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Factores de riesgo y protectores en la adolescencia

Esta lección es parte de Temario de Psicología de Décimo año Lección 13 de 29

Por Andrea del Carmen actualizado el 28 de octubre de 2026 8 min de lectura

Dos primos, Kevin y Daniel, crecieron en el mismo barrio y entraron al mismo colegio. A los dieciséis años, Kevin juega fútbol por las tardes, trabaja los sábados en el taller de su tío y le dicen en la casa que tiene que terminar el bachillerato. Daniel dejó de ir a clases en octubre, anda con un grupo que pasa las noches en la esquina y ya probó cosas que nadie le había ofrecido antes. Mismo barrio, mismas edades, caminos que se separan.

¿Qué hizo la diferencia? No fue la suerte ni el «carácter» de cada uno. La psicología responde con dos conceptos que se estudian en décimo año: los factores de riesgo y los factores protectores.

Definición

Un factor de riesgo es una condición, personal o del entorno, que aumenta la probabilidad de que un adolescente se involucre en conductas que le dañan (consumo de drogas, violencia, abandono del colegio). Un factor protector es una condición que disminuye esa probabilidad y ayuda a tomar decisiones acertadas.

Fíjate en la palabra «probabilidad». Un factor de riesgo no es una condena, y uno protector no es un escudo perfecto. Son como las condiciones del tiempo: con lluvia fuerte es más probable que se inunde una calle, pero no es seguro que pase.

Los factores de riesgo más estudiados#

Necesidades no satisfechas#

Todas las personas necesitamos comida, descanso, seguridad, afecto, pertenencia y reconocimiento. Cuando una de esas necesidades queda vacía, el adolescente la busca donde pueda. El que no encuentra aceptación en casa ni en el aula puede encontrarla en un grupo que lo recibe sin preguntas, aunque ese grupo lo lleve a problemas. Quien no recibe cariño puede confundir atención con afecto, y aceptar relaciones que no le convienen.

Crianza inadecuada#

Hay dos extremos que perjudican. En uno, la crianza autoritaria: castigos físicos, gritos, humillaciones y reglas sin explicación. En el otro, la crianza permisiva o negligente: nadie sabe dónde está el hijo, a qué hora llega ni con quién anda. Los dos dejan al joven sin un adulto con quien hablar con confianza. Entre ambos queda una crianza firme y afectuosa, con normas claras que se conversan.

Grupos antisociales#

El grupo de pares pesa mucho en la adolescencia, porque es la etapa en que cuenta más lo que piensen los amigos que lo que digan los adultos. Un grupo antisocial es el que normaliza romper las reglas: robar, agredir, consumir sustancias, faltar a clases. La presión no siempre es una orden. Muchas veces es una mirada, una burla («¿qué, tienes miedo?») o la amenaza de quedarse solo.

Abandono escolar#

Salirse del colegio es a la vez consecuencia y causa. Quien tiene dificultades, repite año o no se siente parte, tiende a dejarlo; y quien lo deja pierde estructura, horario, compañeros que estudian y oportunidades de trabajo. Los jóvenes que están fuera de las aulas y fuera de un empleo quedan con muchas horas libres y pocas rutinas.

Pobreza#

La pobreza no hace delincuente a nadie, y conviene decirlo con claridad: la gran mayoría de las personas que crecen en barrios con pocos recursos nunca cometen un delito. Lo que la pobreza hace es acumular dificultades: vivienda precaria, padres que trabajan jornadas largas y no pueden supervisar, falta de espacios para el deporte o el arte, tentación del dinero rápido. Cuantos más riesgos se suman, mayor es el peso total.

Los factores protectores#

Son el contrapeso. Algunos están en la persona y otros en su entorno.

ÁmbitoEjemplos de factores protectores
PersonalAutoestima sana, capacidad de decir que no, manejo de las emociones, metas claras, sentido del humor
FamiliaVínculos afectivos, comunicación, normas firmes, un adulto que conoce a los amigos y se interesa
ColegioSentirse parte, profesores que motivan, orientación disponible, actividades deportivas y artísticas
ComunidadEspacios seguros para jugar, iglesia, grupos juveniles, vecinos que se conocen, oportunidades de empleo

Un solo adulto significativo puede cambiar mucho. Hay estudiantes que salieron adelante en contextos difíciles porque una maestra, una abuela o un entrenador creyeron en ellos y se lo hicieron sentir.

