Los sonidos de nuestro entorno: escuchar y percibir
Esta lección es parte de Temario de Educación Musical de Primer grado Lección 4 de 10Por Andrea del Carmen actualizado el 28 de octubre de 2026 5 min de lectura
Cierra los ojos un momento, donde estés. ¿Qué oyes? Tal vez el ventilador, un carro que pasa, el perro del vecino, la tele de la sala o la voz de tu mamá en la cocina. Todo eso estaba sonando y no lo notabas. Cuando pones atención, el mundo está lleno de sonidos.
Definición
Oír es lo que hacen los oídos sin que uno quiera. Escuchar es poner atención a lo que se oye para entenderlo o disfrutarlo.
Los sonidos del aula#
Una clase tranquila no es una clase en silencio. Si todos se callan, aparecen sonidos nuevos: el lápiz que raspa el papel, la silla que se arrastra, un borrador que cae, el reloj, la lluvia en el techo o las voces de otra aula. Vale la pena intentarlo: un minuto en silencio, ojos cerrados, y después cada uno cuenta qué oyó. Siempre hay alguien que oyó algo que los demás no.
Los sonidos del patio y de la calle#
Afuera cambia todo. En el patio se oye el balón que rebota, las risas del recreo, el timbre, los pasos corriendo. En la calle hay motores, bocinas, el pito del heladero, el vendedor que grita «¡pan caliente!». En el campo se oye el gallo, el río, el viento entre los árboles y los pájaros. En la playa, las olas. En una feria del agricultor, voces que ofrecen verduras.
Cada lugar tiene sus sonidos. Si pones atención, puedes reconocer dónde estás con los ojos cerrados.
Sonidos fuertes y suaves, cerca y lejos#
Algunos sonidos están cerca y otros lejos. Un camión que pasa por la carretera se oye cada vez más fuerte cuando se acerca y más suave cuando se va. Hay sonidos que lastiman, como un petardo muy cerca. Otros calman, como el agua de una quebrada. Pregúntate qué sonidos te gustan y cuáles te molestan, y por qué.
Imitar sonidos con el cuerpo y la voz#
No hace falta ningún instrumento para jugar con los sonidos. Con el cuerpo y la voz se puede imitar casi todo:
- Animales: el perro («guau, guau»), el gato («miau»), el gallo («quiquiriquí»), la vaca («muuu»), la rana, el mono aullador, el pollito («pío, pío»).
- Objetos: el reloj con la lengua («tic, tac»), el carro con los labios («brrrrm»), la puerta que rechina, el teléfono que suena.
- Naturaleza: la lluvia golpeando suave con los dedos en la mesa, el trueno con las palmas en las piernas, el viento con un soplido largo.
- Lugares: el mercado, la estación de bus, la escuela a la hora del recreo.
Una lluvia se puede hacer entre todos. Empieza uno chasqueando los dedos, luego se suman los demás frotándose las manos, después las palmas en las piernas, y al final pisando fuerte. Luego se baja, al revés. Es una tormenta que se hace sin instrumentos y que nace de escuchar al compañero.
Un juego para el aula: el paisaje sonoro#
- Todos cierran los ojos.
- La maestra, o un familiar, elige un lugar: la pulpería, el bus, el parque.
- Cada persona hace un sonido de ese lugar con la boca o con el cuerpo, uno a la vez.
- Los demás adivinan de qué lugar se trata.
Si un sonido no suena parecido, no importa. Lo bueno es que pensaste en cómo suena el lugar y no solo en cómo se ve.
Los sonidos de la casa#
En casa también hay una orquesta que nadie dirige. Por la mañana: el gallo del vecino, el agua que cae en la pila, el café que borbotea, el pan que se unta, la puerta que se cierra con llave. Por la noche cambia: los grillos, el refrigerador que zumba, la lluvia en el zinc, alguien que ronca. Pregúntale a tu abuela qué sonidos extraña de cuando era niña. Algunos ya casi no se oyen, como la carreta o el molino de maíz, y ella los recuerda perfecto.
Errores que se repiten#
- Creer que el silencio es no oír nada. En el silencio siempre hay sonidos pequeños, y son los que cuesta más oír.
- Hablar encima del otro. Para escuchar hay que esperar a que termine de sonar.
- Imitar solo con gritos. Los mejores sonidos de imitación son los suaves, que hay que inventar con cuidado.
Para practicar en casa#
Siéntate cinco minutos en el corredor o en el patio de la casa, con los ojos cerrados. Cuenta cuántos sonidos diferentes oyes. Después dibújalos: una línea para cada uno. Mañana intenta en otro lugar, como la cocina o la calle, y compara. Verás que no se parecen.
Ponte a prueba#
¿Cuál es la diferencia entre oír y escuchar?#
Oír ocurre solo, sin querer. Escuchar es poner atención a lo que se oye para entenderlo o disfrutarlo.
Menciona tres sonidos que puedes oír en el patio de la escuela.#
Por ejemplo: el balón rebotando, las risas del recreo y el timbre. Cualquier sonido real del patio sirve.
¿Cómo puedes imitar la lluvia sin instrumentos?#
Con los dedos golpeando suave en la mesa o chasqueando, y subiendo con las manos frotadas y las palmas en las piernas para hacerla más fuerte.
Un camión viene por la carretera y su sonido se oye cada vez más fuerte. ¿Qué pasa con el camión?#
Se está acercando. Cuando se aleja, el sonido se oye cada vez más suave.
Fuentes#
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