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Expresar lo que sientes y cuidar a tu mascota

Esta lección es parte de Temario de Educación para la Vida Cotidiana de Primer grado Lección 6 de 10

Por Andrea del Carmen actualizado el 28 de octubre de 2026 6 min de lectura

Marcos llegó del recreo con la cara colorada. Le habían quitado el balón en plena cascarita y se había quedado sin jugar. En la casa, su abuela le puso un vaso de agua y le dijo: «Cuénteme qué le pasó». Marcos respiró, contó todo, y la rabia le bajó casi de golpe.

Hablar de lo que uno siente tiene ese poder. Y a quien siente igual que nosotros, aunque no hable, también hay que cuidarlo: a nuestra mascota.

Definición

Una emoción es lo que sientes por dentro cuando algo pasa: alegría, tristeza, miedo, rabia. Expresar una emoción es decirla o mostrarla sin lastimar a nadie, ni a personas, ni a animales, ni a las cosas de otros.

Todas las emociones se sienten, pero no todo se vale hacer#

Sentir rabia no es malo. Sentir miedo tampoco. Lo que cambia las cosas es lo que haces con esa emoción. Si te da rabia y le pegas a tu compañero, hay un golpe más y el problema sigue ahí. Si te da rabia y lo dices con palabras, el problema se puede resolver.

Cuando sientes…Puedes decir…Puedes hacer…
Alegría«Estoy feliz porque vienen mis primos»Sonreír, cantar, compartir la noticia
Tristeza«Estoy triste porque se fue mi amiga»Pedir un abrazo, dibujar, hablar con alguien
Miedo«Me da miedo la tormenta»Quedarte cerca de un adulto, respirar despacio
Rabia«Me enoja que no me hayan esperado»Contar hasta diez, alejarte un momento, respirar hondo

Fíjate que en todos los casos hay una frase que empieza con «me siento» o «estoy». Esa es la forma más fácil de empezar: «Me siento ___ porque ___». Con esa frase le cuentas a tu mamá, a tu maestra o a tu amigo qué te pasa, y así ellos pueden ayudarte. Si nadie sabe lo que sientes, nadie puede adivinarlo.

Cómo calmar el cuerpo cuando la emoción es grande#

Cuando la rabia o el miedo llegan fuertes, el cuerpo se pone rápido: el corazón late más, las manos se aprietan. Antes de hablar conviene calmarse un poco. Prueba esto: respira por la nariz como si olieras una taza de café, cuenta hasta tres y saca el aire por la boca despacio, como si apagaras una vela. Hazlo tres veces.

También ayuda tomar agua, salir un momento al patio o apretar un cojín. Después de eso, es más fácil contar qué pasó. Lo que no sirve es romper cosas, gritarle a alguien o desquitarte con un animal.

Una mascota también siente#

Un perro mueve la cola cuando está contento. Un gato ronronea cuando se siente tranquilo. Si el perro baja las orejas y se esconde, está asustado. Si el gato bufa y arquea el lomo, te está diciendo «aléjate». Los animales no hablan, pero avisan lo que sienten, y quien los cuida aprende a entenderlos.

Por eso no se les debe jalar la cola ni las orejas, ni asustarlos con gritos, ni molestarlos mientras comen o duermen. Les duele y se ponen nerviosos, y un animal asustado puede arañar o morder sin mala intención.

Lo que necesita una mascota cada día#

  • Agua limpia, cambiada todos los días. El plato sucio o vacío le hace daño.
  • Comida a su hora y en la cantidad que le toca. Lo que sobra de la mesa no siempre le sirve; el chocolate, por ejemplo, es peligroso para los perros.
  • Un lugar propio: una camita, una caja con una manta, un rincón a la sombra.
  • Paseo y juego, sobre todo los perros. Un perro encerrado todo el día se aburre y se pone triste.
  • Limpieza: bañarla cuando haga falta y recoger sus desechos para que el parque o la acera queden limpios.
  • Visitas al veterinario, con ayuda de un adulto, para sus vacunas y cuando se enferma.

Tú, siendo pequeño, no lo haces todo solo. Pero sí puedes encargarte de algo concreto: llenar el plato de agua cada mañana, por ejemplo, o acompañar al adulto en el paseo. Una mascota que se cuida así confía en ti, y eso se nota cuando corre a recibirte a la puerta.

Cuidar a los animales es cuidar el ambiente#

Las mascotas conviven con nosotros, pero también hay animales en el patio, en la finca de los abuelos o en el parque: pájaros, ardillas, mariposas. No se les tira piedras ni se les saca de su nido. Y si un animal que no conoces se te acerca, no lo toques; avisa a un adulto, porque no sabes cómo va a reaccionar.

Lo mismo con las plantas y el agua: no se arrancan las flores por gusto, no se tira basura al río ni al parque. Respetar el ambiente es parte de lo mismo que respetar a las personas y a los animales.

Errores que se repiten#

  • Pensar que sentir rabia es «ser malo». No lo es; lo que hay que cuidar es lo que haces después.
  • Callarse todo. Lo que no se dice se queda adentro y pesa. Si no sabes cómo decirlo, puedes dibujarlo.
  • Creer que la mascota «es un juguete». Es un ser vivo que se cansa, se enferma y siente miedo.
  • Dejar el cuidado «para después». Una mascota tiene sed y hambre aunque tú estés ocupado.

Para practicar en casa#

Esta noche, antes de dormir, cuéntale a alguien de tu familia una cosa que te dio alegría hoy y una que te molestó, con la frase «me sentí ___ porque ___». Y si tienes una mascota, mírala un rato: ¿cómo mueve las orejas, la cola, el cuerpo cuando está contenta? Si no tienes, observa al perro o al gato de algún vecino desde lejos.

Ponte a prueba#

Tu hermano rompió sin querer tu dibujo y sientes mucha rabia. ¿Qué haces?#

Respiras hondo, le dices con palabras «me enoja que se rompiera mi dibujo» y le pides que te ayude a hacer otro. Sentir rabia está bien; pegar o gritar lastima y no arregla el dibujo.

¿Por qué no se debe jalar la cola de un gato?#

Porque le duele y se asusta. Un animal asustado puede arañar o morder, y además es una falta de respeto hacia un ser vivo que siente igual que tú.

Menciona tres cosas que necesita una mascota todos los días.#

Agua limpia, comida en su hora y un lugar seguro donde descansar. Un perro además necesita salir a caminar y recibir cariño.

Tu amiga está triste porque se le perdió su lápiz favorito. ¿Cómo la ayudas?#

Te acercas, le preguntas cómo se siente y la escuchas. Puedes ayudarle a buscarlo o prestarle uno. Cuidar a las personas también es cuidar sus sentimientos.

¿Qué haces si una mascota que no conoces se acerca y no sabes si es amistosa?#

No la tocas ni corres. Te quedas tranquilo y le avisas a un adulto, porque no sabes cómo va a reaccionar.

Fuentes#

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