Comer sano y cuidar la salud y el ambiente en preescolar
Esta lección es parte de Temario de Ciclo de Transición de Preescolar Lección 7 de 27Por Andrea del Carmen actualizado el 29 de octubre de 2026 5 min de lectura
En el recreo, Mariana abre su lonchera y saca un sándwich, un pedazo de piña y una botella de agua. A su lado, Joaquín come un paquete de galletas y se toma un refresco de caja. Los dos tienen hambre y los dos están contentos. Pero la maestra, que los mira de lejos, sabe que comer sano importa, porque no todo lo que se come hace el mismo trabajo en el cuerpo.
Esa diferencia es lo que vas a conversar hoy con tu niño o niña. No hace falta una clase seria: bastan la cocina, la mesa y un rato en el patio.
Idea central
Comer sano es darle al cuerpo comida que lo hace crecer, le da fuerza para jugar y lo ayuda a no enfermarse. Cuidar la salud también es descansar, moverse, lavarse y cuidar el lugar donde vivimos.
Los alimentos que ayudan a crecer#
Con niños de esta edad conviene hablar de comida que ellos ya conocen. Las frutas (mango, banano, papaya, sandía) y las verduras (zanahoria, chayote, tomate) traen vitaminas. Los frijoles, el huevo, el pollo y el pescado ayudan a que los músculos crezcan. El arroz, el pan y las tortillas dan energía para correr. La leche y el queso fortalecen los huesos y los dientes. Y el agua es la mejor bebida del día.
Un gallo pinto con huevo y un pedazo de fruta es un desayuno muy tico y muy completo. No hay que prohibir los dulces para siempre. Basta explicar que los dulces, las galletas rellenas, las bolsitas de fritura y los refrescos azucarados son para algunas veces, no para todos los días.
Actividad: el plato de colores#
- Pidan al niño que ayude con tres alimentos de colores distintos: uno rojo, uno verde, uno amarillo o anaranjado. Tú los picas; él los lava y los acomoda.
- Armen un plato bonito y díganle: «Hoy comimos un arcoíris».
- Al día siguiente, que él elija el color. Los niños comen mejor lo que ayudaron a preparar.
Descansar, jugar y moverse#
El cuerpo de un niño de cinco o seis años necesita dormir muchas horas, alrededor de diez o más cada noche. Un niño desvelado se enoja con facilidad y le cuesta poner atención en la escuela. Una rutina sencilla ayuda: bañarse, ponerse la pijama, un cuento corto y a la cama a la misma hora.
También necesita jugar y hacer ejercicio todos los días: correr en el parque, brincar la cuerda, bailar en la sala, andar en bicicleta. Cuando el niño sale de la casa y se mueve, llega con hambre de verdad a la mesa y duerme mejor. Pregúntale: «¿Qué pasa en tu cuerpo cuando corres mucho?». Que sienta el corazón, que note la respiración.
Aseo: manos limpias, cuerpo sano#
Los microbios no se ven, pero andan en las manos. Por eso hay momentos en que el lavado no se negocia: antes de comer, después de ir al baño, después de jugar con tierra o con la mascota, y al llegar de la calle.
- Mojar las manos con agua.
- Frotar con jabón: palmas, dorso, entre los dedos y las uñas.
- Cantar «Cumpleaños feliz» dos veces mientras frota. Ese es el tiempo justo.
- Enjuagar y secar con una toalla limpia.
Lo mismo vale para bañarse a diario, cepillarse los dientes después de comer y antes de dormir, y peinarse. Un niño que lo hace solo, contigo cerca, gana confianza.
Cuidar el ambiente desde la casa#
El ambiente es el lugar donde vivimos: el aire, el agua, las plantas, los animales y la calle. Un niño de preescolar puede cuidarlo con gestos pequeños y concretos.
- Botar la basura en el basurero, nunca en la calle ni en el río.
- Cerrar la llave del agua mientras se cepilla los dientes.
- Apagar la luz del cuarto donde no hay nadie.
- Separar en casa lo que se puede reciclar: botellas, latas, cartón.
- Sembrar una semilla de frijol en un vaso con algodón y regarla cada día.
La semilla de frijol enseña mucho: el niño ve que algo vivo necesita agua, luz y cuidado, igual que él.
Lo que suele pasar en casa#
Mucha gente usa los dulces como premio o castigo («si te comes todo, te doy chocolate»). Eso enseña que el dulce vale más que la comida de verdad. Es mejor premiar con un paseo, un abrazo o un juego. Otro error es comer frente al televisor o al celular: el niño no se da cuenta de cuándo ya está lleno. La mesa, con la familia y sin pantallas, enseña más que cualquier regaño.
Y si el niño rechaza una verdura, no pelees. Vuelve a ofrecérsela otro día, en otra forma, sin presión. A veces hay que ofrecer un alimento varias veces antes de que lo acepte.
Para conversar al final#
- ¿Qué comiste hoy que te da fuerza para correr?
- ¿Cuándo nos lavamos las manos?
- ¿Qué podemos hacer hoy para que el patio quede limpio?
Ponte a prueba#
¿Por qué es mejor llevar una fruta que un paquete de fritura en la lonchera?#
La fruta trae vitaminas y agua, ayuda al cuerpo a crecer y a no enfermarse. La fritura llena un poco pero casi no alimenta. Los dulces y las frituras pueden comerse algunas veces, no todos los días.
¿En qué momentos hay que lavarse las manos?#
Antes de comer, después de ir al baño, después de jugar con tierra o con animales y al llegar de la calle. Así los microbios no pasan de las manos a la boca.
¿Para qué sirve dormir bien?#
El cuerpo descansa y crece mientras duerme. Con buen sueño el niño se enoja menos, juega mejor y puede poner atención en la escuela.
Menciona dos cosas que puedes hacer para cuidar el ambiente.#
Por ejemplo, botar la basura en su lugar y cerrar la llave del agua mientras te cepillas los dientes. También sirve apagar luces o sembrar una plantita.
Fuentes#
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