El trabajo y el desarrollo sostenible según la ética cristiana
Esta lección es parte de Temario de Educación Religiosa de Décimo año Lección 5 de 8Por Andrea del Carmen actualizado el 28 de octubre de 2026 8 min de lectura
A las cuatro de la mañana, don Chepe ya está en el platanar de Sarapiquí cortando racimos. Le pagan por día, sin seguro, y cuando llueve mucho no hay jornada ni paga. En el otro extremo, su hija Karla trabaja en una empresa de servicios en Heredia, con contrato, vacaciones y capacitaciones. Los dos trabajan, pero no viven lo mismo.
Esa diferencia es el punto de partida de la unidad. Hay que entender qué es el trabajo, qué significa que un país se desarrolle de verdad y qué dice la Iglesia sobre la forma de trabajar y de repartir lo que se produce.
Definición
El trabajo es toda actividad humana, manual o intelectual, con la que la persona se realiza y contribuye al bien de los demás. El desarrollo integral es el crecimiento de toda la persona y de todas las personas, no solo en lo económico; el desarrollo sostenible es el que satisface las necesidades de hoy sin comprometer las de las generaciones futuras.
Qué es el trabajo según la Biblia#
El libro del Génesis presenta a Dios que crea y descansa, y pide al ser humano que cultive y cuide la tierra (Génesis 2,15). Desde el comienzo, trabajar forma parte del plan de Dios y no es un castigo. Jesús mismo trabajó: lo llamaban «el carpintero» (Marcos 6,3). Y san Pablo escribe a los tesalonicenses que quien no quiera trabajar, que tampoco coma (2 Tesalonicenses 3,10), una frase que se refiere al que puede y no quiere, no al que no encuentra empleo.
El descanso también es parte del cuadro. El tercer mandamiento pide santificar el día de reposo, y eso tiene un valor muy práctico: nadie debe ser tratado como una máquina que no se detiene. El Código de Trabajo costarricense lo recoge cuando fija jornadas máximas y días de descanso.
Laborem Exercens: el trabajo es para la persona#
En 1981 el papa san Juan Pablo II publicó la encíclica Laborem Exercens («Sobre el trabajo humano»). Es el documento central del programa, y conviene tener claras tres de sus ideas.
- El trabajo es para el ser humano, y no el ser humano para el trabajo. Lo que da valor al trabajo no es el tipo de tarea ni cuánto produce, sino que lo realiza una persona. Por eso el trabajo de una cajera de pulpería y el de un ingeniero tienen la misma dignidad.
- Prioridad del trabajo sobre el capital. El dinero, las máquinas y las empresas existen para servir al ser humano que trabaja, no al revés. El capital es resultado del trabajo acumulado.
- La persona se realiza trabajando. El trabajo no es solo un medio para ganar plata; es una vía para desarrollar talentos, formar una familia y aportar a la sociedad.
La encíclica habla también del salario justo, que considera la prueba concreta de que un sistema económico es justo. Un salario justo alcanza para sostener dignamente a la persona y a su familia. Menciona además el derecho a organizarse en sindicatos y a la seguridad social.
El desarrollo integral y el sostenible#
Para el programa, es esencial distinguir entre crecer y desarrollarse. Un país puede producir más y tener muchas personas excluidas. La encíclica Populorum progressio de Pablo VI (1967) dice que el verdadero desarrollo es el de todo el hombre y de todos los hombres, es decir, integral. Eso incluye:
- Lo material: alimento, vivienda, salud, ingresos.
- Lo cultural y educativo: acceso a escuela, colegio y universidad.
- Lo social: participación, igualdad y paz.
- Lo espiritual: sentido de la vida, valores y fe.
El desarrollo sostenible añade una dimensión: el tiempo y la naturaleza. Si una empresa agota un río o contamina los suelos para ganar más este año, deja a los hijos de la comunidad sin agua. En 2015 el papa Francisco, en Laudato si’, pidió cuidar «la casa común» y unir la justicia social con el cuidado del ambiente. Costa Rica, con su historia de parques nacionales y generación eléctrica renovable, tiene un camino recorrido, pero no exento de problemas, como la contaminación de ríos o el uso de agroquímicos.
Doctrina Social: Catecismo y Puebla#
El programa menciona dos fuentes más, además de Laborem Exercens.
El Catecismo de la Iglesia Católica enseña que el trabajo es un deber y un derecho, que el salario debe ser justo y que el descanso es necesario. También afirma que todos deben poder acceder a un trabajo y que la sociedad debe ayudar a los desempleados.
