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Reparaciones menores del vehículo: llanta, bulbos, fusibles y batería

Esta lección es parte de Temario de Artes Industriales de Noveno año Lección 12 de 14

Por Andrea del Carmen actualizado el 28 de octubre de 2026 9 min de lectura

Son las seis de la tarde, llueve en la Interamericana y el carro de tu tío se baja de un lado. Llanta ponchada. A veinte metros hay una soda, pero no hay llantera. Hay quien se queda esperando la grúa dos horas y quien, con el repuesto, el gato y diez minutos de calma, sigue su camino. La diferencia casi nunca es la fuerza: es saber el orden de los pasos.

Esta lección trata de las reparaciones menores que cualquier conductor, y cualquier estudiante de Artes Industriales, debe poder hacer sin taller: cambiar una llanta, un bulbo y un fusible, y cuidar la batería. Además, revisar a ojo los niveles, las escobillas y las fajas.

Definición

Una reparación menor es la que se hace con herramientas básicas, sin desarmar el motor ni otros sistemas, y que no pone en riesgo la seguridad si se sigue el procedimiento del manual del vehículo.

Antes de tocar nada#

Dos reglas valen para todo lo que sigue. La primera: el manual del propietario manda. Ahí está dónde va el gato, qué torque llevan las tuercas, qué fusible protege cada cosa. La segunda: trabaja con el vehículo apagado, con el freno de mano puesto y, si es posible, en piso plano y firme. Un carro en una cuesta de tierra mojada es un accidente esperando.

Si estás en carretera, enciende las luces de emergencia, sácate del carril y coloca los triángulos reflectivos detrás del vehículo, a unos 30 pasos si hay curva. Es parte de los accesorios obligatorios.

Cambio de llanta, paso a paso#

Hay un orden que evita que el carro se te caiga encima o que la rueda gire mientras empujas la llave.

  1. Pon el freno de mano y, en carros manuales, una velocidad metida. Si hay piedras a mano, calza una llanta del lado opuesto.
  2. Saca el repuesto, el gato y la llave de cruz. Revisa que el repuesto tenga aire antes de necesitarlo, no después.
  3. Con la llanta todavía en el suelo, afloja media vuelta cada tuerca. Si la levantas primero, la rueda gira en el aire y no logras aflojar nada.
  4. Coloca el gato en el punto de apoyo marcado por el fabricante, normalmente una muesca en el chasis cerca de la rueda. Sube hasta que la llanta quede a unos dos dedos del suelo.
  5. Quita las tuercas con la mano y guárdalas juntas, por ejemplo dentro del tapacubos. Saca la llanta y déjala acostada, no de pie.
  6. Monta el repuesto, alineando los huecos con los birlos, y aprieta las tuercas con la mano.
  7. Baja el gato hasta que la llanta toque el suelo, y entonces aprieta con la llave en patrón de estrella: una tuerca, la de enfrente, la siguiente en diagonal. Así la rueda asienta pareja.
  8. Baja del todo, retira el gato y guarda la llanta ponchada.

Después de unos 50 a 100 km, vuelve a apretar las tuercas. Y ve pronto a la llantera: el repuesto de emergencia suele ser más angosto y no está hecho para velocidades altas ni para andar semanas.

Error frecuente. Poner el gato en una parte del piso que parece firme pero es lámina delgada. El gato la dobla y el carro baja de golpe. Si dudas, busca el punto marcado. Y nunca te metas debajo de un vehículo sostenido solo por el gato.

Bulbos y faros#

Cuando un faro se quema, la policía de tránsito te lo anota y, de noche, lo notas tú. Cambiar el bulbo toma cinco minutos en la mayoría de los carros.

  1. Apaga las luces y la llave. Deja enfriar el bulbo si estuvo encendido: quema.
  2. Abre el capó y busca la parte trasera del faro. Desconecta el conector y quita la tapa de hule o el clip.
  3. Saca el bulbo viejo y fíjate en su tipo, que viene grabado: H4, H7, H1 y otros. El de repuesto debe ser del mismo tipo y la misma potencia en vatios.
  4. Los bulbos halógenos no se tocan con los dedos desnudos. La grasa de la piel deja un punto que se recalienta y revienta el vidrio. Agárralo con un trapo limpio o con el empaque.
  5. Instálalo sin forzar, reconecta y prueba la luz antes de cerrar.

Las luces traseras y de freno funcionan casi igual, pero el bulbo está atrás de la tapa del baúl o se llega girando el portalámparas un cuarto de vuelta. Si cambias un bulbo y se quema otra vez a las pocas semanas, el problema no es el bulbo: puede ser mala conexión o voltaje alto.

Fusibles: el eslabón que se rompe a propósito#

Un fusible es un hilito de metal que se funde cuando pasa más corriente de la que el circuito aguanta. Se sacrifica él para que no se queme el cableado. Si de repente no funciona el encendedor, la radio o las luces de freno, empieza por ahí.

