Argumentos deductivos, inductivos, abductivos y analógicos
Esta lección es parte de Temario de Filosofía de Undécimo año Lección 4 de 21Por Andrea del Carmen actualizado el 28 de octubre de 2026 7 min de lectura
Llegas a tu casa en Cartago a las cinco de la tarde. El corredor está mojado y hay un paraguas escurriendo en la entrada. Concluyes en un segundo: llovió. Piensas un poco más. También podría ser que tu mamá lavó el corredor y que el paraguas lo dejó una visita. Acabas de hacer, sin darte cuenta, un tipo de razonamiento muy distinto al de un matemático que demuestra un teorema o al de un científico que estudia mil muestras.
El programa pide comparar cuatro tipos de argumento: deductivo, inductivo, abductivo y analógico. Para eso hace falta primero tener claras las piezas con que se construyen.
Definición
Un concepto es una idea general expresada con un término («volcán», «ciudadano»); por sí solo no es verdadero ni falso. Una proposición es un enunciado que afirma o niega algo y que puede ser verdadero o falso («El Irazú es un volcán»). Un argumento es un conjunto de proposiciones en el que unas, las premisas, se ofrecen como razón para aceptar otra, la conclusión.
Para encontrar las piezas en un texto, busca las palabras que las anuncian. Las premisas suelen venir después de «porque», «ya que», «dado que». La conclusión, después de «por lo tanto», «luego», «así que», «de modo que». Cuando faltan esas palabras, pregúntate cuál es la idea que el autor quiere que aceptes: esa es la conclusión.
Argumento deductivo#
En un argumento deductivo se pretende que, si las premisas son verdaderas, la conclusión no pueda ser falsa. La conclusión se sigue con necesidad.
Ejemplo. «Todo ciudadano costarricense mayor de 18 años puede votar. Marta es ciudadana costarricense y tiene 20 años. Por lo tanto, Marta puede votar.» Si aceptas las dos premisas, no hay forma de rechazar la conclusión.
Aquí aparece la distinción más útil del tema. Un deductivo es válido cuando su forma garantiza que la conclusión se sigue de las premisas; sólido cuando además las premisas son verdaderas. «Todos los gatos son plantas; Michi es gato; luego Michi es planta» es válido (la forma es perfecta) pero no es sólido, porque la primera premisa es falsa. Mucha gente confunde validez con verdad. La validez habla de la relación entre premisas y conclusión, no de si lo que se dice es cierto.
Argumento inductivo#
El inductivo va de casos observados a una conclusión que los supera: una generalización o una predicción. La conclusión es probable, no necesaria.
Ejemplo. «El bus de las 6:15 llegó con diez minutos de atraso el lunes, el martes, el miércoles y el jueves. Por lo tanto, probablemente mañana también llegará atrasado.» La conclusión parece razonable, pero nada impide que mañana llegue puntual.
Su fuerza depende de cuántos casos hay y de qué tan representativos son. Cuatro días pesan menos que cuatro meses. Y siempre queda abierto el contraejemplo: en Europa se creyó durante siglos que todos los cisnes eran blancos, hasta que llegaron a Australia y vieron cisnes negros. Por eso el inductivo no es un deductivo débil; es otro tipo de razonamiento, el de la ciencia empírica y la vida diaria, que se evalúa como fuerte o débil, no como válido o inválido.
Argumento abductivo#
La abducción la describió el filósofo estadounidense Charles Sanders Peirce. Parte de un hecho sorprendente y propone la hipótesis que mejor lo explicaría. Es una inferencia a la mejor explicación.
Ejemplo. Una médica ve a un paciente con fiebre alta, dolor detrás de los ojos y sarpullido, que vive en Puntarenas en plena época de lluvias. Piensa: la explicación más probable es dengue, y pide el examen que lo confirme. No lo sabe todavía; propone una hipótesis y busca cómo ponerla a prueba. El corredor mojado del inicio era también un caso así.
Aquí hay un error frecuente: creer que abducir es adivinar. No lo es. Se elige la hipótesis que explica mejor los datos, y se mantiene abierta a corregir. Los diagnósticos médicos, las investigaciones policiales y muchas hipótesis científicas empiezan de este modo.
Argumento analógico#
El analógico razona por semejanza: si dos cosas se parecen en varios aspectos importantes y una tiene cierta propiedad, es probable que la otra también.
