El estrés y el Síndrome General de Adaptación de Selye
Esta lección es parte de Temario de Psicología de Décimo año Lección 29 de 29Por Andrea del Carmen actualizado el 28 de octubre de 2026 7 min de lectura
Faltan diez minutos para el examen de Matemática y Camila siente que el corazón le late en las orejas. Las manos le sudan, el estómago se le encoge y no recuerda ni la primera fórmula que repasó anoche. Dos horas después, ya con la prueba entregada, se siente agotada y con dolor de cabeza. Su cuerpo y su mente pasaron por un proceso completo, y tiene nombre.
Definición
El estrés es la respuesta del organismo ante cualquier situación que percibe como una amenaza o una exigencia para su equilibrio (la homeostasis). El Síndrome General de Adaptación es el modelo del médico Hans Selye que describe cómo responde el cuerpo ante un estresor prolongado, en tres etapas: alarma, resistencia y agotamiento.
Homeostasis y estresores#
La homeostasis es la tendencia del cuerpo a mantener su equilibrio interno: temperatura, ritmo cardíaco, nivel de azúcar. Cuando algo lo amenaza, el organismo reacciona para recuperarlo. Eso que lo amenaza se llama estresor, y puede ser físico (frío, dolor, enfermedad), psicológico (un examen, una pelea, una pérdida) o social (burlas, problemas económicos, presión del grupo).
Lo que convierte un hecho en estresor no es el hecho solo, sino cómo lo percibe cada quien. Hablar en público le provoca pánico a una persona y emoción a otra. Por eso el estrés no se mide únicamente por lo que pasa, sino también por los recursos que la persona cree tener para enfrentarlo.
Selye distinguió dos tipos. El eustrés es el estrés positivo y moderado que motiva y activa: los nervios antes de una presentación que te hacen prepararte mejor. El distrés es el que sobrepasa los recursos, dura demasiado y daña. Cuando se habla de estrés en el lenguaje común, casi siempre es del segundo.
Cómo se manifiesta#
| Área | Manifestaciones frecuentes |
|---|---|
| Física | Taquicardia, sudor, tensión muscular, dolor de cabeza o de espalda, problemas de estómago, cansancio, trastornos del sueño |
| Emocional | Ansiedad, irritabilidad, tristeza, miedo, sensación de estar desbordado |
| Cognitiva | Dificultad para concentrarse, olvidos, bloqueos mentales, pensamientos negativos repetitivos |
| Conductual | Comer mucho o poco, aislarse, discutir más, morderse las uñas, aumentar el consumo de cigarro o alcohol, procrastinar |
Las tres etapas del Síndrome General de Adaptación#
1. Alarma#
Aparece ante el estresor. El cuerpo se pone en modo de emergencia: se libera adrenalina y otras hormonas, el corazón y la respiración se aceleran, los músculos se tensan, y la atención se enfoca en el peligro. Es la reacción conocida como «lucha o huida». Camila la sintió antes del examen. Es útil si el peligro es corto, porque da energía para actuar.
2. Resistencia#
Si el estresor continúa, el organismo se adapta e intenta sostener el esfuerzo. Los síntomas más intensos de la alarma bajan, y la persona parece «estar bien», pero está gastando reservas. Se mantiene un nivel de activación alto, aunque ya no se note tanto. Es el caso de un estudiante que durante todo el trimestre duerme poco, estudia mucho y trabaja en las tardes: aguanta, pero se enferma más fácil y se irrita por poco.
3. Agotamiento#
Cuando el estresor es muy intenso o muy largo y se agotan los recursos, el cuerpo ya no puede seguir compensando. Reaparecen los síntomas de la alarma, pero ahora acompañados de fatiga profunda, baja de defensas, problemas digestivos o de presión arterial, ansiedad o depresión. En este punto se está muy vulnerable a enfermar.
| Etapa | Qué hace el organismo | Cómo se nota |
|---|---|---|
| Alarma | Se activa de golpe (adrenalina, lucha o huida) | Corazón acelerado, tensión, nervios |
| Resistencia | Se adapta y sostiene el esfuerzo | Parece que todo está bien, pero hay desgaste |
| Agotamiento | Se agotan las reservas | Fatiga extrema, enfermedades, desánimo |
Ejemplo aplicado#
Ejemplo. Joaquín cuida a su abuela enferma después de clases, trabaja los fines de semana en una pulpería y está en plena época de exámenes. Las primeras semanas se sentía agitado y con ansiedad. Después siguió su rutina «normal», aunque dormía cinco horas. Un mes más tarde, un día no logró levantarse de la cama, se le olvidaban las cosas, tenía gripes seguidas y lloraba sin saber por qué.