Hay una caja bajo el tablero y otra en el compartimiento del motor. La tapa suele traer el diagrama; si no, está en el manual. Se saca el fusible con la pinza de plástico que viene dentro de la caja y se mira contra la luz: si el hilo está cortado, está quemado.

Los fusibles de cuchilla se identifican por color y por amperios:

ColorAmperios
Café7,5 A
Rojo10 A
Azul15 A
Amarillo20 A
Transparente25 A
Verde30 A

Regla que no se negocia. Se reemplaza por uno del mismo amperaje. Poner uno de 30 donde iba de 10, o peor, un alambre, evita que se queme el fusible pero deja que se queme el cable. Eso es lo que provoca incendios. Y si el fusible nuevo se quema en cuanto lo pones, hay un cortocircuito: ya no es reparación menor, toca revisión del sistema eléctrico.

La batería y su refuerzo#

Una batería sana tiene los bornes limpios y firmes. El polvo blanco o verdoso que ves alrededor se llama sulfatación, y estorba el paso de la corriente.

Para limpiar los bornes: apaga todo, desconecta primero el cable negativo (negro, signo menos) y después el positivo. Frota con un cepillo y una mezcla de agua con una cucharada de bicarbonato; enjuaga con poca agua y seca. Al conectar, al revés: primero el positivo y de último el negativo. Así, si la llave resbala y toca el chasis, no hay chispa grande.

Para reforzar o pasar corriente cuando la batería está descargada, se usan cables puente y otro carro con batería de voltaje igual (12 V):

  1. Con ambos carros apagados, conecta una pinza roja al borne positivo de la batería descargada.
  2. El otro extremo rojo, al positivo de la batería buena.
  3. Una pinza negra al negativo de la buena.
  4. La otra pinza negra, no al negativo de la batería muerta, sino a una parte metálica sin pintar del motor del carro averiado. Así la posible chispa queda lejos del gas que suelta la batería.
  5. Enciende el carro donante, espera un par de minutos y arranca el otro. Retira los cables en orden inverso.

Después, deja el carro andando un buen rato o dale una vuelta larga para que el alternador recargue.

Niveles, escobillas y fajas#

Con el motor frío y el carro en plano se revisan los niveles: aceite con la varilla (entre las marcas mínima y máxima), líquido de frenos, refrigerante en su depósito y agua del limpiaparabrisas. Si el de frenos baja mucho, no es de rellenar y ya: hay fuga o frenos gastados.

Las escobillas del limpiabrisas se cambian cuando dejan rayas o chillan sobre el vidrio. Se levanta el brazo, se aprieta la lengüeta del enganche y se desliza la escobilla hacia afuera. La nueva entra con un clic.

La faja (correa) se revisa a la vista: sin grietas, sin partes brillosas y sin deshilachar. La tensión se prueba presionando con el pulgar en el tramo más largo entre dos poleas: debe ceder solo alrededor de un centímetro; el valor exacto lo da el manual. Floja chilla y no carga la batería; demasiado apretada daña los rodamientos.

Cómo practicar#

Pide permiso en casa o en el taller del colegio y haz el ejercicio con el carro de la familia detenido en el garaje: saca el repuesto, mira si tiene aire, localiza el punto de apoyo del gato y la caja de fusibles, y anota el tipo de bulbo de cada luz. Eso te sirve de lista para el día que de verdad lo necesites.

Ponte a prueba#

¿Por qué se aflojan las tuercas de la llanta antes de subir el carro con el gato?#

Porque con la llanta en el suelo la fricción la mantiene quieta y la llave puede hacer fuerza. Si el carro ya está levantado, la rueda gira en el aire y no logras aflojar. Se aflojan media vuelta antes y se retiran por completo con la rueda ya en el aire.

Se quemó un fusible de 10 A y solo tienes uno de 20 A. ¿Qué haces?#

No lo usas. Un fusible de mayor amperaje deja pasar más corriente de la que el cable aguanta, así que el cable puede sobrecalentarse e incendiarse. Se cambia por otro de 10 A (rojo) y, si ese también se quema, se busca el cortocircuito.

¿Por qué no se tocan con los dedos los bulbos halógenos?#

La grasa de la piel queda en el vidrio y, al calentarse el bulbo, ese punto se calienta más que el resto y puede reventarlo. Se manipulan con un trapo limpio o por el empaque.

Al reforzar una batería, ¿dónde va la última pinza negra y por qué?#

En una parte metálica sin pintar del motor del carro averiado, no en el borne negativo de la batería descargada. La última conexión puede hacer chispa y la batería suelta gas inflamable; así la chispa ocurre lejos de ella.

¿Cómo compruebas la tensión de una faja?#

Presionando con el pulgar en el tramo más largo entre dos poleas: debe ceder alrededor de un centímetro, según el manual. Si cede mucho está floja y chilla; si casi no cede está demasiado tensa y fuerza los rodamientos.

Fuentes#

También en Artes Industriales