Saltar al contenido
COSTARRICENSES.CR Donde aprenden los Ticos

Emociones y hábitos saludables: cómo se relacionan

Esta lección es parte de Temario de Orientación de Cuarto grado Lección 2 de 5

Por Andrea del Carmen actualizado el 29 de octubre de 2026 5 min de lectura

Un lunes, Tomás llegó a la escuela en Cartago con la cara larga. En el recreo se enojó porque un compañero lo rozó sin querer, y casi se pelea. Después se supo que ese lunes había descuidado sus hábitos saludables: se había acostado a las once, no desayunó y venía corriendo porque se le hizo tarde. Esa tarde, ya almorzado, Tomás le dijo a su maestra: «Es que hoy amanecí con todo mal».

Tomás aprendió algo cierto: lo que haces con tu cuerpo cambia lo que sientes. Y lo que sientes cambia lo que haces.

Definición

Las emociones son reacciones de mi cuerpo y mi mente ante lo que me pasa. Los hábitos de vida saludables son las costumbres diarias, como dormir, comer bien y moverme, que cuidan mi cuerpo y mi estado de ánimo.

Identificar lo que siento#

El primer paso es ponerle nombre a la emoción. Las más comunes son alegría, tristeza, enojo, miedo, vergüenza y sorpresa. Cada una avisa algo:

EmociónQué avisaCómo se nota en el cuerpo
AlegríaAlgo me gustaGanas de sonreír, energía
TristezaPerdí algo o extraño a alguienGanas de llorar, cansancio
EnojoAlgo me pareció injustoCalor en la cara, puños apretados
MiedoSiento peligro o algo nuevoCorazón rápido, manos sudadas
VergüenzaSiento que me miran malCara roja, ganas de esconderme

Ninguna emoción es mala. Lo que importa es qué haces con ella. Enojarse es normal; gritar o pegar, no.

Una forma fácil de practicar es hacerte esta pregunta tres veces al día: ¿cómo me siento y dónde lo siento en el cuerpo? Con el tiempo, vas a reconocer las señales más rápido.

Cuatro hábitos que cambian tu ánimo#

Dormir lo suficiente#

A tu edad el cuerpo necesita más o menos entre nueve y once horas de sueño. Con poco sueño llegas irritable, te distraes y se te dificulta aprender. Acostarte a la misma hora todos los días ayuda mucho, y dejar las pantallas un rato antes de dormir también.

Comer bien#

Un desayuno con fruta, gallo pinto o pan con queso te da energía hasta el recreo. Si pasas hambre, el mal humor sube. Tomar agua durante el día y comer frutas y verduras también ayuda a que te sientas con más fuerza.

Moverte y jugar#

Correr, saltar la cuerda, jugar fútbol o bailar saca el enojo y el estrés, y hace sentir mejor. No necesitas un gimnasio; basta una hora de juego activo cada día.

Descansar y compartir#

Conversar con tu familia, jugar con amigos y tener ratos tranquilos también son hábitos saludables. Estar solo todo el día frente a una pantalla, en cambio, suele dejar a las personas más tristes o más nerviosas.

Un ejemplo resuelto#

Ejemplo. Camila se pone muy nerviosa antes de las exposiciones. El día de la suya, no había dormido bien y desayunó solo un vaso de agua.

Solución. Camila reconoce que siente miedo, y que el cuerpo lo muestra con las manos sudadas. Para la próxima vez, se acuesta temprano, desayuna bien, camina un rato antes de entrar al salón y respira lento cuatro veces: inhala contando hasta cuatro, suelta el aire contando hasta cuatro. No elimina el miedo, pero lo vuelve manejable.

Errores frecuentes#

Mucha gente cree que «sentirse mal» se arregla ignorándolo. La diferencia está en que una emoción que se esconde suele volver más fuerte. Mejor ponle nombre y cuéntaselo a alguien.

Otro error es pensar que los hábitos saludables son un castigo. Son pequeños cuidados que te hacen sentir mejor a ti.

Cuando la tristeza o el miedo no se van#

Si pasan varios días y te sientes muy triste, con mucho miedo o sin ganas de nada, habla con tu mamá, tu papá, tu maestra o el orientador de tu escuela. Pedir ayuda no es debilidad. También puedes llamar al PANI al 1147, y si alguien está en peligro, al 911.

Un diario de emociones para toda la semana#

Para ver la relación entre lo que sientes y lo que haces, prueba esto durante cinco días. En una hoja con dos columnas, anota cada noche cómo dormiste y desayunaste y, al lado, cómo te sentiste en el día.

DíaDormí / desayunéCómo me sentí
LunesDormí 7 horas, sin desayunoCansado y de mal humor
MartesDormí 10 horas, desayuné bienTranquilo, con ganas de jugar
MiércolesDormí 9 horas, poco desayunoNormal, con hambre al recreo

Al final de la semana, mira qué días te sentiste mejor. Casi siempre coinciden con los días en que dormiste y comiste mejor. Esa evidencia es tuya, y te sirve para decidir cómo cuidarte, sin que nadie tenga que regañarte.

Ponte a prueba#

Nombra tres emociones y cómo se nota cada una en el cuerpo.#

Por ejemplo: el miedo acelera el corazón, el enojo da calor en la cara y la tristeza da ganas de llorar y cansancio.

¿Es malo sentir enojo?#

No. El enojo es una emoción normal que avisa que algo parece injusto. Lo que hay que cuidar es cómo lo expresas: hablando y respirando, no pegando ni gritando.

¿Por qué dormir poco puede afectar tu comportamiento en la escuela?#

Porque el cuerpo cansado se irrita más fácil, se distrae y aprende peor, como le pasó a Tomás ese lunes.

Menciona dos hábitos saludables que ayuden a calmar los nervios.#

Moverte o jugar activamente y dormir bien. También sirve respirar lento y conversar con alguien de confianza.

Llevas varios días muy triste y sin ganas de nada. ¿Qué haces?#

Se lo cuentas a tu mamá, tu papá, tu maestra o el orientador. Si lo necesitas, el PANI atiende la línea 1147.

Fuentes#

También en Orientación