Cómo construir argumentos a favor y en contra de un problema
Esta lección es parte de Temario de Filosofía de Undécimo año Lección 7 de 21Por Andrea del Carmen actualizado el 28 de octubre de 2026 8 min de lectura
En el colegio de Pérez Zeledón hay asamblea de estudiantes. El punto de agenda es si se prohíbe el celular dentro de las aulas. Una compañera dice «sí, porque nadie pone atención». Un muchacho de la última fila contesta «no, porque es injusto». Los dos hablan fuerte, los dos tienen razón en algo, y la asamblea termina sin acuerdo. Lo que falló no fue la voluntad: fue que nadie armó un argumento. Soltaron opiniones.
Construir argumentos a favor y en contra de un problema es justamente eso: pasar de la opinión suelta a una razón que otro pueda examinar, aceptar o rebatir. Y hacerlo para los dos lados, incluso para el que no te gusta.
Definición
Un argumento es un conjunto de afirmaciones en el que una de ellas (la conclusión o tesis) se apoya en otras (las premisas, que son las razones). Argumentar a favor es dar razones que respaldan una tesis; argumentar en contra es dar razones que la debilitan o que respaldan la tesis contraria. Un argumento es eficaz cuando sus razones son aceptables, relevantes y suficientes para quien las escucha.
Primero, escoger bien el problema#
No cualquier tema sirve para argumentar. «El celular» no es un problema; es un objeto. «Se debe prohibir el uso del celular en las aulas del colegio» sí lo es, porque admite un sí y un no, y porque dice quién debe hacer qué y dónde.
Un buen problema para argumentar cumple tres cosas:
- Se puede formular como una tesis con dos lados defendibles (si nadie en su sano juicio lo niega, no hay debate).
- Está delimitado: un colegio, una comunidad, un periodo.
- Importa a quienes lo discuten, porque tiene consecuencias reales.
Compara «la contaminación es mala», que nadie discute, con «la municipalidad debe cobrar por la recolección de basura según el peso que produce cada casa». La segunda tiene a favor y en contra con razones serias, y por eso se puede trabajar.
La estructura de un argumento: el modelo de Toulmin#
El filósofo británico Stephen Toulmin, en su libro Los usos de la argumentación (1958), propuso una forma de ver cómo se arma un argumento en la vida real, no solo en la lógica de manual. Sus piezas principales son estas:
| Pieza | Qué es | Ejemplo (prohibir el celular en aulas) |
|---|---|---|
| Afirmación | Lo que se quiere sostener | El celular debe guardarse durante las lecciones. |
| Datos | Los hechos en que se apoya | En un grupo de 30, al menos 12 revisan mensajes mientras la profesora explica. |
| Garantía | El puente que justifica pasar de los datos a la afirmación | Quien se distrae con el teléfono aprende menos de lo que se explica. |
| Respaldo | Lo que sostiene la garantía | Estudios sobre atención y rendimiento, y la experiencia de los docentes. |
| Refutación o reserva | Las condiciones en que la afirmación no se sostiene | Salvo cuando el celular se usa como herramienta de la lección. |
| Calificador | Qué tan fuerte es la conclusión | Por lo general, en la mayoría de las lecciones. |
La garantía es la pieza que más se olvida, y es donde casi siempre se gana o se pierde el debate. Los datos solos no concluyen nada: alguien tiene que explicar por qué esos datos llevan a esa conclusión.
Cómo se arma el lado a favor#
Para armar el lado a favor, sigue este orden:
- Escribe la tesis en una oración completa y sin adjetivos que la hagan trampa.
- Busca dos o tres razones independientes. Es mejor tener tres razones medianas, distintas entre sí, que una sola repetida de tres maneras.
- A cada razón dale un dato verificable: una cifra, un caso, una norma, el testimonio de alguien que estuvo ahí.
- Escribe la garantía en voz alta: «esto importa porque…».
- Anticipa la mejor objeción y respóndela.
Un ejemplo resuelto. Tesis: «El colegio debe guardar los celulares durante las lecciones». Razón 1: la atención se rompe con cada notificación, y recuperarla toma minutos. Razón 2: las evaluaciones copiadas por mensaje bajan la justicia entre compañeros. Razón 3: el recreo queda libre para usarlos, así que no se pierde la comunicación con la familia en lo importante. Cada razón apunta a un valor distinto: el aprendizaje, la equidad y la comunicación.
Cómo se arma el lado en contra#
Aquí hay dos caminos y conviene distinguirlos.
Atacar la tesis con razones propias. Es defender la tesis contraria: «El celular no debe prohibirse porque ya es herramienta de estudio». Necesita sus propios datos y su propia garantía.
Atacar el argumento del otro. Es señalar dónde se rompe. Se puede objetar una premisa («ese dato no está comprobado»), la garantía («que se distraigan no prueba que aprendan menos») o la suficiencia («un caso no alcanza para toda la regla»). Este es el camino del buen debate, porque obliga a escuchar.
