Quién soy: autoestima en preescolar y ser niño o niña
Esta lección es parte de Temario de Ciclo de Transición de Preescolar Lección 2 de 27Por Andrea del Carmen actualizado el 29 de octubre de 2026 5 min de lectura
En el recreo, Mateo se queda mirando a los niños que juegan fútbol. Quiere entrar, pero dice: «Yo no sé jugar bien». La maestra se agacha y le responde: «Todavía no te sale la patada, pero ayer tú ayudaste a Sofía a levantarse cuando se cayó. Eso también cuenta». Así crece la autoestima en preescolar: Mateo sonríe y se suma al juego, aunque lo ponen de portero.
Eso es, en una escena, el tema de hoy: aprender a verse bien, saber lo que se hace bien y lo que todavía cuesta, y confiar en uno mismo sin dejar de querer aprender. Es una lección para que un adulto la converse con el niño.
Definición
Tener una imagen positiva de mí es quererme como soy: reconocer lo que hago bien, aceptar lo que todavía me cuesta y saber que valgo igual.
Cómo me veo y cómo soy#
Frente al espejo, pídele al niño que se describa: «Tengo el pelo rizado», «mis ojos son café», «soy el más bajito de la fila». Que nadie le diga cómo debería ser. Basta con que se mire y lo diga sin pena. Después puede hacer un autorretrato con crayolas y tú lo pegas en la refri o en la pared de su cuarto, a su altura.
Evita comentarios como «qué gordito» o «qué flaquito» delante de él, aunque parezcan cariñosos. A esta edad los niños guardan lo que escuchan sobre su cuerpo.
Mis cualidades y lo que todavía me cuesta#
Una cualidad es algo bueno de uno: ser cariñoso, ayudar, cantar, compartir los juguetes, ser valiente en el columpio. Una limitación es algo que todavía no puedo hacer solo o no me sale bien. Tener limitaciones es normal. Todos las tenemos, también los adultos: mamá no sabe bailar y papá le tiene miedo a las cucarachas.
Juego para la sala: cada persona de la familia dice una cosa que hace bien y una que le falta aprender. Anótenlas en dos columnas de un papel. El niño ve que las dos columnas existen en todos y que la segunda no da vergüenza.
- «Soy bueno para armar rompecabezas.» / «Todavía no sé amarrarme los zapatos.»
- «Soy amable con mi hermanita.» / «Me cuesta esperar mi turno.»
El error típico es elogiar solo el resultado: «qué lindo dibujo». Funciona mejor elogiar el esfuerzo: «te quedaste un buen rato coloreando sin salirte de la raya». Así el niño aprende que insistir vale la pena.
Seguridad y confianza#
La confianza se arma con pequeñas victorias. Déjalo hacer cosas solito, aunque tarde: servirse el agua, escoger la camiseta, pedir en la pulpería «un helado de piña, por favor». Si se equivoca y se le riega el agua, no hay regaño: se pasa el trapo juntos. Frases útiles: «Inténtalo, yo estoy aquí» y «No te salió; probemos otra vez».
Ser niño y ser niña: parecidos y diferencias#
Hay diferencias en el cuerpo, y hay muchísimas cosas que niños y niñas hacen igual. Todos pueden correr, cantar, llorar, cocinar, trepar un árbol de guayaba y recoger sus juguetes. Un niño puede jugar con muñecas y una niña con carritos o con la pelota.
La palabra para esto es equidad: que niños y niñas tengan las mismas oportunidades y se les trate con el mismo respeto. En la escuela, eso se ve cuando el grupo reparte los oficios: barrer, repartir las hojas, borrar la pizarra, regar las plantas. Que le toque a cualquiera, no solo «a las niñas» ni «a los niños».
Pregunta en casa quién lava los platos, quién arregla la moto, quién cuida al bebé. Conversen sobre cómo se reparten las tareas y si podrían cambiar algo.
Actividades para hacer#
- Autorretrato con crayolas y una frase dictada: «Yo soy…».
- El cuadro de «lo que hago bien» con tres dibujos del niño.
- Juego de oficios: sacar de una bolsa tarjetas con dibujos (barrer, cocinar, manejar, cuidar niños) y decir quién puede hacerlo. Respuesta correcta: cualquiera.
- Cada noche, antes de dormir, una cosa buena que hizo hoy.
Ponte a prueba#
¿Qué es una cualidad? Da un ejemplo de un niño de preescolar.#
Es algo bueno que tiene una persona, como compartir los juguetes o ayudar a un compañero. El niño la reconoce cuando alguien se lo dice con ejemplos.
Un niño dice «yo no sé amarrarme los zapatos». ¿Cómo puede responder el adulto?#
Con «todavía no, pero vamos a practicar». Es una limitación, no un defecto, y se puede mejorar con ayuda y tiempo.
¿Por qué es mejor elogiar el esfuerzo que solo el resultado?#
Porque el niño aprende que insistir sirve. «Te quedaste coloreando con paciencia» le enseña más que «qué bonito dibujo».
¿Pueden las niñas jugar con carritos y los niños con muñecas? Explica.#
Sí. Los juguetes no son de niños ni de niñas. Todos pueden jugar con lo que les guste, y eso es parte de la equidad.
Menciona dos oficios del aula que pueden hacer tanto niños como niñas.#
Repartir hojas y regar las plantas, por ejemplo. Cualquiera de los dos puede hacerlos, y por eso se rotan.
Fuentes#
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