Paz, tolerancia y derechos humanos desde los valores cristianos
Esta lección es parte de Temario de Educación Religiosa de Décimo año Lección 3 de 8Por Andrea del Carmen actualizado el 28 de octubre de 2026 7 min de lectura
Una tarde, en el patio de un colegio de Limón, dos grupos de décimo discuten por un balón. Uno dice que el otro hizo trampa, alguien lanza un insulto sobre el lugar de donde viene la familia de un compañero, y en un minuto hay empujones. Al día siguiente el pleito ya está en los chats, con más gente opinando y con fotos.
Ese episodio, que pasa en cualquier parte, contiene los tres temas de esta unidad: la paz que se rompe, la tolerancia que falta y los derechos de las personas que quedan pisados. Veamos cómo se analiza una situación así y qué criterios da la fe cristiana.
Definición
La paz es una convivencia justa en la que se respeta la dignidad de todos, no solamente la ausencia de pelea. La tolerancia es la actitud de respetar a quien piensa, cree o vive distinto, sin renunciar a las propias convicciones. Los derechos humanos son los que corresponden a toda persona por el hecho de serlo.
La paz: más que callar el pleito#
Mucha gente piensa que hay paz cuando nadie grita. Pero una familia donde todos obedecen por miedo no está en paz, y un colegio donde un grupo humilla en silencio tampoco. La Biblia usa la palabra shalom, que significa plenitud, bienestar y relaciones justas. Por eso el profeta Isaías (32,17) dice que el fruto de la justicia será la paz.
Jesús lo asume en las bienaventuranzas: «Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios» (Mateo 5,9). Fíjate en el verbo: trabajan. La paz se construye con decisiones diarias. El mismo Jesús enseña a reconciliarse con el hermano antes de presentar la ofrenda (Mateo 5,23-24).
Costa Rica tiene una historia que ayuda a entender esto. En 1948 el país abolió su ejército, una decisión de enorme peso político que ha marcado la identidad nacional. Aun así, un país sin ejército puede tener violencia en las calles, en los hogares y en las redes. La paz institucional no sustituye a la paz de cada día.
Cómo analizar una situación problema#
El programa pide analizar situaciones del ámbito educativo, social y cultural y sus causas. Un orden que funciona bien en la prueba es este:
- Describir el hecho con datos: qué pasó, quiénes participaron, dónde y cuántas veces.
- Buscar las causas, que casi nunca son una sola: personales (orgullo, inseguridad), familiares (violencia aprendida en casa), sociales (desempleo, exclusión) y culturales (prejuicios, estereotipos).
- Ver las consecuencias en las personas y en el grupo.
- Valorar con criterios cristianos: dignidad, justicia, paz, respeto a la diversidad.
- Proponer acciones realistas y quién las puede asumir.
Ejemplo. En un colegio de Guanacaste varios estudiantes se burlan de un compañero indígena por su forma de hablar y lo excluyen de los grupos. El joven ha empezado a faltar a clases.
Solución. Descripción: burla constante y exclusión de un compañero. Causas: prejuicio cultural hacia los pueblos originarios, imitación de lo que se ve en el grupo y falta de espacios para conocerse. Consecuencias: ausentismo, tristeza y riesgo de abandonar los estudios. Valoración: se hiere su dignidad y se niega su derecho a la educación y a su identidad cultural. Propuesta: una actividad de aula donde él comparta su cultura si lo desea, una conversación con los agresores guiada por el orientador y un compromiso del grupo para integrarlo.
Tolerancia: ni indiferencia ni imposición#
Se confunden dos cosas. Tolerar no es decir «todo me da igual». Quien tolera tiene convicciones y las defiende con argumentos, pero no humilla ni persigue al que piensa distinto. Tampoco es resignarse a que alguien haga daño: la tolerancia termina donde empieza la violación de los derechos de otro. No se puede «tolerar» el abuso ni la violencia.
El modelo cristiano es el de Jesús con la mujer samaritana (Juan 4). Ella pertenecía a un pueblo despreciado por los judíos y además era mujer, y Jesús le pide agua, conversa con ella y la trata como persona. No renuncia a su verdad, pero abre el diálogo con respeto.
