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COSTARRICENSES.CR Donde aprenden los Ticos

La familia y la convivencia social según el cristianismo

Esta lección es parte de Temario de Educación Religiosa de Sexto grado Lección 10 de 11

Por Andrea del Carmen actualizado el 28 de octubre de 2026 7 min de lectura

Un sábado por la mañana, en un barrio de Alajuela, doña Rosa sale con la escoba a limpiar el frente de su casa. Su nieto Mateo, de once años, la ve y agarra la pala sin que nadie se lo pida. Cuando terminan, doña Rosa sigue hasta la casa de la vecina, que está recién operada, y le deja sin ruido un plato de arroz con pollo en la puerta. Mateo pregunta por qué hace eso si la vecina ni se va a enterar de quién fue. Ella responde: «Porque así me enseñaron en mi casa, y así quiero que usted aprenda».

En esa escena no hubo sermón. Hubo una familia enseñando con la costumbre de cada día. Eso es justo lo que estudiamos hoy: cómo la familia forma las actitudes con las que después vivimos en la escuela, en el barrio, en la iglesia y en el país.

Definición

La familia es la primera comunidad de la persona y su primera escuela de vida. Desde la fe cristiana, en ella se aprenden las actitudes del Evangelio (amor, respeto, perdón, servicio y honestidad), que luego se practican en la convivencia social, es decir, en la manera de vivir juntos con los demás.

Por qué la familia es el primer lugar donde se aprende#

Nadie nos explica con un cuaderno cómo saludar, cómo pedir perdón o cómo repartir la comida. Lo vemos hacer a los de la casa, y lo repetimos. Por eso los cristianos dicen que la familia es la primera escuela: los niños absorben lo que ven, más que lo que oyen.

La Biblia lo presenta así. Del niño Jesús, el evangelio de Lucas cuenta que vivía en Nazaret con José y María, que les obedecía y que «crecía en sabiduría, en estatura y en el favor de Dios y de los hombres» (Lucas 2, 51-52). Jesús aprendió en una familia trabajadora, de un pueblo pequeño, a convivir con sus vecinos. Por eso la Iglesia habla de la Sagrada Familia como modelo.

Cuando decimos «familia» no pensamos solo en papá, mamá e hijos. Puede ser una abuela que cría a sus nietos, una mamá sola con sus hijos, unos tíos que reciben a un sobrino. Lo que cuenta para la formación cristiana no es el tamaño de la casa, sino que haya adultos que cuiden, enseñen y den ejemplo.

Lo que enseña el cristianismo sobre vivir juntos#

Hay dos frases de Jesús que resumen su planteamiento sobre la convivencia: «Amarás al Señor tu Dios» y «Amarás a tu prójimo como a ti mismo» (Mateo 22, 37-39). El prójimo no es solo el pariente o el amigo: es cualquier persona que esté cerca y me necesite. Jesús lo explicó con la parábola del buen samaritano (Lucas 10, 25-37), donde el que se detiene a ayudar al herido no es de su grupo, pero es el que de verdad actuó como prójimo.

De ahí salen varios planteamientos que la familia cristiana intenta transmitir:

  • Todas las personas tienen dignidad, porque Dios las creó. Eso incluye a los de otra nacionalidad, otra religión o con otra condición.
  • Se respeta a los mayores y se cuida a los más débiles. El cuarto mandamiento dice «Honra a tu padre y a tu madre», y los profetas piden proteger al huérfano y a la viuda.
  • Se perdona. Jesús enseñó a pedir «perdónanos nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden».
  • Se comparte y se sirve. «Les di ejemplo para que hagan lo mismo que yo hice» (Juan 13, 15), dijo Jesús después de lavar los pies a sus discípulos.
  • Se dice la verdad y se cumple lo prometido. Sin honestidad no hay confianza, y sin confianza no hay convivencia.

De la casa a la calle: ejemplos concretos#

Una actitud aprendida en casa se nota fuera. Veamos tres casos.

