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Juego limpio y respeto de las normas en los juegos

Esta lección es parte de Temario de Educación Física de Cuarto grado Lección 7 de 9

Por Andrea del Carmen actualizado el 28 de octubre de 2026 5 min de lectura

Es viernes y en la plaza del barrio se arma el partido de la tarde. Mariana mete un gol, pero el balón le tocó la mano antes. Nadie lo vio, salvo ella. Su equipo celebra, el árbitro improvisado ya señaló el centro. Mariana levanta la mano y dice: «Me pegó en la mano, no vale».

Hay un instante así en casi todos los juegos. Lo que se hace en ese momento dice más de ti que el marcador.

Juego limpio

El juego limpio consiste en jugar respetando las normas acordadas, a los compañeros, a los rivales y a quien dirige el juego, aceptando tanto la victoria como la derrota sin trampas ni burlas.

Para qué sirven las normas#

Si en una carrera de relevos cada uno decide dónde empieza a correr, nadie sabe quién ganó. Las normas hacen que el juego funcione para todos y que el resultado tenga sentido. No están para aburrir; son lo que permite que jueguen niños que no se conocen y se entiendan igual.

Antes de empezar un juego pre deportivo conviene que todos sepan tres cosas:

  • Cuál es el objetivo (llegar primero, encestar, pasar el balón sin que lo toquen).
  • Qué está permitido y qué no (por ejemplo, no empujar, no tomar el balón con las manos si se juega con los pies).
  • Qué pasa cuando alguien rompe una norma (se repite la jugada, se pierde el turno, se da un punto al otro equipo).

Si el grupo es nuevo, vale la pena dedicar un minuto a repetir las reglas en voz alta. Ese minuto ahorra la mitad de las discusiones.

Cómo se ve el respeto en la cancha#

SituaciónJuego limpioJuego sucio
Alguien se caeDetienes el juego, le preguntas cómo está y le tiendes la manoSigues jugando y te ríes
Fallas en el tiroDices «Ya vendrá otra» a tu compañeroLe reclamas delante de todos
La jugada fue dudosaAceptas la decisión de quien dirige y siguesDiscutes hasta cansar o abandonas el juego
GanasSaludas al otro equipo y reconoces su esfuerzoPresumes y repites «les ganamos»
PierdesFelicitas a quien ganó y piensas qué mejorarDices que hicieron trampa sin pruebas

Ninguna de estas conductas necesita un profesor al lado. Dependen de ti.

Jugar con grupos distintos#

En un grupo de escuela hay niños altos y bajitos, quienes juegan todos los días y quienes casi nunca, niñas y niños, alguien que llegó este año de otro lugar, alguien con una discapacidad. Respetar las normas incluye respetar a todos ellos, y se nota en cosas concretas.

  • Escoger equipos de modo que queden parejos, y que a nadie lo dejen de último.
  • Pasar el balón también a quien juega menos. Un juego en el que solo tocan la pelota tres personas no es un juego de equipo.
  • Adaptar la actividad cuando hace falta: si un compañero usa muletas, se le da un papel donde pueda participar, como anotador, portero o encargado de pasar.
  • Nada de apodos que molesten ni comentarios sobre el cuerpo o la habilidad de otro.

Ejemplo. En una clase de cuarto grado, la maestra Rocío forma cuatro equipos y propone que, antes de que un equipo meta gol, el balón pase por los pies de todos sus integrantes. Resultado. Los que antes no recibían un solo pase ahora son necesarios. El juego cambia, y todos participan.

Cuando hay desacuerdo#

Va a pasar: dos personas dicen cosas distintas sobre la misma jugada. Hay una forma ordenada de resolverlo.

  1. Para el juego un momento. Nadie sigue mientras se discute.
  2. Cada uno cuenta lo que vio, uno a la vez y sin gritar.
  3. Si no se ponen de acuerdo, decide quien dirige el juego (la maestra, un árbitro del grupo) o se repite la jugada.
  4. Se acepta lo decidido y se sigue.

Si el problema es entre dos que no logran calmarse, es mejor llamar a un adulto que seguir peleando. Pedir ayuda no es ser chismoso.

Errores frecuentes#

  • Pensar que el juego limpio es de los perdedores. Los mejores jugadores que conozcas siguen las normas, porque saben que ganar con trampa no es ganar.
  • Cumplir las normas solo cuando el maestro mira. Si te portas bien únicamente con un adulto presente, todavía no es respeto, es miedo.
  • Confundir competir con pelear. Puedes querer ganar con todas tus ganas y aun así tratar bien al rival.
  • Reclamar al árbitro en voz alta cada vez. Si crees que se equivocó, lo hablas con calma al final.

Cómo practicarlo#

Elige un juego que ya conozcas y, antes de empezar, pónganse de acuerdo con tres normas que todos puedan repetir. Al terminar, cada quien cuenta una cosa que hizo bien y una que haría distinto. En casa funciona igual: con los hermanos, en un juego de mesa o en el patio, se acuerdan las reglas primero y se juega después.

Ponte a prueba#

Tu equipo mete un gol, pero tú sabes que fue con la mano. ¿Qué haces si juegas limpio?#

Lo dices y aceptas que el gol se anule. Es difícil porque nadie más lo vio, pero precisamente por eso demuestra respeto por las normas.

¿Por qué conviene repetir las reglas en voz alta antes de empezar un juego?#

Porque cada quien puede entender una regla diferente. Si todos las repiten antes de jugar, hay menos discusiones y el juego fluye.

En tu grupo hay un compañero que juega poco y casi no recibe el balón. ¿Qué puedes hacer?#

Pasarle el balón, invitarlo a participar y proponer reglas que obliguen a que todos toquen el balón, para que el equipo cuente con él.

Describe cómo se resuelve un desacuerdo sobre una jugada dudosa.#

Se detiene el juego, cada uno cuenta lo que vio por turnos, decide quien dirige o se repite la jugada, y todos aceptan la decisión.

Perdiste el partido. ¿Cuál es una conducta de juego limpio?#

Felicitar al equipo que ganó, reconocer lo que hizo bien y pensar qué puede mejorar tu equipo, sin culpar a nadie.

Fuentes#

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