La Conferencia de Puebla (1979) fue la tercera reunión general de los obispos de América Latina. Habló de la «opción preferencial por los pobres» y denunció que muchos trabajadores latinoamericanos sufren bajos salarios, desempleo y condiciones injustas. Es una voz regional que ayuda a leer nuestra realidad.
Solidaridad y justicia en el trabajo#
La solidaridad es la decisión firme de empeñarse por el bien de todos, porque todos somos responsables de todos. En el trabajo se concreta de varias maneras: no aprovecharse de un compañero, pagar lo justo, apoyar a quien pierde su empleo y, como consumidor, preferir productos de empresas que respetan a sus empleados.
La justicia laboral se mide con preguntas concretas:
- ¿El salario cubre al menos el mínimo legal y alcanza para vivir dignamente?
- ¿Hay seguro social, vacaciones, aguinaldo y descanso?
- ¿Se respeta la jornada y se pagan las horas extra?
- ¿Se trata con respeto, sin acoso ni discriminación?
- ¿Las condiciones de trabajo son seguras?
Criterio
Una situación laboral es justa cuando respeta la dignidad de la persona, da un salario suficiente, protege su descanso y su seguridad, y cuida el ambiente y a las generaciones futuras.
Ejemplo. Una finca de piña contrata a jornaleros sin seguro, los hace trabajar de seis de la mañana a seis de la tarde sin pago de horas extra, y vierte residuos en la quebrada que usan las familias vecinas.
Solución. Hay injusticia laboral porque se niega el seguro, el pago justo y el descanso, lo que va contra Laborem Exercens (el trabajo está al servicio de la persona). Hay también falta de desarrollo sostenible, pues se daña el agua de la comunidad, lo que contradice a Laudato si’. Las acciones posibles son denunciar ante el Ministerio de Trabajo, organizar a los trabajadores y exigir a la empresa el cumplimiento de la ley.
El trabajo del joven de hoy#
Muchos estudiantes de décimo ya trabajan en vacaciones, en el negocio familiar o en las tardes. Todo trabajo honesto dignifica, pero hay condiciones. El trabajo de las personas menores de edad en Costa Rica está regulado, y no puede poner en riesgo su salud ni quitarles el derecho a estudiar. Un joven que trabaja debe saber que tiene derechos, y uno que algún día contrate a otros tendrá responsabilidades.
Errores frecuentes#
El más común es creer que «desarrollo» es sinónimo de crecimiento económico o de tener más cosas. Otro es pensar que la Iglesia rechaza la ganancia: lo que rechaza es la ganancia a costa de la dignidad de las personas. También se olvida que el empleador tiene obligaciones, no solo el trabajador. En el examen, cuando el programa pide «conceptos», define con tus propias palabras trabajo, desarrollo integral y desarrollo sostenible, y da un ejemplo de cada uno.
Cómo practicarlo#
Entrevista a alguien de tu familia sobre su trabajo. Pregúntale qué le gusta, qué le preocupa, si tiene seguro y descanso. Con sus respuestas, evalúa la situación con las cinco preguntas de justicia laboral y escribe qué principio de Laborem Exercens se cumple o se incumple. Tendrás un ejemplo real, mucho mejor que cualquier definición memorizada.
Ponte a prueba#
¿Qué significa que el trabajo es para el ser humano y no el ser humano para el trabajo?#
Es una idea de Laborem Exercens: el valor del trabajo viene de la persona que lo realiza, no del tipo de tarea. Por eso la empresa, el dinero y las máquinas deben servir a quien trabaja y no usarlo como simple instrumento.
Diferencia desarrollo integral de desarrollo sostenible.#
El integral busca el crecimiento de toda la persona y de todas las personas: material, cultural, social y espiritual. El sostenible busca que lo que hoy se logre no agote los recursos que necesitarán las futuras generaciones.
Menciona tres preguntas para evaluar si un trabajo es justo.#
Por ejemplo: si el salario alcanza para vivir dignamente, si hay seguro social, vacaciones y descanso, y si se respeta la jornada y se pagan las horas extra. También se puede preguntar por la seguridad y el trato respetuoso.
¿Qué aportó la Conferencia de Puebla al tema del trabajo?#
En 1979 los obispos de América Latina hablaron de la opción preferencial por los pobres y denunciaron bajos salarios, desempleo y condiciones injustas que sufrían muchos trabajadores de la región.
Una finca paga sin seguro, no da descanso y contamina la quebrada. Valórala con criterios cristianos.#
Hay injusticia laboral, porque se niega el pago justo, el seguro y el descanso (Laborem Exercens), y falta de sostenibilidad, porque se daña el agua de la comunidad (Laudato si’). Se puede denunciar ante el Ministerio de Trabajo y organizar a los trabajadores.
Fuentes#
También en Educación Religiosa