Mi familia y la familia de Jesús: cómo convivimos en casa
Esta lección es parte de Temario de Educación Religiosa de Primer grado Lección 2 de 8Por Andrea del Carmen actualizado el 28 de octubre de 2026 5 min de lectura
Son las seis de la tarde en una casa de Cartago. Don Rafael llegó del trabajo, la abuela pica cebolla, Lucía hace la tarea en la mesa y su hermanito Dani regó el arroz en el piso. Alguien lo recoge, alguien pone la mesa, alguien se ríe. Así se ve una familia en un día cualquiera.
Las familias son distintas. Hay niños que viven con su mamá y su papá, otros con la abuela, otros con una tía o con sus hermanos mayores. En todas hay momentos para compartir, para trabajar juntos y para resolver problemas.
Definición
La convivencia es vivir juntos de manera que todos estén bien. En la familia se logra con respeto, ayuda y cariño.
Momentos de la vida en familia#
Piensa en tu día. Cada momento enseña una forma de convivir:
- La comida. Se espera a que todos estén sentados, se da gracias, se pasa el plato a quien lo necesita.
- Los oficios de la casa. Cada uno hace algo: tender la cama, barrer, dar de comer al perro. Cuando todos ayudan, a nadie le toca todo.
- Los problemas. Dos hermanos pelean por el control del televisor. Se puede gritar o se puede turnar. Turnarse deja a los dos contentos.
- Las fiestas. Un cumpleaños, Navidad, el rezo del Niño. Se comparte comida y se cuenta quién estuvo antes que nosotros.
Un error muy común es pensar que ayudar en casa es un favor que le haces a mamá. En realidad, es tu parte de la casa, porque tú también vives ahí.
La familia de Jesús#
Los Evangelios cuentan poco de la niñez de Jesús, pero lo que cuentan es útil. Jesús creció en Nazaret con María y José. Vivía en un pueblo pequeño, con trabajo sencillo; José era carpintero (Mateo 13:55).
En Lucas 2:51 se dice que Jesús, después de un viaje a Jerusalén, volvió con sus padres a Nazaret y les obedecía. Y Lucas 2:52 agrega que iba creciendo en sabiduría y estatura. Es decir, aprendía y crecía dentro de su familia, como cualquier niño.
Del mismo relato (Lucas 2:41-52) se aprende otra cosa: la familia de Jesús viajaba junta a Jerusalén para una fiesta religiosa. Compartían sus costumbres y su fe. Cuando el niño tardó en aparecer, sus padres lo buscaron con preocupación hasta encontrarlo. Se preocupaban el uno por el otro.
Compararlo con mi casa#
No hace falta que tu familia sea igual a la de Nazaret. Se trata de fijarse en lo que sí puedes imitar:
- Obedecer con buena disposición, y no solo cuando te están mirando.
- Compartir las costumbres y las fiestas.
- Preocuparte cuando alguien de la casa está mal.
- Aprender y ayudar con lo que sabes.
Haz la prueba. Esta semana escoge un oficio y hazlo sin que te lo pidan. Fíjate cómo reacciona tu familia y cómo te sientes tú.
Respeto y generosidad con los compañeros#
Lo que aprendes en casa lo llevas a la escuela. El aula es como una familia grande donde conviven veinticinco niños. El respeto se nota cuando levantas la mano para hablar, cuando no tocas las cosas de otro sin permiso y cuando saludas con «buenos días». La generosidad se nota cuando compartes la merienda con quien se le olvidó la suya, o cuando le explicas a alguien que no entendió.
Jesús enseñó a tratar a los demás como uno quiere que lo traten (Mateo 7:12). Los niños lo dicen así: «No le hagas a otro lo que no quieres que te hagan a ti».
Cuando hay un problema en casa#
Ninguna familia vive sin tropiezos. Un día Dani rompe el vaso favorito de Lucía, y Lucía se enoja. Hay tres caminos: gritarle, quedarse brava sin hablar en toda la tarde o decir qué le molestó y escuchar su respuesta. El tercero cuesta más al principio, pero es el único que arregla algo.
Los adultos de la casa también se equivocan y a veces se cansan. Cuando tu papá llega con mal humor, no siempre es por ti. Se puede preguntar «¿le ayudo en algo?» y esperar un rato antes de pedirle permiso para salir a jugar. Esa también es una forma de cariño.
Tampoco hace falta que todo salga perfecto. Convivir bien no es no pelear nunca, sino saber pedir perdón y volver a empezar.
Para practicar en casa#
Con tu mamá o tu papá, hagan una lista de los oficios de la casa y pónganle tu nombre a dos. Una semana después conversen: ¿cómo se sintió cada uno?
Ponte a prueba#
Menciona dos momentos de la vida en familia donde se convive.#
Por ejemplo la comida y los oficios de la casa. En ambos hay que respetar turnos y ayudar.
¿Dónde creció Jesús y con quiénes?#
En Nazaret, con María y José, que era carpintero (Mateo 13:55; Lucas 2:51).
¿Qué dice Lucas 2:51 sobre Jesús y sus padres?#
Que Jesús les obedecía. Es un ejemplo de cómo un niño puede convivir bien en su casa.
Un compañero se quedó sin merienda. ¿Qué haces?#
Le ofreces un poco de la tuya. Eso es ser generoso y es una forma de convivir bien en el aula.
¿Por qué ayudar en casa no es un favor?#
Porque tú también vives ahí y la casa es de todos. Ayudar es tu parte, igual que la de los demás.
Fuentes#
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