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Campañas de higiene en la escuela: cómo ser agente multiplicador

Esta lección es parte de Temario de Educación para la Vida Cotidiana de Quinto grado Lección 2 de 12

Por Andrea del Carmen actualizado el 28 de octubre de 2026 6 min de lectura

En la escuela de San Ramón donde estudia Daniela, hubo una semana en que seis niños de segundo grado faltaron por diarrea. La directora conversó con la enfermera del EBAIS y se dio cuenta de algo: nadie se había lavado las manos antes de la merienda porque el jabón del lavatorio se había acabado y nadie lo reportó. El problema no era de conocimiento. Era de costumbre.

Entonces el grupo de quinto armó una campaña. Hicieron carteles, pasaron por las aulas, pidieron que se repusiera el jabón y se quedaron la primera semana vigilando que se usara. A los quince días, las ausencias bajaron. Esos estudiantes hicieron lo que el programa llama actuar como agentes multiplicadores.

Definición

Un agente multiplicador es una persona que aprende algo útil y lo transmite a otros: compañeros, familia y vecinos. Una campaña de higiene es un conjunto de acciones organizadas, durante un tiempo definido, para que un grupo cambie un hábito y se prevenga una enfermedad.

Escoger el problema#

Una campaña buena empieza mirando lo que de verdad pasa a tu alrededor, no lo que te gustaría que pasara. Pregúntate qué enfermedades o molestias se repiten en tu escuela o barrio, y cuál hábito las evita. Algunos ejemplos de temas que funcionan:

  • Lavado de manos. Previene diarreas, gripes y enfermedades de la piel.
  • Dengue. En época lluviosa, los zancudos se crían en agua estancada: llantas viejas, baldes, bebederos de perros, floreros.
  • Piojos. Se evitan revisando el cabello en casa y no compartiendo gorras ni peines.
  • Basura y limpieza del aula. Separar los desechos y no dejar comida en los pupitres.
  • Cepillado de dientes. Muy útil en los grados menores.

Escoge un solo tema. Quien intenta enseñar seis cosas a la vez termina sin que nadie recuerde ninguna.

Conocer a quién le hablas#

No le explicas igual a un niño de primero que a tu abuela o a un grupo de vecinos. A los pequeños les sirven el juego, la canción y el movimiento: una rima para contar veinte segundos mientras se enjabonan. A los compañeros de tu edad les llegan mejor los datos concretos y los retos entre secciones. Con los adultos, lo más efectivo es algo breve y visible, como un afiche en la entrada de la pulpería o en el salón comunal.

Armar el plan paso a paso#

  1. Tema y meta. Por ejemplo: «que el 100 % de los niños de primero y segundo se laven las manos antes de la merienda durante dos semanas».
  2. Mensaje corto. Una frase que se recuerde: «Sin jabón, la merienda no empieza».
  3. Medios. Carteles, un mural, una charla de cinco minutos en cada aula, un sociodrama, un mensaje en la reunión de padres.
  4. Responsables y fechas. Quién hace los carteles, quién habla con cada grado, quién revisa el jabón. Si todo es «de todos», no es de nadie.
  5. Permisos y apoyo. Habla con la maestra o la directora. Muchas veces el EBAIS o el comité de salud de la comunidad ofrecen charlas o material.

Un ejemplo completo: «Cero criaderos»#

En un barrio de Puntarenas, un grupo de sexto decidió atacar el dengue. Su meta fue revisar los patios de veinte casas vecinas. Armaron un afiche con cuatro cosas que se deben hacer: voltear los baldes, tapar los barriles, lavar el bebedero de las mascotas cada semana y botar las llantas viejas. Cada niño llevó a su casa una hoja con un cuadrito para marcar cuando la familia hacía la revisión. Al final de tres semanas contaron cuántas hojas volvieron con todas las casillas marcadas: catorce de veinte.

Fíjate en lo que hicieron bien. Escogieron una acción medible (revisar el patio), no un mensaje vago como «cuidemos el ambiente». Involucraron a la familia. Y pudieron contar lo que lograron.

Cómo saber si la campaña sirvió#

Que haya carteles bonitos no significa que haya cambio. Al terminar, compara con el comienzo. ¿Cuántos niños se lavaban las manos antes y cuántos ahora? ¿Se gasta más jabón? ¿Bajaron las ausencias por enfermedad? Si no cambió nada, no es un fracaso; es información. Quizás el mensaje no llegó o hace falta repetirlo. Mejora el plan y vuelve a intentar.

Errores frecuentes#

  • Hacer solo carteles y pensar que ya está. Un cartel sin nadie que lo explique se vuelve decoración.
  • Dar órdenes en lugar de dar el ejemplo. Si tú no te lavas las manos, tu campaña pierde fuerza.
  • Regañar a los demás. Se convence mostrando por qué ayuda, no señalando culpables.
  • Terminar la campaña a los tres días. Un hábito toma semanas en cambiar, así que conviene repetir el mensaje.

Tu papel dentro de la casa#

El primer público de un agente multiplicador es su propia familia. En casa puedes proponer un lugar fijo para el jabón, revisar con tu hermano pequeño que se cepille antes de dormir o ayudar a tu abuela a vaciar los recipientes con agua. Cuando los cambios empiezan en la casa, llegan solos a la escuela y a la comunidad.

Ponte a prueba#

¿Qué diferencia hay entre decir «cuidemos la salud» y plantear la meta «que 20 casas del barrio revisen su patio contra el dengue en tres semanas»?#

La primera frase es un deseo y no se puede medir. La segunda tiene una acción concreta, una cantidad y un tiempo, así que al final se puede contar si se cumplió. Una buena campaña necesita metas medibles.

Quieres enseñar lavado de manos a niños de primer grado. Menciona dos formas de hacerlo atractivo para su edad.#

Una rima o canción para contar veinte segundos mientras se enjabonan, y un juego o demostración en el que ellos mismos practiquen en el lavatorio. A esa edad se aprende haciendo y jugando.

¿Por qué conviene hablar primero con la directora o la maestra antes de comenzar una campaña?#

Porque ella puede dar permiso, ayudar a conseguir materiales como jabón o cartulinas, coordinar los horarios y contactar a profesionales del EBAIS. Además, así la campaña se organiza y no choca con otras actividades.

Una campaña dura tres días y luego se abandona. ¿Por qué es probable que no funcione?#

Porque un hábito nuevo necesita repetirse durante varias semanas para quedarse. Si el mensaje desaparece rápido, la gente vuelve a su costumbre anterior.

Menciona tres objetos de uso común en el hogar donde se pueden criar zancudos del dengue.#

Llantas viejas, baldes o barriles destapados con agua, y bebederos de mascotas o floreros. En todos el agua queda quieta, y por eso hay que vaciarlos y lavarlos cada semana.

Fuentes#

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