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Paternidad y maternidad responsables y el amor humano

Esta lección es parte de Temario de Educación Religiosa de Undécimo año Lección 5 de 9

Por Andrea del Carmen actualizado el 28 de octubre de 2026 7 min de lectura

Pablo trabaja en una soda de Alajuela de lunes a sábado y tiene un hijo de tres años, Gabriel. Los domingos no hace otra cosa que jugar con él en la plaza. Su propio papá se fue cuando él tenía cinco, y Pablo repite una frase: «Yo no voy a ser como él». No es que sea perfecto. Se equivoca, se cansa, a veces se queda sin plata a fin de mes. Pero está. Y estar, en la paternidad, es la mitad del asunto.

Este tema explica qué entiende la Iglesia por paternidad y maternidad responsables, y por qué esa enseñanza tiene que ver con el amor humano y con lo que cada quien quiere para su vida.

Definición

La paternidad y la maternidad responsables son la decisión consciente y generosa de los esposos de ser padres, teniendo en cuenta su amor, sus posibilidades reales y el bien de los hijos, y de asumir luego toda la tarea de cuidarlos, mantenerlos y educarlos (Humanae Vitae, 1968, n. 10).

El amor humano, de donde parte todo#

Para el Magisterio, un hijo no es un accidente ni un derecho que se exige, sino un don que nace del amor de dos personas. Pablo VI, en la encíclica Humanae Vitae (1968), describe cuatro rasgos del amor conyugal:

  • Humano: abarca el cuerpo y el espíritu, los sentimientos y la voluntad.
  • Total: es una entrega sin reservas, sin guardarse nada.
  • Fiel y exclusivo: hasta la muerte, con una sola persona.
  • Fecundo: no se agota en la pareja; se abre a la vida.

La constitución Gaudium et Spes (n. 50) afirma que el matrimonio y el amor conyugal están ordenados por su propia naturaleza a la procreación y educación de los hijos. Juan Pablo II lo desarrolla en Familiaris Consortio (1981), donde presenta a la familia como «santuario de la vida».

Qué significa «responsable»#

La palabra tiene un sentido muy preciso. Humanae Vitae enumera varios aspectos de la paternidad responsable, y puedes resumirlos así:

  • Conocimiento: entender los procesos biológicos de la fecundidad y respetarlos.
  • Dominio de sí: gobernar los impulsos con la razón y la voluntad.
  • Decisión prudente: los esposos juzgan, en conciencia y ante Dios, si es el momento de tener un hijo, con razones serias (salud, trabajo, vivienda, estabilidad de la pareja) y no por comodidad o egoísmo.
  • Fidelidad a las obligaciones con Dios, consigo mismos, con la familia y con la sociedad.

Hay un error muy común en la manera de presentar este tema: creer que la Iglesia pide tener los hijos que lleguen sin pensar. No es así. La Iglesia católica enseña que los esposos pueden y deben decidir con responsabilidad el tamaño de su familia, y que para espaciar los nacimientos se pueden usar los métodos naturales basados en el conocimiento de los ciclos de fertilidad. No acepta los métodos que separan artificialmente el acto conyugal de la posibilidad de la vida ni los que la interrumpen, como el aborto. En esto el Magisterio es claro, y vale conocerlo aunque en tu casa se piense distinto: es lo que suele aparecer en el examen.

Lo que implica ser padre o madre#

Ser padre o madre es ante todo una tarea y no un título. El Catecismo de la Iglesia Católica (nn. 2221-2231) recuerda que la educación de los hijos es el primer deber de los padres. Esa tarea tiene tres frentes:

  • Material: alimentación, vivienda, ropa, salud, estudios. En Costa Rica esto no es solo un consejo moral: la ley obliga a ambos progenitores a dar alimentos a sus hijos, y puede demandarse la pensión alimentaria si un padre o madre no cumple.
  • Afectivo: tiempo, escucha, abrazos, presencia en las reuniones de la escuela. Un hijo puede tener todo lo material y sentirse huérfano.
  • Formativo: valores, disciplina con cariño, ejemplo, fe. Los hijos aprenden menos de lo que se les dice que de lo que ven hacer.

