El canto y la voz: cómo funciona y cómo cuidarla
Esta lección es parte de Temario de Educación Musical de Quinto grado Lección 1 de 12Por Andrea del Carmen actualizado el 28 de octubre de 2026 7 min de lectura
En el recreo, cuando juegan fútbol en la cancha de la escuela, siempre hay alguien que grita «¡pasa, pasa!» con toda su fuerza. Al rato, esa misma persona llega a la clase de música con la voz ronca, y cuando la maestra pide cantar, casi no le sale nada. Nadie se rompió una pierna, pero algo en el cuerpo quedó cansado.
Ese «algo» es la voz. A diferencia de una flauta o una guitarra, la voz no se compra ni se guarda en un estuche: viene dentro de ti, y la tocas con todo el cuerpo. Por eso conviene saber cómo funciona.
Definición
La voz es el sonido que producimos cuando el aire que sale de los pulmones hace vibrar las cuerdas vocales, ubicadas en la laringe. Ese sonido se amplifica y se moldea en la garganta, la boca y la nariz. Cuando lo usamos con ritmo y alturas definidas, estamos cantando.
Cuatro pasos para que salga un sonido#
Cantar parece una sola acción, pero el cuerpo la hace en cuatro etapas que se encadenan en una fracción de segundo.
- Respiración. Los pulmones se llenan de aire. Debajo de ellos hay un músculo grande en forma de cúpula, el diafragma, que baja cuando inspiras y deja más espacio. Por eso, al respirar bien, se mueve la barriga y casi no suben los hombros.
- Fonación. El aire sube por la tráquea y llega a la laringe, donde están las dos cuerdas vocales. Al pasar el aire, se juntan y vibran. Ahí nace el sonido, todavía pequeño y sin brillo.
- Resonancia. El sonido pasa por la garganta, la boca y la nariz, que funcionan como la caja de una guitarra: lo hacen más fuerte y le dan color. Por eso tu voz no suena igual cuando tienes la nariz tapada por un resfriado.
- Articulación. Los labios, la lengua, los dientes y el paladar dan forma a las vocales y a las consonantes. Sin articulación, el sonido existe, pero la letra no se entiende.
Las cuerdas vocales no son cuerdas como las de una guitarra. Son dos pliegues de músculo suave y muy delicado. Cuando vibran más rápido, la nota es más aguda; cuando vibran más lento, es más grave. No las puedes ver ni tocar, y por eso es fácil maltratarlas sin darte cuenta.
Una postura que ayuda#
Imagínate cantando el Himno Nacional con el cuerpo encogido sobre el pupitre. El aire apenas tiene espacio para entrar. Para cantar mejor no hace falta ponerse rígido como soldado; basta con ajustar unas pocas cosas.
- Pies separados al ancho de los hombros, con las rodillas sin trabarse.
- Espalda derecha, pero relajada, como si un hilo te jalara suavemente desde la coronilla.
- Hombros sueltos y hacia abajo.
- Mentón al frente, ni levantado ni pegado al pecho.
- Boca abierta lo suficiente para que quepan dos dedos, uno sobre otro.
Si estás sentado, la regla es la misma: no te recuestes en el respaldo y apoya los dos pies en el suelo.
Calentar antes de cantar#
Un jugador no entra a la cancha sin estirar. La voz también necesita su calentamiento, sobre todo cuando vas a cantar en un acto cívico o en un festival. Cinco minutos bastan.
Ejercicio de respiración. Pon una mano en la barriga. Inspira por la nariz contando hasta cuatro y siente cómo la mano sale hacia afuera. Suelta el aire despacio con un sonido largo de «ssss», como una llanta que se desinfla, y cuenta cuántos segundos aguantas. Repite y trata de sumar uno más cada día.
Ejercicio de relajación. Bosteza con ganas, abriendo bien la boca. Mueve la mandíbula de un lado a otro y haz círculos suaves con los hombros. Un bostezo estira justo los músculos que usas al cantar.
