Saltar al contenido
COSTARRICENSES.CR Donde aprenden los Ticos

Escuchar con atención en preescolar: cuentos, rimas y adivinanzas

Esta lección es parte de Temario de Ciclo de Transición de Preescolar Lección 24 de 27

Por Andrea del Carmen actualizado el 29 de octubre de 2026 5 min de lectura

Todas las noches, don Gilberto le cuenta un cuento a su nieta Camila antes de dormir. Esta noche es el de la tortuga y la liebre. A la mitad se detiene y pregunta: «¿Qué crees que va a hacer la tortuga?». Camila lo piensa y dice: «Seguir caminando despacito». Al final él pregunta: «¿Por qué ganó la tortuga?». Ella contesta: «Porque no se paró a dormir». Don Gilberto no está haciendo una prueba. Está enseñando a escuchar con atención.

Idea central

Escuchar con atención es oír con la intención de entender: seguir un cuento, disfrutar una rima, contestar una adivinanza y hacer lo que pide una instrucción, hasta terminarla.

Cuentos y fábulas#

Léelos con voz, no solo con letras. Cambia el tono entre personajes, haz pausas antes de lo importante y muestra las imágenes. Después conversen con preguntas sencillas:

  • ¿Quiénes salen en el cuento?
  • ¿Qué pasó primero? ¿Y al final?
  • ¿Cómo se sentía el personaje cuando perdió su juguete?
  • ¿Qué habrías hecho tú?

Las fábulas, como las de la tortuga y la liebre o la cigarra y la hormiga, traen una enseñanza breve. No hace falta decírsela al niño: pregúntale qué aprendió el personaje.

Rimas, poemas y canciones#

La rima enseña a escuchar los sonidos al final de las palabras. Canten juntos «Los pollitos dicen pío, pío, pío» o «Debajo de un botón». Hagan pausas antes de la palabra que rima para que el niño la complete: «Tengo, tengo, tengo, tú no tienes nada, tengo tres ovejas en una…».

Los poemas cortos se disfrutan mejor si se dicen despacio y con gestos. Pide al niño que levante la mano cada vez que oiga una palabra que suene parecido.

Adivinanzas y trabalenguas#

Las adivinanzas obligan a escuchar todas las pistas antes de contestar. Algunas conocidas:

  • «Blanca por dentro, verde por fuera. Si quieres que te lo diga, espera.» (la pera)
  • «Oro parece, plata no es.» (el plátano)
  • Inventen otras con cosas de la casa: tú das las pistas y el niño adivina; después cambian de papel y él te las da a ti.

Los trabalenguas son un juego de oído y de lengua. Empiecen despacio con «Pablito clavó un clavito» y vayan acelerando. Equivocarse da risa, y reírse sin presión ayuda a perder la timidez.

Seguir instrucciones#

Aquí se nota si el niño escuchó de verdad. Empieza con una instrucción de un paso («Tráeme la cuchara») y sube a dos y a tres («Ve a la cocina, toma un vaso y ponlo en la mesa»). Jueguen a «Simón dice»: solo se hace lo que Simón manda.

Para ayudarlo: habla cuando te esté mirando, dilo una sola vez, y luego pide que te la repita con sus palabras. Si olvida una parte, no la repitas enseguida; pregunta «¿qué más te pedí?».

Comentarios y preguntas#

Escuchar bien también incluye responder lo que se oyó y preguntar lo que no se entendió. Enséñale frases útiles: «¿Me lo puedes repetir?», «No entendí qué es…», «A mí me gustó cuando…». Y practiquen el turno: cuando una persona habla, los demás esperan.

Una rutina de diez minutos#

  1. Eligen un cuento corto o una rima.
  2. Antes de empezar, dices: «Escucha porque después te voy a preguntar una cosa».
  3. Lees o dices la rima, con pausas.
  4. Hacen una pregunta de qué, quién o cómo.
  5. Terminan con una adivinanza o una instrucción divertida.

Si el niño se distrae mucho, no lo regañes: acorta el texto, cambia de postura o muévanse un momento. La atención a esta edad dura pocos minutos y crece con la costumbre. Lo que sí vale la pena es repetir: a los niños les encanta el mismo cuento una y otra vez, y en cada vuelta se fijan en algo que antes se les escapó. Déjalos pedirlo de nuevo, y de vez en cuando cambia una palabra a propósito para ver si lo notan.

Ponte a prueba#

¿Por qué se pausa antes de la palabra que rima?#

Para que el niño escuche el sonido final de la frase y la complete él mismo. Así aprende a reconocer rimas.

Después de un cuento, ¿qué tipo de preguntas conviene hacer?#

Sencillas: quiénes salen, qué pasó primero y al final, cómo se sentía un personaje y qué habría hecho el niño.

Da una instrucción de tres pasos para un niño de seis años.#

Por ejemplo: «Ve a la cocina, toma un vaso y ponlo en la mesa».

¿Qué haces si el niño olvida una parte de la instrucción?#

No la repites enseguida; le preguntas «¿qué más te pedí?» para que haga memoria. Si no puede, la dices de nuevo, más despacio.

¿Para qué sirven las adivinanzas en el aprendizaje de escuchar?#

Para que el niño espere y oiga todas las pistas completas antes de contestar.

Fuentes#

También en Ciclo de Transición