Solución. Las primeras semanas corresponden a la alarma. La rutina sostenida con poco sueño es la resistencia: el cuerpo se adaptó a un costo. El día que no pudo levantarse, con olvidos, gripes seguidas y llanto, es el agotamiento. Lo adecuado es pedir apoyo (a la familia, a la orientadora) y repartir cargas antes de llegar a esa etapa.
Impacto en la salud#
Un estrés intenso y prolongado afecta tanto el cuerpo como la mente. En lo físico, debilita las defensas, favorece dolores de cabeza y problemas digestivos, y a largo plazo se relaciona con enfermedades del corazón y de la presión arterial. En lo mental, aumenta el riesgo de ansiedad, depresión, irritabilidad y problemas de aprendizaje. Además, hace tomar peores decisiones, como recurrir al alcohol, al cigarro o a otras sustancias para «desconectarse», con lo que el problema se agranda.
El estrés tiene manejo. Las formas de enfrentarlo se estudian en el tema de estrategias de afrontamiento, y cuanto antes se detecten las señales, más fácil es corregir.
Estrés en la adolescencia#
A esta edad el estrés tiene fuentes muy concretas: la carga de tareas y exámenes, la decisión sobre qué hacer después del colegio, los cambios del cuerpo, la presión del grupo, los conflictos en la casa, las dificultades económicas y la comparación constante en redes sociales. Cada joven reacciona distinto. A unos les sube la irritabilidad, a otros les da sueño o dolor de estómago, y otros se quedan callados. Por eso es útil conocer las propias señales de alerta, para reconocer en qué etapa del síndrome se anda.
En tu caso. Si notas que desde hace semanas te cuesta levantarte, sufres dolores de cabeza que antes no tenías y todo te molesta, no esperes a que pase solo. Cuéntaselo a alguien de confianza. Atender el estrés en la etapa de resistencia evita llegar al agotamiento.
Un detalle que ayuda a entender el modelo: la alarma y el agotamiento se parecen en los síntomas, pero no en el momento. En la alarma el cuerpo todavía tiene energía y reacciona fuerte; en el agotamiento esa energía ya se gastó y la reacción llega con un cuerpo cansado. Por eso un estrés corto, como un examen o un partido, rara vez lleva al agotamiento, mientras que una situación que no se resuelve durante meses sí puede hacerlo. El tiempo y la falta de descanso son los factores que más pesan al pasar de una etapa a la siguiente.
Errores frecuentes#
- Creer que todo estrés es malo. El eustrés es normal y ayuda a rendir.
- Pensar que en la etapa de resistencia «todo está bien» porque ya no hay síntomas fuertes. Es la etapa en que más se acumula el desgaste.
- Confundir las etapas: la alarma es la reacción inicial, el agotamiento es la última.
- Pensar que el estrés «es de adultos». Los adolescentes viven presiones de estudios, familia, redes y futuro.
Para estudiar, memoriza el orden con la regla A-R-A (alarma, resistencia, agotamiento) y practica identificando la etapa en casos, que es el tipo de ejercicio más común.
Ponte a prueba#
¿Qué es el estrés en Psicología?#
Es la respuesta del organismo ante lo que percibe como amenaza o exigencia para su equilibrio (homeostasis).
Ordena y describe las etapas del Síndrome General de Adaptación.#
Alarma (activación inmediata, lucha o huida), resistencia (el organismo se adapta y sostiene el esfuerzo con desgaste) y agotamiento (se acaban las reservas y aparecen fatiga y enfermedades).
¿Cuál es la diferencia entre eustrés y distrés?#
El eustrés es un estrés moderado y positivo que motiva; el distrés sobrepasa los recursos de la persona, se prolonga y causa daño.
Un estudiante lleva semanas durmiendo poco, se enferma seguido y siente cansancio extremo. ¿En qué etapa está?#
En agotamiento, porque se han consumido las reservas y aparecen la fatiga profunda y la baja de defensas.
Da una manifestación física, una emocional, una cognitiva y una conductual del estrés.#
Por ejemplo taquicardia, irritabilidad, dificultad para concentrarse y aislamiento o cambios en la forma de comer.
Fuentes#
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