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Cómo preparar y colocar concreto o mortero paso a paso

Esta lección es parte de Temario de Artes Industriales de Sétimo año Lección 6 de 17

Por Andrea del Carmen actualizado el 28 de octubre de 2026 7 min de lectura

Un sábado, Marta y su papá deciden poner el piso de concreto del cuarto de pilas. Compran cemento, arena y piedra, preparan todo en el patio y a mediodía ya están mezclando. A las tres el sol pega fuerte sobre el piso recién hecho, y lo dejan así hasta el lunes. Cuando vuelven, el piso está lleno de rajaduras finas.

Hicieron casi todo bien. Les faltó el último paso, el curado. Una mezcla buena no basta si se prepara, se coloca o se cuida mal.

Definición

Preparar y colocar concreto o mortero es una secuencia de pasos: dosificar, mezclar, transportar, colocar, compactar, dar el acabado y curar. Cada paso depende del anterior, y si uno falla, el producto final pierde resistencia, aunque los ingredientes sean buenos.

Antes de empezar: orden y preparación#

Una mezcla se arruina muchas veces por lo que ocurre antes de echar el primer balde. Revisa que el lugar esté listo: la formaleta (el molde) firme y limpia, el armado de varillas colocado, la superficie base humedecida pero sin charcos, y el material cerca. Ten a mano las herramientas: palas, carretillo, reglas, llaneta, baldes. Usa casco, gafas y guantes.

El cemento se almacena en sacos sobre tarimas, bajo techo y alejado del suelo y las paredes. La arena y la piedra, en pilas separadas para que no se mezclen entre sí ni con la tierra.

1. Dosificar#

Se miden los materiales según la receta, siempre con el mismo recipiente y llenándolo al ras. Para un concreto 1:2:3 con un balde, entran 1 de cemento, 2 de arena y 3 de piedra. Se mide el agua también, no se echa «a chorro»: se agrega poco a poco y se anota cuántos baldes entraron, para repetir la misma mezcla.

2. Mezclar#

Hay dos formas: a mano o con mezcladora.

A mano#

Se trabaja sobre una superficie limpia y firme, como una plancha de lámina o un piso de concreto. Primero se mezclan en seco la arena y el cemento, volteando la pila varias veces hasta que el color sea parejo. Si es concreto, se agrega la piedra y se vuelve a voltear. Luego se hace un hueco en el centro como un volcán, se añade el agua y se mezcla desde los bordes hacia adentro, sin dejar que el agua se escape.

Con mezcladora#

Se echan primero parte del agua y los agregados, luego el cemento y el resto del agua. Se deja girar unos minutos hasta que la mezcla sea uniforme. Al terminar, se lava la mezcladora de inmediato, antes de que el cemento endurezca adentro. Nadie debe meter la pala con la máquina en marcha.

La mezcla está bien cuando tiene un color parejo, no hay grumos secos y, al tomar un poco con la pala, se sostiene sin escurrirse como sopa ni deshacerse como arena seca.

3. Transportar#

El objetivo es llevar la mezcla de donde se prepara a donde se usa rápido y sin que se separe. En obras pequeñas se usa el carretillo, los baldes o una cadena de ayudantes. Un camino liso y firme evita el golpeteo que segrega la piedra. Si la distancia es larga y el tiempo, mucho, la mezcla empieza a endurecer antes de colocarse. El mortero debe usarse en un par de horas, y no se le vuelve a echar agua para «revivirlo».

4. Colocar#

Se echa el concreto lo más cerca posible de su posición final, en capas y no en un solo montón, empezando por un extremo y avanzando. No se deja caer desde mucha altura ni se arrastra con la pala por metros: así se separa. En el caso del mortero de pega, se extiende una capa sobre el bloque y se asienta la siguiente pieza con presión, ajustando con nivel.