Ejemplo. Un medicamento se prueba primero en ratones, porque su organismo se parece en muchos aspectos al humano. Si baja la presión en los ratones, se supone que podría bajarla en personas, y se hacen los ensayos para comprobarlo. En lo civil: «Así como no dejarías tu basura en la entrada de la casa del vecino, tampoco debes tirarla en el río que usa todo el barrio.»
Se evalúa con tres preguntas: ¿cuántas semejanzas hay?, ¿son relevantes para la conclusión?, ¿hay diferencias que la debiliten? Si te dicen que una escuela se maneja como una empresa, mira si las semejanzas (presupuesto, personal) pesan más que las diferencias (el objetivo no es ganar dinero).
Los cuatro, uno al lado del otro#
| Tipo | Va de… | Qué se obtiene | Cómo se critica |
|---|---|---|---|
| Deductivo | Reglas generales a un caso | Conclusión necesaria si es válido | ¿Es válido? ¿Son verdaderas las premisas? |
| Inductivo | Casos a una generalización | Conclusión probable | ¿Hay suficientes casos y representativos? ¿Hay contraejemplos? |
| Abductivo | Un hecho a su mejor explicación | Hipótesis plausible | ¿Hay otra explicación mejor? |
| Analógico | Un caso conocido a otro parecido | Conclusión probable | ¿Las semejanzas son relevantes y suficientes? |
Dónde aparecen: discurso político, científico, estético y civil#
- Político. Abunda la analogía («lo que funcionó en otro país funcionará aquí») y la inducción («en tres cantones bajó el desempleo con esta medida»).
- Científico. Se combinan los cuatro: la abducción propone la hipótesis, la deducción dice qué debería observarse, la inducción reúne los datos y la analogía usa modelos.
- Estético. Quien interpreta un poema o un cuadro argumenta por abducción («esta imagen del mar puede entenderse como el paso del tiempo») y por analogía con otras obras.
- Civil. En un tribunal o en una junta de vecinos se deduce de la norma al caso («la ley dice X; esto es X») y se usa la analogía con casos anteriores.
Cómo analizar un texto#
- Marca la conclusión.
- Marca las premisas y ponlas en orden.
- Pregunta si se pretende necesidad (deductivo) o probabilidad (los demás).
- Identifica si se razona por casos, por mejor explicación o por semejanza.
- Evalúa según el criterio de ese tipo.
Ejemplo. Identifica el tipo en cada texto. A: «En las últimas cinco temporadas, el equipo que quedó primero en el torneo de apertura fue campeón; este año también quedó primero, así que será campeón.» B: «Todo número terminado en 0 es divisible por 5; 120 termina en 0; luego es divisible por 5.» C: «La cancha amaneció con huellas de bicicleta y la malla caída; quizá alguien entró de noche.» D: «El cerebro es como un músculo: entre más se ejercita, más fuerte se vuelve.»
Solución. A es inductivo, porque generaliza desde cinco casos a una predicción. B es deductivo, y además sólido. C es abductivo: propone la mejor explicación de un hecho. D es analógico: compara el cerebro con un músculo.
Ponte a prueba#
¿Cuál es la diferencia entre concepto y proposición?#
El concepto es una idea general expresada con un término y no es verdadero ni falso (por ejemplo, «volcán»). La proposición es un enunciado que afirma o niega algo y sí puede ser verdadero o falso.
¿Puede un argumento deductivo ser válido y tener una conclusión falsa?#
Sí, si alguna premisa es falsa. «Todos los gatos son plantas; Michi es gato; luego Michi es planta» es válido por su forma, pero no es sólido porque la primera premisa es falsa.
«Siempre que llovió esta semana, la quebrada se desbordó; por tanto, si llueve mañana se desbordará.» ¿Qué tipo es y por qué su conclusión es solo probable?#
Es inductivo, porque generaliza desde casos observados. Es probable y no necesaria porque otro día podría llover menos o la quebrada podría estar limpia, y un solo contraejemplo la derribaría.
¿Por qué la abducción no es adivinar?#
Porque elige la hipótesis que mejor explica los datos disponibles y la deja abierta a ser comprobada o corregida, como hace un médico con un diagnóstico.
¿Qué tres preguntas sirven para evaluar un argumento analógico?#
Cuántas semejanzas hay, si son relevantes para la conclusión y si existen diferencias importantes que la debiliten.
Fuentes#
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