Seguir a Cristo hoy: fe, esperanza y fraternidad en la vida diaria
Esta lección es parte de Temario de Educación Religiosa de Undécimo año Lección 8 de 9Por Andrea del Carmen actualizado el 28 de octubre de 2026 8 min de lectura
En el grupo de WhatsApp del 11-3 alguien subió una foto de Esteban, un compañero que acababa de llegar de otro colegio, con una burla sobre su iglesia evangélica. Treinta y dos personas la vieron. Unos pusieron la carita de risa, otros no dijeron nada y solo Daniela escribió: «Bórrenla. Si mañana fuera la mía, ¿les parecería gracioso?». Nadie le contestó, pero la foto desapareció esa misma tarde.
Ese episodio tan corriente contiene casi todo lo que pide este tema: hay quien se burla, hay quien calla y hay quien actúa. Las tres reacciones son actitudes frente al seguimiento de Jesús, y el programa de Undécimo te pide aprender a distinguirlas en los lugares donde de verdad vives: el colegio, la casa, el barrio, el trabajo y las redes.
Definición
Seguir a Cristo es aceptar su invitación («Síganme», Mc 1,17) y organizar la vida según su manera de actuar: amar a Dios y al prójimo, servir, perdonar y trabajar por la justicia. No es solo pertenecer a una iglesia ni cumplir ritos; es una forma de comportarse que se nota en lo ordinario.
Fe, esperanza y fraternidad en el siglo XXI#
San Pablo resume la vida cristiana en tres palabras: «Ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor; pero el más grande de ellos es el amor» (1 Co 13,13). Aplicadas a hoy, quedan así.
La fe es confiar en Dios y en el mensaje de Jesús aunque el ambiente no ayude. En un colegio donde rezar le parece raro a medio mundo, la fe se vuelve decisión: Mariana sigue yendo a su grupo juvenil el sábado aunque la inviten a la piscina. No lo hace por obligación, sino porque ahí encuentra sentido a su semana.
La esperanza es la certeza de que el bien tiene futuro. Pesa cuando las noticias dan miedo: violencia, desempleo, pandemias, crisis ambiental. El cristiano con esperanza no se queda mirando; actúa. Un vecino de Pavas que organiza la limpieza de la quebrada cada mes cree, en concreto, que el barrio puede mejorar.
La fraternidad es tratar al otro como hermano, aunque piense, rece o viva distinto. Jesús la pone como señal de sus discípulos: «En esto conocerán todos que son mis discípulos: si se aman unos a otros» (Jn 13,35).
Actitudes en distintos ambientes#
El programa pide reconocer actitudes positivas y negativas según el lugar. Una misma persona puede portarse distinto en cada sitio, y ahí se ve qué tan firme es su seguimiento.
| Ambiente | Actitud negativa | Actitud positiva |
|---|---|---|
| Colegio | Copiar en los exámenes, burlarse del que reza o del que no reza, ignorar al compañero solo | Estudiar con honradez, defender a quien molestan, integrar al nuevo |
| Familia | Tratar a los padres como cajeros, gritar, no colaborar en la casa | Colaborar sin que lo pidan, cuidar a los abuelos, pedir perdón primero |
| Redes sociales | Compartir burlas, rumores o fotos ajenas; insultar bajo un perfil falso | No difundir lo que humilla, corregir con calma, usar el celular para ayudar |
| Barrio y comunidad | Chismear, tirar basura en la calle, decir «eso no me toca» | Participar en la comunidad, visitar enfermos, cuidar el ambiente |
| Trabajo | Llegar tarde y engañar con las horas, tratar mal al cliente | Cumplir, pagar lo justo, respetar a compañeros y jefes |
Fíjate en que las actitudes negativas casi nunca son maldades enormes. Son pequeñas: callar cuando hay que hablar, repetir un chiste cruel, hacer trampa «porque todos lo hacen». Jesús lo dice en la parábola del buen samaritano (Lc 10,25-37): el sacerdote y el levita no robaron ni golpearon a nadie. Simplemente pasaron de largo. El samaritano se detuvo, curó al herido, lo llevó a una posada y pagó la cuenta.
Dos extremos que se parecen#
Hay dos maneras de fallar. La primera es la doble moral: ser muy piadoso el domingo y irrespetuoso el lunes. La segunda es el fanatismo, que confunde defender la fe con atacar al que piensa distinto. Los dos olvidan que Jesús comía con publicanos y hablaba con una samaritana, algo muy mal visto en su época (Jn 4).