John Stuart Mill escribió en Sobre la libertad (1859) que quien conoce solo su propio lado de una cuestión conoce poco de ella. Es una buena razón práctica para este ejercicio: antes de defender tu postura, escribe el mejor argumento posible de la contraria, tan bien hecho que su defensor lo firmaría. Si no puedes, todavía no entiendes el problema.
Un caso completo, con los dos lados#
Problema: «El colegio debe exigir el uso de uniforme».
| A favor | En contra |
|---|---|
| Reduce las diferencias visibles de dinero entre estudiantes (equidad). | Cuesta dinero a familias que ya pagan útiles, pasajes y comida. |
| Facilita identificar a quien no es del colegio (seguridad). | Limita la expresión personal en una etapa en que se forma la identidad. |
| Ahorra la decisión diaria de qué ponerse. | No hay evidencia clara de que mejore las notas o la disciplina. |
Observa que ninguna columna gana sola. Para decidir hay que ver qué razones pesan más: ¿el costo es real para esta comunidad? ¿se puede dar el uniforme a quienes no pueden pagarlo? Ahí entra el segundo paso de la argumentación eficaz, que es pesar las razones y no solo contarlas. Tres razones débiles no superan a una fuerte.
Cuándo un argumento es eficaz#
Un argumento puede estar bien armado y aun así no convencer. Para que funcione, revisa tres condiciones que usan muchos manuales de pensamiento crítico (por ejemplo, los de Ralph Johnson y Anthony Blair):
- Aceptabilidad: las premisas son creíbles para quien escucha. Si tu dato viene de un rumor, falla.
- Relevancia: las premisas tienen que ver con la tesis. Decir que el director llega tarde no dice nada sobre el uniforme.
- Suficiencia: hay razones bastantes, y de peso bastante, para aceptar la conclusión.
Además, la eficacia depende del público. Lo que convence a una junta de padres (costos, seguridad) puede no convencer a estudiantes (autonomía, expresión). Un buen argumentador conoce a quién le habla y no cambia la verdad por ello, solo escoge qué razones poner primero.
Errores frecuentes#
Mucha gente confunde tener una opinión fuerte con tener un argumento fuerte. La diferencia es que el argumento se puede examinar pieza por pieza.
Otros tropiezos comunes:
- Argumentar solo con el volumen: repetir la tesis más alto no es una razón.
- Dar un solo ejemplo como si fuera ley general.
- Atacar a la persona que opina en lugar de lo que dice.
- Poner en boca del otro una versión absurda de su postura para derrotarla con facilidad.
- No distinguir hechos («el 40 % de los estudiantes usa el celular en clase») de valoraciones («eso es grave»). Los hechos se verifican; las valoraciones se justifican.
Cómo practicar#
Toma un problema de tu comunidad: el horario del bus, un parque, una regla del colegio. Divide una hoja en dos columnas y escribe tres razones para cada lado, cada una con su dato y su garantía. Después, defiende en voz alta el lado con el que no estás de acuerdo durante dos minutos. Al final, decide con cuál te quedas y explica por qué las razones del otro lado pesaron menos. Esa explicación es la parte que más se parece a lo que pide el MEP: no solo exponer los lados, sino justificar una decisión.
Ponte a prueba#
¿Por qué «el celular» no sirve como problema para argumentar y «se debe prohibir el celular en las aulas» sí?#
Porque «el celular» es un objeto y nadie puede estar a favor o en contra de él sin más. La segunda formulación es una tesis: dice qué se debe hacer, dónde y por quién, y admite razones por ambos lados.
En el modelo de Toulmin, ¿qué papel cumple la garantía?#
Es el puente entre los datos y la afirmación. Explica por qué esos hechos llevan a esa conclusión. Sin garantía, los datos quedan sueltos: el oyente puede aceptar el dato y aun así no ver por qué debería aceptar la tesis.
Un compañero defiende el uniforme diciendo «mi hermano lo usó y sacó buenas notas». ¿Qué falla tiene su argumento?#
Falla en suficiencia: un solo caso no alcanza para sostener una regla general. Además, no prueba que el uniforme causara las buenas notas. Necesita más casos o datos comparables.
¿Por qué Mill recomienda conocer bien el argumento contrario?#
En Sobre la libertad sostiene que quien conoce solo su lado de la cuestión sabe poco de ella. Conocer la mejor versión del otro lado permite responder objeciones reales y revisar si la propia postura resiste.
Distingue un hecho de una valoración en: «El 40 % de los estudiantes usa el celular en clase, y eso es grave».#
«El 40 % usa el celular en clase» es un hecho: se puede verificar contando. «Eso es grave» es una valoración: no se comprueba, se justifica con razones, por ejemplo mostrando cómo afecta el aprendizaje.
Fuentes#
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