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Cambios de la adolescencia y autoimagen: físicos y emocionales

Esta lección es parte de Temario de Orientación de Sétimo año Lección 1 de 6

Por Andrea del Carmen actualizado el 29 de octubre de 2026 7 min de lectura

Primer día de sétimo. Valeria llega al colegio en San Ramón y se asusta un poco: su mejor amigo de la escuela, Diego, pegó un estirón en vacaciones y ahora le lleva media cabeza. Le cambió la voz. Ella, en cambio, sigue igual de bajita que en diciembre y se siente atrasada, y su autoimagen en la adolescencia empieza a tambalear. En el pasillo escucha a dos compañeras reírse y piensa, sin ninguna prueba, que se ríen de ella.

Casi todo el que entra a sétimo vive algo parecido. El cuerpo cambia, la cabeza cambia, las emociones suben y bajan, y uno se mira al espejo preguntándose quién es esa persona. Entender qué está pasando ayuda a no tomarlo como un problema personal.

Definición

La autoimagen es la idea que tienes de ti mismo: cómo te ves, cómo crees que te ven los demás y cómo te sientes con eso. Se va armando con el tiempo y puede fortalecerse o debilitarse según lo que vives y lo que te dices.

Los cambios de la adolescencia#

La adolescencia es la etapa en que se deja la niñez y se avanza hacia la vida adulta. No empieza ni termina el mismo día para todos: dos compañeros de la misma edad pueden estar en puntos muy distintos y ambos estar bien. Los cambios se agrupan en cuatro áreas.

Cambios físicos#

El cuerpo crece rápido y no siempre de forma pareja: primero crecen los pies, luego las piernas, y por unos meses uno se siente «torpe». Aparece vello en zonas nuevas, cambia el olor del sudor (por eso el baño diario y el desodorante empiezan a importar) y la piel produce más grasa, lo que puede traer acné. En las mujeres, se desarrollan los senos y llega la primera menstruación; en los hombres, cambia la voz y se ensancha la espalda. Los tiempos varían mucho de una persona a otra, y eso es normal.

Cambios cognitivos#

Piensas distinto. Ya puedes razonar sobre ideas abstractas, imaginar consecuencias lejanas, cuestionar reglas («¿por qué hay que hacerlo así?») y formar tu propia opinión. Por eso a esta edad se discute más con los adultos: no es mala educación, es la cabeza aprendiendo a pensar por su cuenta. También puedes planear más a futuro, por ejemplo qué quieres estudiar.

Cambios emocionales#

Las emociones se sienten más fuertes. Puedes pasar de la risa al enojo en minutos y no saber bien por qué. Te importa mucho lo que piensan tus amistades, quieres más independencia y a la vez necesitas apoyo. Todo eso viene en el mismo paquete, y se acomoda con el tiempo.

Cambios sexuales#

El cuerpo madura sexualmente: los órganos reproductores se desarrollan y aparecen la curiosidad y la atracción hacia otras personas. Sentir curiosidad es natural. Lo que sí conviene es informarte con fuentes confiables, como tu mamá, tu papá, el personal de salud o el orientador, y no con rumores del recreo. También es una etapa para aprender que tu cuerpo es tuyo: nadie tiene derecho a tocarte ni a presionarte, y tú tampoco a presionar a otros.

Para que no se te mezclen las cuatro áreas, así se ven en un día de colegio:

ÁreaCómo se notaQué ayuda
FísicaZapatos que quedan chicos en tres meses, granitos, sueño a media claseDormir ocho a diez horas, lavarte la cara, comer bien
CognitivaDiscutes una regla de la casa y das tus razonesArgumentar con respeto y aceptar que aún hay límites
EmocionalTe enojas por algo pequeño y después no sabes por quéSalir a caminar, escribir lo que sientes, hablar con alguien
SexualAtracción por un compañero o compañera, dudas sobre tu cuerpoPreguntar a una persona adulta de confianza y a profesionales de salud

Ninguno de estos cambios es una enfermedad ni una falla tuya. Son señales de que el cuerpo y la mente están haciendo lo que les toca. Lo que sí vale la pena cuidar es cómo reaccionas: una respuesta gritada a un comentario de tu mamá se arregla con una disculpa; un apodo que te ponen para humillarte no se arregla solo.

