Saltar al contenido
COSTARRICENSES.CR Donde aprenden los Ticos

Cómo tomar decisiones para elegir carrera: pasos y ejemplo

Esta lección es parte de Temario de Orientación de Noveno año Lección 5 de 8

Por Andrea del Carmen actualizado el 29 de octubre de 2026 7 min de lectura

Hoy Sofía tomó varias decisiones antes de las siete de la mañana. Decidió qué ponerse, si desayunaba o salía corriendo para alcanzar el bus, y con quién sentarse. Ninguna le quitó el sueño. Pero en la bolsa lleva un papel de la orientadora: debe indicar qué modalidad le interesa para décimo año. Ese papel sí le pesa, porque tomar decisiones para elegir carrera no es como escoger qué ponerse. Lo mira en el bus y lo guarda otra vez.

Las dos cosas son decisiones. Se parecen en que hay que escoger, y se diferencian en casi todo lo demás. Distinguir unas de otras, y tomar bien las grandes, se aprende.

Definición

Decisión: elección entre dos o más opciones, que tomas con base en lo que sabes, lo que quieres y lo que puedes prever. Proceso de decisión: los pasos que sigues para llegar a esa elección de forma consciente en lugar de dejarla al azar o a la presión.

Dos tipos de decisiones#

CotidianasTrascendentales
Qué sonLas del día a díaLas que cambian el rumbo de tu vida
EjemplosQué almorzar, qué ropa usar, qué ver en la teleQué modalidad de colegio cursar, qué carrera estudiar, si trabajar o seguir estudiando
ConsecuenciasPequeñas y fáciles de corregirGrandes, duraderas y difíciles de revertir
Tiempo que merecenPoco; no vale la pena darles vueltasMucho; requieren información y reflexión

El problema aparece cuando se invierte: hay quien tarda una hora en elegir qué camiseta ponerse y decide su carrera porque «todos mis amigos van allá». Gasta energía donde no hace falta y la ahorra donde más cuenta.

Fíjate también en que no todas las decisiones trascendentales parecen grandes en el momento. Elegir con qué grupo de amigos andar o si empezar a trabajar medio tiempo puede pesar más en tu vida que muchas decisiones que sí lo parecen.

El proceso de decisión paso a paso#

  1. Define con claridad qué tienes que decidir. «No sé qué hacer con mi vida» es demasiado grande. «Elegir modalidad de décimo año antes del 30 de noviembre» sí se puede resolver.
  2. Reúne información. Habla con tu orientador, con familiares y con personas que ya pasaron por esa etapa; visita los colegios; mira planes de estudio. Lee con ojo crítico: una opinión no es un dato.
  3. Haz una lista de opciones. Incluye al menos tres. Si tienes solo dos, probablemente te falta imaginar una tercera, que a veces es una mezcla de las anteriores.
  4. Valora ventajas y desventajas de cada una. Pregúntate qué ganas, qué pierdes, cuánto cuesta, qué tan lejos queda, qué tan seguro estás de poder con ello.
  5. Compara con lo que te importa. Tus intereses, aptitudes y valores son el filtro. Una opción buena para otro puede ser mala para ti.
  6. Decide y actúa. Una decisión que solo se queda en la cabeza no cambia nada. Da el primer paso concreto: llenar la matrícula, pedir la cita, inscribirte.
  7. Evalúa más adelante. Pasado un tiempo, revisa cómo va. Si hace falta, ajusta. Cambiar de rumbo con información nueva no es fracasar.

Qué nos estorba al decidir#

  • La presión del grupo. Elegir lo que eligen los demás para no quedar solo.
  • La presión de la familia. Los padres quieren lo mejor, pero a veces sueñan con la carrera que ellos no pudieron estudiar. Conviene escucharlos y también dejar claro lo que tú piensas.
  • El miedo a equivocarse. Se duda tanto que al final no se decide, y entonces decide el calendario.
  • La falta de información. Decidir por una imagen de la carrera, no por lo que realmente es.
  • Las emociones del momento. Una decisión importante no conviene tomarla en un mal día o recién terminada una pelea.

Un error típico es confundir decidir con adivinar el futuro. Nadie sabe cómo le irá en una carrera en diez años. Lo que sí puedes hacer es decidir con la mejor información que tengas hoy, y estar dispuesto a corregir.

