Residuos eléctricos del hogar y las 3R: reciclar y reutilizar
Esta lección es parte de Temario de Artes Industriales de Octavo año Lección 16 de 16Por Andrea del Carmen actualizado el 28 de octubre de 2026 9 min de lectura
En la casa de doña Marta, en Alajuela, hay una caja de zapatos debajo de la cama con un cargador sin celular, dos pilas hinchadas, un bombillo fundido y el cable de una plancha que ya no calienta. Cada vez que hace limpieza, piensa lo mismo: «Esto no se puede tirar con la basura, pero tampoco sé adónde llevarlo». Así terminan guardados en muchas casas los residuos eléctricos que nadie sabe dónde entregar.
Esta lección trata de eso: qué son esos residuos, por qué no deben ir al carro de la basura común y qué puedes hacer tú, en tu casa y en el taller del colegio, para darles un mejor final.
Definición
Un residuo eléctrico es cualquier aparato, pieza o material de una instalación eléctrica que ya no sirve para lo que fue hecho: una plancha quemada, un cable cortado, un bombillo fundido, un cargador, una pila gastada. Las 3R son tres acciones, en este orden de preferencia: reducir lo que se consume y se desecha, reutilizar lo que todavía sirve y reciclar lo que ya no se puede reparar.
Qué se considera residuo eléctrico en el hogar#
Si un aparato se conecta a un tomacorriente o funciona con pilas o batería, cuando muere se vuelve residuo eléctrico. En una casa típica de Costa Rica los más comunes son estos:
- Aparatos grandes: refrigeradoras, cocinas eléctricas, lavadoras, microondas.
- Aparatos pequeños: planchas, licuadoras, tostadores, secadores de pelo, ventiladores.
- Iluminación: bombillos incandescentes, fluorescentes compactos, tubos fluorescentes y bombillos LED.
- Cables, extensiones, enchufes, interruptores y tomacorrientes dañados.
- Pilas, baterías de celular y baterías recargables.
- Cargadores, audífonos, controles remotos y teléfonos viejos.
Casi todos tienen una parte dura de plástico o metal y, por dentro, cobre, aluminio, hierro y circuitos con metales que valen plata. Por eso un residuo eléctrico no es «basura»: es una mezcla de materiales que se pueden recuperar si se separan bien.
Por qué no van con la basura común#
No todo lo que se descarta pesa igual para el ambiente. Algunos residuos eléctricos traen sustancias que contaminan el suelo y el agua si terminan enterradas en un relleno sanitario o, peor, en un lote baldío o en una quebrada.
- Los tubos fluorescentes y los bombillos ahorradores contienen una pequeña cantidad de mercurio. Si se rompen, el mercurio queda libre.
- Las pilas y baterías tienen metales pesados como zinc, níquel, cadmio o litio. Una batería de litio golpeada puede incluso incendiarse dentro del camión recolector.
- Los aparatos con circuitos llevan plomo en las soldaduras y retardantes de fuego que no se degradan.
- Las refrigeradoras viejas guardan gases en el circuito de enfriamiento que no deben escaparse a la atmósfera.
La Ley para la Gestión Integral de Residuos (Ley 8839) establece que quien genera un residuo es responsable de entregarlo a quien lo recoja y lo trate de forma adecuada. En la práctica, eso significa separar estos residuos y llevarlos a donde se reciben, no mezclarlos con el resto.
La primera R: reducir#
La mejor forma de no tener residuos eléctricos es generar menos. Se logra con decisiones de compra y de uso.
- Comprar el aparato que de verdad necesitas, no el más nuevo.
- Preferir pilas recargables a las desechables. Una pila recargable puede cargarse cientos de veces.
- Escoger bombillos LED, que duran muchas más horas que un incandescente y gastan menos electricidad.
- Cuidar los aparatos: no jalar el cable para desconectar, tomar el enchufe; no tapar las rejillas de ventilación; no sobrecargar una extensión.
Ejemplo. Un bombillo incandescente de 60 W dura cerca de mil horas. Uno LED equivalente, de unos 9 W, dura veinte mil o más. Para iluminar la sala el mismo tiempo necesitarías unos veinte bombillos incandescentes por cada LED. Veinte residuos contra uno.
La segunda R: reutilizar#
Antes de botar un aparato, pregúntate si todavía sirve de alguna forma. Reutilizar es darle otra vida sin tener que procesarlo en una planta.
- Un aparato que funciona pero ya no usas se dona o se vende: un ventilador, una licuadora, un celular.
- Un aparato con una falla simple se repara. Muchas veces el problema es un cable partido, un fusible o un enchufe, y se arregla con una herramienta básica y un poco de práctica (la reparación segura de enchufes y tomacorrientes tiene su propia lección).
- Las piezas buenas de un aparato dañado se guardan: un motor pequeño, un interruptor sano, tornillos, resortes, el cable de alimentación si está en buen estado.
- Un cable largo de una extensión dañada se puede recortar y volver a usar en otra más corta, siempre que el aislante esté intacto.
Aquí entra el taller. En el colegio, los estudiantes de Artes Industriales pueden armar un banco de piezas recuperadas, donde cada quien deja y toma lo que necesita para prácticas de empalmes, de cableado y de circuitos sencillos.