Cómo se forma tu autoimagen#

La autoimagen no es una foto fija. Se mueve con tres cosas: lo que ves en el espejo, lo que escuchas de los demás y lo que te dices tú mismo. La tercera pesa más de lo que parece. Si cada vez que te equivocas piensas «soy un desastre», esa frase se va pegando.

Hoy además hay un factor nuevo: las redes sociales. Las fotos que ves están elegidas, retocadas y con buena luz. Compararte con ellas es como comparar tu día normal con la mejor foto de otra persona. Una persona real en la feria o en el bus no luce así, y aun así es valiosa.

Ejemplo. Valeria se pasa el recreo repitiéndose «soy la más bajita y nadie me toma en serio». Cuando una compañera le pide ayuda con una tarea de Matemáticas y ella se la explica bien, cae en cuenta de que tiene algo que otros valoran y que no se mide en centímetros. La imagen que tenía de sí misma no incluía eso.

Acciones para fortalecer tu autoimagen#

  • Haz una lista de lo que sí te gusta de ti: cualidades, habilidades y cosas que haces bien (escuchar, dibujar, jugar fútbol, ser puntual). Léela cuando te sientas mal.
  • Cuida tu cuerpo: dormir bien, comer a tus horas, moverte y bañarte. No es vanidad, es cuidado, y se nota en el ánimo.
  • Háblate como le hablarías a un buen amigo. Si a él no le dirías «eres un fracaso», tampoco te lo digas a ti.
  • Rodéate de personas que te hacen sentir bien y aléjate de quien te humilla, aunque lo llame «bromas».
  • Limita las comparaciones, sobre todo en redes. Si una cuenta te deja peor cada vez que la ves, déjala de seguir.
  • Ponte metas pequeñas y cúmplelas: aprender una canción, mejorar una nota, correr un poco más. Lograrlas sube la confianza.

Errores frecuentes#

Mucha gente piensa que «todos los demás» ya cambiaron y que uno es el único raro. No es así: casi todos se sienten inseguros y lo disimulan. Otro error es creer que el valor de una persona depende de su cuerpo; el cuerpo es una parte de ti, no tu valor completo. Y un tercero, creer que hay que aguantar las burlas porque «así es la adolescencia». Las burlas sobre el cuerpo no son parte normal de crecer.

A quién acudir#

Si pasan semanas en que te sientes muy triste, no quieres ir al colegio, te cuesta comer o dormir, o te molestan y se burlan de ti de forma repetida, no lo cargues solo. Habla con tu mamá, tu papá o una persona adulta de confianza, y con el orientador de tu colegio. El PANI atiende en la línea 1147, y si hay una emergencia o alguien está en peligro, llama al 911.

Ponte a prueba#

¿Qué es la autoimagen?#

Es la idea que tienes de ti: cómo te ves, cómo crees que te ven y cómo te sientes con eso. Se forma con la experiencia y con lo que te dices a ti mismo, y puede fortalecerse.

Menciona un cambio físico, uno cognitivo, uno emocional y uno sexual de la adolescencia.#

Por ejemplo: el estirón (físico), pensar en ideas abstractas y cuestionar reglas (cognitivo), cambios de ánimo más fuertes (emocional) y la curiosidad o atracción hacia otras personas (sexual).

Dos compañeros de 12 años: uno ya cambió de voz y el otro no. ¿Alguno está mal?#

No. Cada persona cambia a su propio ritmo y ambos están dentro de lo normal. Compararse con otros no dice nada sobre si uno está bien.

¿Por qué las redes sociales pueden afectar la autoimagen?#

Porque muestran fotos elegidas y retocadas. Compararte con ellas es injusto, y si te dejan sintiéndote peor conviene mirar menos o dejar de seguir esas cuentas.

Te burlan por tu cuerpo todos los días. ¿Qué haces?#

No lo aguantas en silencio: lo cuentas a tu familia y al orientador del colegio. Si hay peligro o daño, el PANI atiende en el 1147 y la emergencia es el 911.

Fuentes#

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