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Alimentación e higiene de adultos mayores y personas con discapacidad

Esta lección es parte de Temario de Educación para la Vida Cotidiana de Quinto grado Lección 8 de 12

Por Andrea del Carmen actualizado el 28 de octubre de 2026 5 min de lectura

Doña Marta, la abuela de Sofía, vive con ellos en Cartago. Cada mañana, Sofía la ve sentarse a desayunar con su gallo pinto bien suave, un poco de queso fresco y una taza de agua de dulce tibia. Doña Marta ya no mastica como antes y le cuesta tragar las cosas duras. El tío Luis, hermano del papá de Sofía, usa silla de ruedas, y en su casa los armarios de la cocina están más abajo para que él alcance todo. En las dos casas la comida y el baño se adaptan a lo que cada persona necesita y puede hacer.

Definición

Alimentación e higiene según necesidades y capacidades significa que cada persona come y se asea de la manera que su cuerpo permite, con la ayuda justa. Se adapta lo que haga falta, pero no se le quita lo que sí puede hacer sola.

La alimentación de una persona adulta mayor#

Con los años, el cuerpo cambia. Se gasta menos energía, se pierde apetito, los dientes fallan y la sed se siente menos. Por eso la comida de una persona adulta mayor tiene algunos cuidados:

  • Porciones pequeñas y más veces al día: cinco comidas pequeñas se aguantan mejor que tres grandes.
  • Pocos fritos y poca sal, porque suben la presión y cuestan de digerir.
  • Mucha agua aunque no tenga sed. Se ofrece cada rato, sola o en fresco natural sin mucho azúcar.
  • Frutas, verduras, frijoles y avena, que dan fibra y ayudan a que el intestino funcione.
  • Textura suave si cuesta masticar: sopas, picadillos bien cocidos, plátano maduro, fruta en puré.

Muchas personas mayores toman medicinas y siguen una dieta que indicó su médico, por ejemplo sin azúcar si son diabéticas. Esa indicación se respeta aunque a toda la familia le guste el postre.

La higiene de una persona adulta mayor#

Bañarse es una de las cosas que más cuesta con la edad, y el principal riesgo es resbalar. Una caída puede romper un hueso, y los huesos de una persona mayor sanan despacio. Para evitarlo, el baño necesita un piso antideslizante, una silla o banquito dentro de la ducha y, si se puede, barras donde agarrarse. El agua debe estar tibia, porque la piel de la persona mayor es más delgada y se reseca fácil.

Además del baño, hay otros cuidados diarios: cepillarse los dientes o limpiar la dentadura postiza por la noche, cortar las uñas con cuidado, secar bien entre los dedos de los pies y echar crema para que la piel no se agriete. Si la persona se puede bañar sola, se le deja privacidad y se queda alguien cerca, sin entrar a menos que lo pida.

Alimentación y personas con discapacidad#

Una discapacidad no es una enfermedad, y cada persona es distinta. Por eso no hay una sola dieta, sino ajustes según la necesidad:

SituaciónUn ajuste posible
Discapacidad visualDescribir el plato como un reloj: «el arroz a las seis, la carne a las doce». Así sabe dónde está cada cosa.
Discapacidad motora en las manosCubiertos con mango grueso, un plato con borde alto para que la comida no se salga, un vaso con asas.
Dificultad para tragarTexturas suaves o espesas, comer sentado derecho y despacio.
Discapacidad intelectualPasos cortos y siempre iguales: lavarse las manos, sentarse, servirse, recoger.

El objetivo es que la persona coma con la mayor independencia posible. Si el tío Luis puede servirse solo gracias al armario bajo, nadie debe servirle.

Higiene y personas con discapacidad#

Pasa algo parecido con el aseo. Una persona en silla de ruedas puede necesitar una silla para ducha, una manguera de mano y un baño con espacio para girar. Quien tiene discapacidad visual se orienta mejor si las cosas están siempre en el mismo sitio: el jabón a la derecha, la toalla en el gancho de siempre. Una persona con discapacidad intelectual aprende mejor con una rutina escrita o dibujada en la pared: primero el jabón, después el enjuague, al final secarse.

En todos los casos, antes de ayudar se pregunta. «¿Quiere que le pase la toalla?» es mejor que entrar y hacerlo. Es su cuerpo y su intimidad.

Lo que mucha gente confunde#

Ayudar no es lo mismo que hacer todo por la otra persona. Cuando uno lo hace todo, sin querer le quita fuerza y confianza. La regla que usan los cuidadores es sencilla:

Regla

Ayudar solo en lo que la persona no puede hacer, y acompañar mientras hace lo que sí puede.

Cuando visites a tu abuelo o a una vecina mayor, puedes ayudar con lo que está a tu alcance: llevarle un vaso de agua, acercarle la silla, avisar si el piso está mojado. Y si notas que la persona casi no come, que ha adelgazado mucho o que nadie la ayuda a bañarse, díselo a un adulto, porque puede significar que está sola o que no la están cuidando bien.

Ponte a prueba#

¿Por qué a una persona adulta mayor se le ofrece agua aunque no diga que tiene sed?#

Porque con los años la sensación de sed disminuye y la persona se puede deshidratar sin darse cuenta.

Menciona tres cuidados para que una persona mayor se bañe sin riesgo de caer.#

Piso antideslizante, una silla o banquito dentro de la ducha y barras para agarrarse. También agua tibia y alguien cerca.

¿Cómo ayudas a una persona ciega a ubicar su comida en el plato?#

Le describes el plato como un reloj, por ejemplo el arroz a las seis y la carne a las doce, para que sepa dónde está cada cosa.

¿Por qué no conviene hacerlo todo por una persona con discapacidad?#

Porque le quitamos independencia y confianza. Se ayuda solo en lo que no puede hacer y se acompaña en lo que sí puede.

Antes de ayudar a alguien con su aseo, ¿qué debes hacer?#

Preguntarle si quiere ayuda y cómo. El aseo es privado y la persona decide.

Fuentes#

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