Ejercicio de afinación. Haz una «sirena»: empieza con un «uuu» grave y sube poco a poco hasta un sonido agudo, y luego baja. Hazlo suave, sin empujar. Después canta una escala conocida, como do-re-mi-fa-sol-fa-mi-re-do, empezando en una nota cómoda.
Todas las voces son distintas#
En un grupo de quinto grado hay voces graves, medias y agudas, y todas sirven. Algunas personas tienen una voz suave y otras una más potente. Cantar bien no significa cantar fuerte. Significa usar tu voz con control y sin lastimarla.
Tu voz también va cambiando mientras creces. Entre los once y los quince años, más o menos, la laringe se transforma, y por eso muchos adolescentes notan que la voz se les quiebra o cambia de tono. No es un defecto, es parte del desarrollo. Lo que sí conviene en esa etapa es cantar sin forzar.
Cuidar la voz todos los días#
- Toma agua a sorbos durante el día. Las cuerdas vocales trabajan mejor cuando están húmedas.
- Evita gritar, sobre todo en lugares con ruido. Si tienes que hablar fuerte, acércate a la persona en lugar de levantar la voz.
- No cantes con dolor de garganta. Descansar un día ahorra una semana de problemas.
- Duerme bien. Con cansancio, la voz se apaga.
- Canta en un volumen cómodo. Si sientes que raspa o quema, detente.
Mucha gente cree que si la voz está ronca hay que carraspear para «limpiar» la garganta. Pasa lo contrario: el carraspeo golpea las cuerdas vocales una contra otra. Es mejor tomar un sorbo de agua y tragar.
La voz como forma de expresarte#
Cuando una abuela canta una canción de cuna, el mensaje llega aunque no entiendas todas las palabras: se oye ternura. Cuando una barra canta en el estadio, se siente la alegría. El canto lleva lo que sentimos, y por eso se usa en las ceremonias, en las fiestas patronales, en la iglesia, en la escuela y en la casa.
Tienes muchas posibilidades con tu voz: puedes cantar suave o fuerte, rápido o lento, con la boca bien abierta o casi cerrada, solo o junto a un coro. Probar esas posibilidades, con cuidado, es parte de aprender música. Haz la prueba con una canción que ya te sepas: cántala una vez como arrullo y otra como si estuvieras llamando a alguien desde lejos. Fíjate cuánto cambia el mensaje sin cambiar una sola nota.
Ponte a prueba#
¿En qué parte del cuerpo están las cuerdas vocales y qué hacen cuando cantas?#
Están en la laringe, dentro de la garganta. Cuando el aire sale de los pulmones, las cuerdas vibran y producen el sonido. Sin ese aire y sin esa vibración no hay voz.
¿Por qué se dice que hay que respirar con el abdomen antes de cantar una frase larga?#
Porque al inspirar profundo el diafragma baja y los pulmones se llenan mejor. Con más aire guardado puedes sostener la frase hasta el final sin quedarte sin fuerza ni forzar la garganta.
Después de gritar en un partido, a Mariana le duele la garganta y la voz le sale ronca. ¿Qué debería hacer?#
Descansar la voz, tomar agua a sorbos y no gritar ni cantar fuerte por un rato. Gritar hace chocar las cuerdas vocales con mucha fuerza y las irrita. Si la ronquera sigue varios días, debe avisarle a un adulto para que la revise un médico.
Nombra tres cosas que ayudan a mantener una voz saludable.#
Por ejemplo: tomar agua, calentar la voz antes de cantar y descansar cuando estás cansado o con la garganta irritada. También sirve cantar en un volumen cómodo y mantener la espalda derecha.
¿Para qué sirven la boca, la lengua y los labios al cantar?#
Sirven para articular: dar forma a las vocales y a las consonantes para que se entienda la letra. Además, la boca y la nariz son espacios donde el sonido resuena y se hace más grande.
Fuentes#
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