Respeto y fraternidad con quien tiene otro credo#
Costa Rica es un país con mayoría católica, con una creciente comunidad evangélica y con musulmanes, judíos, budistas, bahá’ís y personas que no profesan ninguna religión. La Constitución Política, en su artículo 75, reconoce la religión católica como la del Estado y garantiza el libre ejercicio de otros cultos que no se opongan a la moral universal ni a las buenas costumbres. Es decir, la ley ampara que cada quien crea y practique su fe.
Desde la propia tradición cristiana, el Concilio Vaticano II (1962-1965) pidió a los católicos reconocer lo bueno y verdadero que hay en otras religiones y rechazar toda discriminación por motivos de fe. Y la regla de oro de Jesús sirve para cualquier conversación: «Todo lo que quieran que los demás hagan por ustedes, háganlo también ustedes por ellos» (Mt 7,12).
Respetar no significa que todo da igual ni que debas ocultar lo que crees. Significa tres cosas concretas:
- Escuchar antes de opinar. Pregunta qué significa para tu compañero guardar el sábado o no celebrar ciertas fiestas; no supongas.
- Hablar sin ridiculizar. Puedes explicar tu fe con calma. No puedes burlarte de la de otro.
- Colaborar en lo común. Una campaña contra el hambre o una limpieza de playa no pregunta a qué iglesia vas.
Un caso resuelto#
Ejemplo. En tu colegio hacen un acto cívico y Ahmed, hijo de una familia musulmana, no participa en la oración inicial. Dos compañeros lo señalan y lo llaman «raro». Tú estás cerca. ¿Qué actitudes ves y qué harías?
Solución. Se pueden analizar en tres pasos. Primero, identificar las actitudes: los dos compañeros muestran intolerancia; tú, si callas, mostrarías indiferencia. Segundo, buscar el valor cristiano en juego: fraternidad y respeto a la dignidad de toda persona. Tercero, escoger una acción posible y proporcionada: decirles con tranquilidad que cada uno tiene derecho a vivir su religión, y acercarte a Ahmed para que no se sienta solo. No hace falta un discurso, basta una frase y un gesto.
Errores frecuentes al responder en el examen#
- Confundir tolerar con respetar. Tolerar es aguantar; respetar es reconocer la dignidad y el derecho del otro.
- Dar una lista de valores sin ejemplos. El MEP suele pedir situaciones concretas en un ambiente concreto.
- Hablar de los retos del siglo XXI solo en abstracto. Nombra los reales: redes sociales, consumismo, violencia, crisis ambiental, migración, soledad.
- Presentar la fe como algo privado que no toca la conducta. El seguimiento de Cristo se comprueba en lo que haces.
Cómo practicarlo esta semana#
Escoge un ambiente, por ejemplo el colegio, y anota durante tres días una actitud positiva y otra negativa que veas, sin poner nombres. Luego redacta, en cinco líneas, qué habría hecho Jesús en cada caso según un pasaje que conozcas (Mt 25,40: «Cada vez que lo hicieron con uno de estos mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicieron»). Y una tarea más exigente: conversa con alguien de otro credo y pregúntale qué es lo que más le molesta que se diga de su religión. Lo que oigas vale más que cualquier definición del cuaderno.
Ponte a prueba#
¿Qué diferencia hay entre una actitud negativa de indiferencia y una de intolerancia ante un compañero de otra religión?#
La intolerancia ataca o ridiculiza (burlarse, excluir). La indiferencia no ataca, pero deja pasar el daño: ver la burla y callar. Las dos fallan al seguimiento de Jesús, como el sacerdote y el levita que pasaron de largo ante el herido.
Cita las tres virtudes que menciona san Pablo y da un ejemplo de cada una en tu comunidad.#
Fe, esperanza y amor (1 Co 13,13). Ejemplo: fe, asistir al grupo juvenil aunque te cueste; esperanza, organizar la limpieza de una quebrada porque crees que el barrio mejorará; amor o fraternidad, visitar a un vecino enfermo.
¿Qué dice el artículo 75 de la Constitución sobre las religiones?#
Declara la religión católica como la del Estado y garantiza el libre ejercicio de otros cultos que no se opongan a la moral universal ni a las buenas costumbres. Por eso nadie puede ser obligado a abandonar su fe ni ser discriminado por ella.
Explica por qué respetar a alguien de otro credo no significa renunciar a la propia fe.#
Respetar es reconocer la dignidad y el derecho del otro a creer distinto, y escuchar sin ridiculizar. Tú puedes seguir viviendo y explicando tu fe con calma. Lo que no cabe es imponerla ni burlarte de la ajena.
Pon un ejemplo de doble moral en las redes sociales y cómo corregirlo.#
Publicar versículos o mensajes de paz y, a la vez, compartir memes que humillan a un compañero. Se corrige haciendo coherente lo que publicas con lo que vives: no difundir lo que ofende y usar el perfil para animar o ayudar.
Fuentes#
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