Una regla antes de abrir cualquier aparato: desconéctalo de la corriente y, si es de baterías, sácale las pilas. Los capacitores de televisores, microondas y fuentes de poder pueden guardar carga aunque estén apagados, y esos no se desarman sin supervisión del profesor.
La tercera R: reciclar y la recolección#
Cuando ya no hay forma de repararlo ni de usarlo otra vez, entra el reciclaje. Reciclar es romper el aparato en sus materiales y devolverlos a la industria: el cobre de los cables vuelve a ser cobre, el aluminio vuelve a ser aluminio, el plástico se funde o se muele, los circuitos se tratan para sacar metales valiosos.
Eso no se hace en casa. Lo hacen empresas autorizadas por el Ministerio de Salud, y tú participas en el primer eslabón: la recolección. Hay varias vías:
- Campañas de recolección de las municipalidades, de las empresas y de los colegios, que anuncian fechas y puntos donde se reciben aparatos viejos, pilas y bombillos.
- Centros de acopio permanentes, donde se entregan materiales separados. Muchos reciben también residuos eléctricos.
- Tiendas y supermercados que ponen contenedores para pilas y bombillos usados.
- Recolectores de chatarra, que se llevan lo metálico, aunque conviene preguntar a dónde va cada cosa.
Un truco para no perderte: antes de salir, llama o revisa en las redes de la municipalidad qué reciben y qué días.
Cómo se separan en casa#
Lo que funciona en la práctica es una caja para cada tipo, con su rótulo, en un lugar seco y lejos de los niños.
| Tipo de residuo | Cómo guardarlo | Qué no hacer |
|---|---|---|
| Pilas y baterías | En un frasco de plástico o caja, con los polos tapados con cinta | Quemarlas o dejarlas sueltas en el bolso |
| Bombillos y tubos fluorescentes | En su caja original o envueltos en papel | Romperlos para que ocupen menos |
| Cables y extensiones | Enrollados, separados del plástico | Quemarles el forro para sacar el cobre |
| Aparatos pequeños | Completos, en una caja | Desarmarlos sin apagarlos ni desconectarlos |
Errores frecuentes#
Quemar los cables para sacar el cobre. Mucha gente lo hace para vender el metal. El forro de plástico, al arder, suelta humos tóxicos que se respiran. El cobre se obtiene pelando el cable con un cuchillo o una pelacables, y el forro se entrega aparte.
Creer que «reciclar» es botar en el contenedor. Si el residuo se tira junto con basura mojada, se contamina y ya no se puede recuperar. Reciclar empieza en la separación.
Guardar las pilas en el bolsillo sin proteger los polos. Una pila de 9 voltios junto a unas llaves puede hacer cortocircuito y calentarse. Por eso se tapan los polos con cinta aislante.
Pasar por alto el bombillo roto. Si se quiebra un fluorescente, abre las ventanas, sal del cuarto unos minutos, recoge los vidrios con guantes y un cartón, no uses aspiradora, y mételos en una bolsa cerrada para llevarlos al punto de recolección.
Cómo practicar#
Haz esta semana un pequeño inventario de tu casa. Anota cuántas pilas gastadas, bombillos fundidos, cables sueltos y aparatos sin uso hay. Para cada cosa decide a cuál de las 3R corresponde: reducir (no volver a comprarla), reutilizar (se arregla o se regala) o reciclar (se lleva a recolección). Después averigua cuál es el punto de recolección más cercano a tu comunidad y cuándo recibe. Ese inventario, con las decisiones tomadas, es una buena tarea para entregar en Artes Industriales.
Ponte a prueba#
¿Por qué un tubo fluorescente no debe ir con la basura común?#
Porque contiene una pequeña cantidad de mercurio. Si se rompe en el camión o en el relleno, el mercurio se libera y puede contaminar el aire, el suelo y el agua. Debe entregarse entero en un punto de recolección.
Una licuadora dejó de funcionar porque el cable de alimentación está partido. ¿A qué R corresponde repararla y qué debes hacer primero?#
Corresponde a reutilizar. Primero debes desconectarla de la corriente; después se cambia el cable o se hace el empalme correcto y se comprueba que el aislante quede sano. Reparar evita un residuo nuevo.
Un compañero quema el forro de un cable para sacar el cobre. ¿Qué le dices?#
Que no lo haga: el plástico al quemarse libera humos tóxicos. El cobre se saca pelando el cable con una pelacables o un cuchillo, y el forro se entrega junto con los demás residuos a recolección.
Menciona tres decisiones de compra o de uso que apliquen la primera R, reducir.#
Comprar solo el aparato que necesitas, usar pilas recargables en vez de desechables y escoger bombillos LED porque duran mucho más. También ayuda cuidar los aparatos para que duren: desconectar tomando el enchufe y no sobrecargar extensiones.
¿Por qué se tapan con cinta los polos de las pilas gastadas antes de guardarlas?#
Porque si los polos tocan metal u otras pilas se produce un cortocircuito, que calienta la pila y puede causar fugas o incendios, sobre todo en baterías de litio.
Fuentes#
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