5. Compactar y consolidar#

Al colocar el concreto, queda aire atrapado. Si no se saca, aparecen huecos que debilitan la pieza. Para consolidar:

  • Con varilla (chuceo): se pincha la mezcla con una varilla lisa, de arriba abajo, repetidas veces, sobre todo alrededor del acero y en las esquinas de la formaleta.
  • Con golpes suaves: se golpea la formaleta por fuera con un mazo de hule.
  • Con vibrador: en obras mayores, un aparato que se sumerge en el concreto y lo hace asentarse. Vibrar de más separa la piedra, igual que demasiada agua.

6. Acabado en fresco#

Con el concreto aún blando se nivela y se alisa. Primero se pasa una regla larga apoyada en las guías para quitar el sobrante y dejarlo parejo. Luego, cuando ya perdió el brillo del agua, se alisa con la llaneta o el fratás. Si se alisa demasiado pronto, sube agua y la superficie queda débil y polvosa. Si se espera mucho, ya no se deja trabajar. Es cuestión de práctica, y por eso en el taller conviene probar en un pedazo pequeño.

7. Curado#

Es el paso que más se olvida. El cemento sigue ganando resistencia mientras tiene agua cerca. El curado consiste en mantener la superficie húmeda durante varios días, por lo general no menos de una semana, aunque lo definen las especificaciones de la obra.

  • Rociar agua varias veces al día, sobre todo en tiempo caluroso o con viento.
  • Cubrir con sacos o telas mojadas, o con un plástico.
  • Formar un pequeño dique de arena mojada alrededor de un piso para que quede una capa de agua sobre él.

Volviendo a Marta: si hubiera cubierto el piso con un plástico y lo hubiera mojado esa tarde y los días siguientes, no habría tenido rajaduras.

Almacenaje y manejo de residuos#

Al terminar, la obra se deja limpia. Las herramientas se lavan en un recipiente o un sitio designado, no en la acera ni en el caño, porque el cemento tapona las tuberías y contamina el agua. Los restos de mezcla se dejan endurecer en una zona aparte y se llevan como escombro a un sitio autorizado. Los sacos de cemento vacíos se guardan para su disposición, y el cemento sin usar se reacomoda y se protege de la humedad.

Errores frecuentes#

Los más comunes son agregar agua de más para que «corra fácil», mezclar más de lo que se alcanza a usar, no compactar, alisar con prisa y, el peor de todos, no curar. Casi todo piso rajado o columna con huecos tiene detrás uno de estos descuidos. Cuando hagas tu primera mezcla en el taller, pídele a un compañero que anote las horas: cuándo se mezcló, cuándo se colocó, cuándo se alisó y cuándo se empezó a curar. Ese registro enseña más que cualquier explicación. Antes de mezclar, repasa la lista: ¿dosificado?, ¿mezclado parejo?, ¿colocado en capas?, ¿compactado?, ¿alisado a tiempo?, ¿curado?

Ponte a prueba#

¿Por qué se mezclan primero los materiales secos y después se agrega el agua?#

Porque así el cemento se reparte por igual entre la arena y la piedra y el color queda parejo. Si se echa el agua antes, el cemento se pega en grumos y la mezcla no queda uniforme.

¿Qué es el curado del concreto y por qué es necesario?#

Es mantener el concreto húmedo después de colocado, durante varios días. El cemento necesita agua para endurecer bien; si la superficie se seca rápido, se agrieta y queda más débil.

¿Para qué se compacta o consolida el concreto?#

Para sacar el aire atrapado y que la mezcla llene todos los rincones, alrededor de las varillas y contra la formaleta. Sin compactar quedan huecos («hormigueros») que debilitan el elemento.

Se te quedó mortero en la batea y ya endureció a media tarde. ¿Se le puede echar agua para seguir usándolo?#

No. Un mortero ya endurecido no se recupera con más agua: pierde resistencia y adherencia. Se debe preparar solo lo que se usa en poco tiempo y desechar lo que ya fraguó.

¿Cómo se deben manejar los residuos y sobrantes de una mezcla?#

Los restos de concreto y mortero se dejan endurecer en un lugar destinado para ello y se llevan como escombro. No se botan en caños, cañerías ni ríos, porque taponan y contaminan.

Fuentes#

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