Posibilidades educativas y ocupacionales#

Para decidir necesitas saber qué caminos hay. Después de noveno año puedes continuar en un colegio académico o técnico profesional, en la educación abierta u otras modalidades. Terminado el colegio, caben la universidad, la formación parauniversitaria, la capacitación técnica, el trabajo o una combinación de ellos. Cada camino tiene distintos tiempos, costos y salidas, así que conviene consultar a cada institución y a tu orientador.

Del lado de las ocupaciones, pregúntate qué tareas se hacen en un día normal, qué estudios o certificaciones piden, si hay demanda de personal en tu zona o si habría que trasladarse, y qué posibilidades de crecer existen. Las profesiones cambian, y muchas de las que existirán dentro de diez años aún no se conocen, de modo que tiene más valor aprender a aprender que casarse con una sola opción.

Un ejemplo resuelto: la matriz de decisión#

Sofía duda entre tres opciones para décimo: A, colegio técnico con especialidad en informática; B, bachillerato académico; y C, formación técnica en el INA mientras termina la secundaria por otra vía. Para ordenar sus ideas arma una tabla donde puntúa cada opción de 1 a 5 en cada criterio, y multiplica por la importancia que ella le da (1 a 3).

Criterio (importancia)A: técnicoB: académicoC: INA
Me interesa (×3)4 → 123 → 93 → 9
Costo y cercanía (×2)5 → 104 → 85 → 10
Salidas laborales (×2)4 → 83 → 64 → 8
Posibilidad de seguir estudiando (×1)3 → 35 → 52 → 2
Total332829

Solución. La opción A suma 33 puntos (12 + 10 + 8 + 3), la B suma 28 (9 + 8 + 6 + 5) y la C suma 29 (9 + 10 + 8 + 2). A parece la más conveniente para ella, pero la tabla no decide sola. Sofía se pregunta si el resultado le suena a verdad. Si siente que B le gusta más aunque sume menos, quizá el criterio «posibilidad de seguir estudiando» pesa más para ella de lo que anotó, y tendría que revisar la tabla. Este ejercicio sirve para ver lo que piensas, no para sustituir tu criterio.

Cómo practicar#

Toma una decisión real que tengas pendiente y recórrela con los siete pasos por escrito. Después comparte la tabla con una persona de confianza y escucha qué le parece. Si te cuesta mucho decidir o sientes ansiedad persistente, conversa con la persona orientadora de tu centro educativo; ayudar con estas decisiones es parte de su trabajo.

Ponte a prueba#

¿En qué se diferencia una decisión cotidiana de una trascendental? Da un ejemplo de cada una.#

La cotidiana es de todos los días y se corrige fácil, como qué almorzar. La trascendental cambia el rumbo de la vida y es difícil de revertir, como escoger la modalidad de colegio o la carrera. A las segundas hay que dedicarles más información y tiempo.

Menciona los pasos del proceso de decisión.#

Definir qué se decide, reunir información, listar opciones, valorar ventajas y desventajas, compararlas con los propios intereses, aptitudes y valores, decidir y actuar, y evaluar más adelante para ajustar si hace falta.

¿Por qué conviene tener al menos tres opciones en la lista?#

Porque con solo dos se cae fácilmente en un «esto o lo otro» que deja fuera alternativas, como una mezcla de ambas. Imaginar una tercera obliga a pensar más y a mirar el problema desde otro lado.

En la matriz de Sofía, si el costo y la cercanía tuvieran importancia ×3 en lugar de ×2, ¿cuánto sumaría la opción B?#

B sumaría 9 + 12 + 6 + 5 = 32, ya que costo y cercanía serían 4 × 3 = 12. Pasaría de 28 a 32 puntos. Esto muestra que el resultado depende del peso que tú le das a cada criterio.

Un amigo elige carrera solo porque sus amigos van a la misma universidad. ¿Qué obstáculo para decidir está enfrentando y cómo lo ayudarías?#

La presión del grupo. Podrías sugerirle que escriba sus propios intereses, aptitudes y valores, que averigüe qué se estudia realmente en esa carrera y que compare si le conviene a él, no solo si le conviene estar con sus amigos.

Fuentes#

También en Orientación