ganaste un premio», «tu cuenta será cerrada» o «haz clic aquí» buscan que entregues contraseñas, códigos o datos de una tarjeta. Los códigos que llegan por mensaje a tu teléfono nunca se le dan a nadie, ni a alguien que diga ser de un banco o de la red social.

Información que dejas a la vista#

Un perfil público con tu colegio, tu uniforme, tu ubicación en tiempo real y tus horarios le dice a cualquiera dónde encontrarte. Las fotos del uniforme, el número de casa o la ruta al colegio son datos que no hay que publicar.

Cómo proteger tu identidad#

  • Perfiles privados. Revisa quién ve tus fotos, tu lista de amigos y tus historias.
  • Acepta solo a quien conoces en persona. «Amigo de un amigo» no basta.
  • Contraseñas largas y distintas para cada cuenta, y no las compartas ni con tu mejor amigo. Una frase de cuatro palabras sirve más que «123456».
  • Verificación en dos pasos activada en las cuentas que la permitan.
  • Ubicación apagada en las fotos y en las aplicaciones que no la necesitan.
  • Piensa antes de publicar. Pregúntate si te gustaría que esa foto la viera tu abuela, tu maestra y un futuro jefe. Internet casi nunca olvida.
  • No des datos personales (dirección, colegio, teléfono, horarios) a desconocidos.

Regla

Si alguien en línea te pide secreto, fotos íntimas, dinero o un código: no respondas, guarda la evidencia, bloquea y cuéntaselo a un adulto de confianza.

Qué hacer si algo sale mal#

  1. No borres nada todavía. Las capturas de pantalla, los mensajes y los nombres de usuario sirven como evidencia.
  2. Deja de responder y bloquea a la persona. Reporta el perfil en la plataforma.
  3. Cuéntaselo a un adulto de confianza: mamá, papá, una maestra, orientación.
  4. Denuncia. Se puede hacer ante el OIJ o el Ministerio Público, con ayuda de un adulto. Si eres menor y te sientes en peligro, el PANI también protege tus derechos.

Algo que cuesta entender: la víctima no tiene la culpa. Que hayas enviado una foto o aceptado una solicitud no te quita el derecho a ayuda y protección.

Comunicación abierta con tus padres#

Muchos estudiantes no cuentan lo que les pasa en línea porque temen que les quiten el teléfono. Es un miedo comprensible y es justo el que usan los agresores para mantenerlos callados. La mejor protección es tener, con papá, mamá o la persona adulta que te cuida, un acuerdo claro: si algo en internet te incomoda, puedes contarlo y primero se resuelve el problema, después se habla de las reglas.

Eso también te toca a ti. Si tus padres te preguntan qué aplicaciones usas, no siempre es desconfianza: los adultos no crecieron con estas redes y a veces no saben qué riesgos existen. Explicarles ayuda a que te apoyen mejor. Puedes proponer reglas que ambos acepten: horarios sin celular, el cargador fuera del cuarto por las noches, revisar juntos la privacidad.

Errores frecuentes#

  • Creer que un perfil con foto y muchos seguidores es real.
  • Pensar que «si lo borro, desaparece». Una captura basta para que circule.
  • Compartir contraseñas como prueba de amistad o de amor.
  • Callar por vergüenza o por miedo al castigo.

Dos casos para pensar#

Ejemplo 1. Santiago recibe en el chat del colegio un enlace: «Mira quién te dejó en visto, entra con tu clave de Instagram». Solución. No entra. Es una página falsa que copia el aspecto de la red para robar la contraseña. La clave solo se escribe en la aplicación o el sitio oficial, que se abre por su cuenta y no por un enlace recibido.

Ejemplo 2. Un compañero de Daniela subió al grupo una foto de ella en traje de baño, tomada sin que se diera cuenta, con burlas debajo. Solución. Daniela guarda capturas de la foto y de los comentarios, reporta la publicación, se lo cuenta a su mamá y a la orientadora, y el colegio aplica su protocolo contra el acoso. Quienes compartieron o comentaron también participan del daño, no solo quien la subió.

Recuerda también que lo que haces en línea deja huella y tiene consecuencias legales. Insultar, amenazar o difundir fotos de otra persona puede traer sanciones en el colegio y, según el caso, procesos ante las autoridades, aun cuando seas menor de edad. Tratar a los demás en línea como los tratarías de frente es la regla más simple.

Una buena costumbre para empezar hoy mismo: abre la configuración de privacidad de la red que más usas y revisa, una por una, quién puede ver tus publicaciones, quién puede escribirte y si la ubicación está encendida. Toma diez minutos y cierra muchas puertas.

Ponte a prueba#

¿Qué es el grooming y cuáles son tres señales de alerta?#

Es cuando un adulto engaña a un menor, muchas veces fingiendo su edad, para ganarse su confianza y obtener imágenes o encuentros. Señales: pide secreto, insiste en cambiar de aplicación y pasa a temas sexuales o hace regalos exagerados.

Recibes un mensaje: «Tu cuenta será cerrada, ingresa aquí tu clave». ¿Qué haces?#

No haces clic ni das datos. Es un intento de phishing. Verificas directamente en la aplicación oficial, bloqueas el remitente y avisas a un adulto.

¿Por qué no es buena idea publicar tu ubicación en tiempo real ni fotos con el uniforme?#

Porque cualquiera que vea el perfil puede saber dónde estás y dónde estudias, lo que facilita el acoso, el robo o el contacto de desconocidos.

Eres víctima de ciberacoso. Ordena qué hacer.#

Guardas la evidencia, dejas de responder y bloqueas y reportas, se lo cuentas a un adulto de confianza y, si corresponde, se denuncia ante el OIJ o el Ministerio Público.

¿Por qué la comunicación abierta con los padres protege más que prohibir el celular?#

Porque un joven que confía en que puede contar lo que le pasa pide ayuda a tiempo. Los agresores se aprovechan del silencio causado por el miedo al castigo.

Fuentes#

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