La Iglesia, en la declaración Nostra aetate del Concilio Vaticano II, pide respeto hacia las demás religiones y rechaza toda discriminación por raza, color, condición o religión. En un país donde conviven católicos, evangélicos, personas sin religión, comunidades indígenas con sus propias espiritualidades y migrantes de otras tradiciones, esto se vive todos los días.
Diversidad individual, cultural y étnica#
El programa menciona tres tipos de diversidad, y conviene distinguirlas:
- Individual: cada persona tiene su carácter, sus gustos, sus capacidades y limitaciones. La Ley 7600 de igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad busca que nadie quede fuera por una condición física o sensorial.
- Cultural: costumbres, idiomas, comidas y creencias distintas. El guanacasteco, el limonense y el josefino comparten nación y tienen cada uno sus tradiciones.
- Étnica: pueblos indígenas como los bribri, cabécar, ngäbe o maleku, y la población afrodescendiente, cuya presencia es histórica en el Caribe costarricense.
Respetar la diversidad es reconocer que cada una de ellas enriquece a la comunidad. Una diferencia no justifica un trato inferior.
Derechos humanos y valores cristianos#
La Declaración Universal de Derechos Humanos se aprobó en 1948 en las Naciones Unidas. Reconoce que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos. Los católicos encuentran en ella el eco de lo que la Biblia dice desde Génesis. La encíclica Pacem in terris de san Juan XXIII (1963) dedicó un amplio espacio a los derechos humanos, y propone que la paz se apoya en cuatro pilares: verdad, justicia, amor y libertad.
Estos pilares sirven como lista de revisión:
- Verdad: no mentir, no difundir rumores ni burlas en las redes.
- Justicia: dar a cada uno lo que le corresponde, sin favoritismos.
- Amor: buscar activamente el bien del otro, incluso del que me cae mal.
- Libertad: respetar que cada uno decida sobre su vida dentro de los límites del bien común.
Criterio
Ante un conflicto, pregunta qué derecho de qué persona está en juego, qué causa lo originó y qué acción restaura la relación sin humillar a nadie.
Errores frecuentes#
El primero es llamar «paz» al silencio impuesto. El segundo, confundir tolerancia con aceptar cualquier cosa. Si un compañero acosa a otro, no se trata de tolerarlo sino de detenerlo. El tercero es quedarse en las causas personales («es que es un grosero») sin ver las causas sociales y culturales, que son las que el programa pide analizar. Y el cuarto, en el examen, es proponer soluciones vagas como «hay que respetarse»; una buena respuesta dice quién hace qué y cuándo.
Cómo practicarlo#
Elige una noticia o un hecho de tu colegio y aplica los cinco pasos con tus palabras. Luego escribe una frase para cada pilar de la paz que diga cómo lo viviste esta semana. Con eso tienes ejemplos propios para el examen y, mejor aún, para la convivencia diaria.
Ponte a prueba#
¿Por qué la paz es más que la ausencia de pelea?#
Porque una convivencia donde uno obedece por miedo o es humillado en silencio no es justa. Según la Biblia, la paz (shalom) supone relaciones justas y plenitud, y por eso es fruto de la justicia.
¿Cuál es la diferencia entre tolerancia e indiferencia?#
Quien tolera tiene convicciones y las defiende con respeto; no humilla a quien piensa distinto. La indiferencia dice que todo da igual. Además, la tolerancia no alcanza a la violencia ni al abuso, que no se pueden aceptar.
Menciona los pasos para analizar una situación problema.#
Describir el hecho, buscar sus causas (personales, familiares, sociales y culturales), ver las consecuencias, valorar con criterios cristianos y proponer acciones realistas indicando quién las asume.
Distingue diversidad individual, cultural y étnica con un ejemplo de cada una.#
Individual: una estudiante con discapacidad visual y sus necesidades. Cultural: las tradiciones propias de Guanacaste y de Limón. Étnica: los pueblos bribri o cabécar y la población afrodescendiente del Caribe.
¿Cuáles son los cuatro pilares de la paz en Pacem in terris y cómo se vive uno en el colegio?#
Verdad, justicia, amor y libertad. Por ejemplo, la verdad se vive no difundiendo rumores ni burlas por los chats, y la justicia dando el mismo trato a todos los compañeros.
Fuentes#
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