Riesgos que se acumulan, protectores que se suman#

Pocas veces un factor aparece solo. Un joven que vive en un barrio con pocas oportunidades, cuyos padres trabajan turnos largos y que además repitió un año tiene tres riesgos al mismo tiempo, y cada uno hace más pesado al otro. Por eso los especialistas hablan de acumulación: lo peligroso no es un riesgo aislado, sino la suma sin nada que la equilibre. Del lado contrario ocurre lo mismo. Un entrenador atento, una abuela que vigila las tareas y un par de amigos que estudian no resuelven la pobreza, pero inclinan la balanza.

También importa el momento. En la adolescencia temprana pesa mucho la familia; hacia los quince o dieciséis años gana peso el grupo de amigos. Un protector que funcionó a los diez años puede necesitar refuerzo a los dieciséis, y por eso conviene revisar la situación cada cierto tiempo, no una sola vez.

Cómo usar esto para decidir mejor#

Conocer los factores sirve para algo práctico: revisar tu propia vida con honestidad y actuar. Un método sencillo es hacer dos columnas.

  1. En una columna escribe tus factores de riesgo actuales. Ejemplo: «Mis amigos del barrio fuman y me presionan», «En mi casa casi no se habla», «Estoy atrasado en dos materias».
  2. En la otra columna escribe tus factores protectores. Ejemplo: «Tengo un tío que me escucha», «Me gusta el fútbol y juego en la liga comunal», «Mi orientadora me conoce».
  3. Mira qué riesgos puedes reducir y qué protectores puedes reforzar. No hace falta cambiarlo todo: basta con un paso concreto por cada columna.

Ejemplo resuelto. Valeria tiene catorce años. Riesgos: sus padres trabajan hasta tarde y pasa las tardes sola; una amiga mayor le insiste en ir a fiestas. Protectores: le gusta dibujar y su profesora de Artes la anima a presentarse a un concurso del colegio. Paso concreto: inscribirse en el taller de dibujo de la tarde, que reduce las horas solas y le da otro grupo de amistades. Al mismo tiempo, conversar con su mamá un domingo sobre lo que pasa en esas fiestas. Dos acciones pequeñas, un cambio de balance.

Decisiones acertadas: un filtro de tres preguntas#

Cuando te toque decidir algo importante, como aceptar una invitación dudosa o dejar una materia, puedes pasarlo por tres preguntas. Primera: ¿qué puede pasar si lo hago, a corto y a largo plazo? Segunda: ¿esto va de acuerdo con mis metas y mis valores? Tercera: ¿con quién puedo hablarlo antes de decidir? La tercera es la que más se olvida y la que más protege, porque convierte una decisión impulsiva en una compartida.

Errores frecuentes al estudiar el tema#

  • Pensar que el riesgo es destino. Una familia con problemas no determina quién eres. Los factores protectores se pueden construir.
  • Culpar solo al joven. Muchos factores de riesgo están fuera de su control, y pedirle que los resuelva solo es injusto.
  • Creer que un solo factor basta para explicar una conducta. Casi siempre intervienen varios, y se acumulan.
  • Confundir factor de riesgo con causa. El riesgo aumenta la probabilidad; no la garantiza.

Si tienes en tu entorno personas que te protegen, cuídalas. Y si ahora eres tú quien puede ser el adulto de confianza de un compañero más pequeño, ya estás actuando como factor protector.

Ponte a prueba#

¿Cuál es la diferencia entre factor de riesgo y factor protector?#

El factor de riesgo aumenta la probabilidad de que el adolescente se involucre en conductas dañinas, mientras que el protector la disminuye y favorece decisiones acertadas. Ninguno de los dos es una garantía.

Menciona cuatro factores de riesgo que señala el programa de Psicología.#

Necesidades no satisfechas, crianza inadecuada, grupos antisociales, abandono escolar y pobreza. Puedes escoger cualquier cuatro y explicar brevemente cómo aumentan la vulnerabilidad.

¿Por qué la pobreza no es lo mismo que delincuencia?#

Porque la pobreza solo suma dificultades, como poca supervisión o pocos espacios seguros, pero la gran mayoría de las personas pobres no delinque. Es un factor de riesgo, no una causa directa.

Un compañero se salió del colegio y sale con un grupo que consume alcohol. ¿Qué factores de riesgo ves?#

Abandono escolar y pertenencia a un grupo con conductas de riesgo. Probablemente también hay necesidades no satisfechas de pertenencia o reconocimiento que ese grupo está cubriendo.

Escribe dos factores protectores de la familia y dos del colegio.#

Familia: comunicación abierta y normas claras con afecto. Colegio: sentirse parte del grupo y tener acceso a orientación o a actividades deportivas y artísticas.

Fuentes#

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