Ejemplo. Karla y Esteban tienen una hija de ocho años y un bebé. Ella trabaja en una fábrica y él en construcción. Se reparten las tareas: él lleva a la niña a la escuela y hace la cena dos veces por semana; ella revisa tareas y cuida del bebé en las noches. Cuando no pueden con todo, piden ayuda a la abuela, pero no delegan en ella lo importante. Así entienden la corresponsabilidad: los dos son padres y los dos son esposos, aunque uno gane más.

Cuando falta uno de los dos#

Muchas familias costarricenses están encabezadas por una sola persona, casi siempre una madre. El Magisterio no las deja de lado: pide a la comunidad cristiana apoyarlas. La maternidad o paternidad sola no es un fracaso; lo que se reprocha es el abandono. Tampoco es lo mismo engendrar que ser padre o madre. Un abuelo que cría a su nieto, un padrastro que ama y educa a hijos que no son suyos, o una pareja que adopta, ejercen una paternidad plena.

Una decisión que empieza antes de tener pareja#

Este tema está dentro de la unidad de sexualidad y familia, y por eso conviene decir lo siguiente a quien todavía es estudiante: la paternidad responsable comienza antes de ser padre. Empieza cuando uno se pregunta cómo quiere vivir, qué estudia, con quién y cuándo.

Un embarazo en la adolescencia cambia radicalmente el proyecto de vida, y esto afecta a las dos personas, aunque en la práctica la carga suele caer más en la madre. Por eso la responsabilidad no se reparte a medias: si hay un hijo, hay dos padres. El que se va deja una deuda que ningún dinero cubre.

Ejemplo resuelto. Un joven de 17 años escribe su proyecto de vida: terminar el bachillerato en dos años, hacer una carrera técnica, tener un trabajo estable a los 24 y casarse hacia los 28. Se pregunta: ¿qué pasaría con ese plan si en este momento fuera padre? Tendría que dejar el estudio, trabajar a tiempo completo, depender de su familia. El plan no desaparece, pero se retrasa mucho, y su hijo nacería en condiciones difíciles. Con esa claridad, entiende mejor por qué esperar es un acto de amor hacia el hijo que algún día tendrá.

Errores frecuentes#

  • Reducir el tema a «métodos». Es una enseñanza sobre el amor, la libertad y el cuidado de los hijos; los métodos son solo una parte.
  • Pensar que solo es cosa de las mujeres. La responsabilidad es de ambos.
  • Creer que un hijo se resuelve con dinero. Importan igual el tiempo y el cariño.
  • Juzgar a las madres o padres solos. La comunidad cristiana está llamada a acompañar, no a señalar.

Si mañana tienes que explicar este tema en un examen, empieza por el amor, sigue por la responsabilidad y termina con el proyecto de vida. Ese orden refleja bien lo que enseña el Magisterio.

Ponte a prueba#

¿Qué significa paternidad y maternidad responsables según el Magisterio?#

Que los esposos, con generosidad y con prudencia, deciden en conciencia cuántos hijos tener y cuándo, y asumen el deber de cuidarlos, mantenerlos y educarlos. No es solo «planificar»: incluye el amor, la formación y la presencia constante.

¿Qué documento de Pablo VI trata este tema y en qué año se publicó?#

La encíclica Humanae Vitae, publicada en 1968. Allí se describen los aspectos de la paternidad responsable y se habla del amor conyugal como humano, total, fiel y fecundo.

Da tres obligaciones concretas de un padre o una madre con un hijo menor de edad.#

Alimentación, vivienda y salud (lo material), afecto y tiempo de calidad (lo emocional) y educación en valores, estudios y fe (lo formativo). En Costa Rica el padre que no cumple con la pensión alimentaria puede ser demandado.

¿Por qué ser padre o madre no es lo mismo que engendrar?#

Porque engendrar es un hecho biológico y ser padre o madre es un compromiso que dura toda la vida. Hay padres biológicos ausentes y padres adoptivos o abuelos que ejercen una paternidad plena.

¿Cómo se relaciona esta enseñanza con el proyecto de vida de un joven?#

Un hijo es una responsabilidad enorme para la que hace falta madurez, estabilidad afectiva y recursos. Pensar el proyecto de vida antes de tener pareja formal permite decidir cuándo y con quién formar una familia, y no enterarse de que se es padre por sorpresa.

Fuentes#

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