Ejemplo 1. En la casa de Daniela, cuando hay una discusión, nadie se va a dormir sin hablar el tema. En el colegio, cuando dos compañeras se pelean por un trabajo en grupo, es ella quien propone sentarse a conversar. Actitud aprendida: el diálogo y la reconciliación.

Ejemplo 2. El papá de Esteban siempre devuelve el cambio de más cuando la cajera se equivoca. Esteban lo vio muchas veces. Un día encuentra en el recreo un cuaderno ajeno y lo lleva a la dirección. Actitud aprendida: la honestidad.

Ejemplo 3. En la familia de Karla, cada diciembre separan una caja de ropa y comida para una familia del barrio que atraviesa un mal momento. Karla ya organiza una colecta de útiles en su aula. Actitud aprendida: la solidaridad.

Fíjate en que ninguno de los tres niños «recibió una clase» sobre el tema. Vieron a su familia actuar y siguieron el camino.

Qué pasa cuando falta ese ejemplo#

Si en una casa se grita todo el tiempo, se burlan del que se equivoca o se habla mal de los vecinos, los hijos tienden a repetirlo con sus compañeros. Pero esto no es una condena. Las personas cambian, y la fe cristiana cree en la conversión, que quiere decir volver a empezar. Un niño puede aprender a tratar bien a los demás aunque en su casa no lo vea, con la ayuda de una maestra, un catequista, un vecino o un amigo que le dé buen ejemplo.

También las familias se equivocan. Pedir perdón en casa, delante de los hijos, es una de las lecciones más fuertes de convivencia que existen.

Error frecuente#

Mucha gente piensa que ser cristiano en la familia significa solo rezar juntos o ir a misa. La oración y la vida de comunidad son muy importantes, pero el Evangelio pide además que lo que se reza se note en el trato: cómo hablamos, cómo repartimos las tareas, cómo recibimos al que llega. La diferencia está entre decir «amo a mi prójimo» y barrer el frente de la vecina.

Cómo practicarlo esta semana#

  • Elige una actitud (por ejemplo, el agradecimiento) y conversa con tu familia sobre cómo la practican en casa.
  • Haz una tarea del hogar sin que te la pidan, como doña Rosa y Mateo.
  • Saluda a un vecino o a un compañero al que casi nunca saludas.
  • Si tuviste un pleito en casa o en la escuela, da tú el primer paso para pedir perdón.

La convivencia de un país no se construye solo en las leyes ni en las grandes reuniones. Empieza en cada cocina y en cada patio, con los gestos pequeños que una familia repite hasta que se vuelven costumbre.

Ponte a prueba#

¿Por qué se dice que la familia es la primera escuela de actitudes cristianas?#

Porque es la primera comunidad en la que la persona vive. Los niños aprenden más de lo que ven hacer a los adultos que de lo que oyen. Ahí se aprende a saludar, a perdonar, a compartir y a decir la verdad, y esas costumbres después se llevan a la escuela y al barrio.

¿Qué enseña la parábola del buen samaritano sobre la convivencia?#

Que el prójimo es cualquier persona que necesita ayuda, sin importar su grupo ni su origen. El samaritano se detuvo, curó al herido y pagó su hospedaje. Con ello Jesús enseña que amar es actuar, no solo sentir.

Daniela propone conversar cuando dos compañeras se pelean. ¿Qué actitud cristiana está practicando y de dónde pudo aprenderla?#

Practica el diálogo y la reconciliación. Pudo aprenderla en su casa, donde los problemas se hablan antes de dormir, es decir, en el ejemplo diario de su familia.

Menciona tres actitudes cristianas que la familia enseña y que ayudan a convivir mejor.#

Por ejemplo el respeto a los mayores, el perdón y la solidaridad. También sirven la honestidad y el servicio. Todas ayudan a que haya confianza y buen trato en el barrio y en la escuela.

Una persona dice: «En mi casa nadie me dio buen ejemplo, así que no puedo cambiar». ¿Qué le responderías desde la fe cristiana?#

Que la conversión permite volver a empezar. Aunque el ejemplo de casa haya fallado, puede aprender de otras personas buenas y decidir tratar bien a los demás. La familia influye mucho, pero no condena a nadie.

Fuentes#

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