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Cualidades de los hijos e hijas de Dios: derechos y deberes

Esta lección es parte de Temario de Educación Religiosa de Cuarto grado Lección 14 de 16

Por Andrea del Carmen actualizado el 28 de octubre de 2026 5 min de lectura

Daniela tiene diez años y vive en un pueblo de Guanacaste. Dibuja muy bien, pero en el recreo se queda callada porque cree que no sirve para nada. Un día, su maestra pega en la pared un dibujo suyo del volcán Arenal y todos preguntan quién lo hizo. Daniela levanta la mano casi sin querer. Esa tarde cambió algo: se dio cuenta de que tenía una cualidad que valía la pena mostrar.

Los cristianos creen que cada persona recibe cualidades de Dios, que es su Padre, y que esas cualidades se desarrollan para el bien propio y el de los demás.

Idea central

Somos hijos e hijas de Dios: tenemos dignidad, es decir, un valor que nadie nos puede quitar. Dios nos dio cualidades y capacidades para realizarnos como personas y para convivir con otros.

Qué cualidades tenemos#

No todas las personas son buenas para lo mismo, pero todas recibieron cualidades. Algunas son comunes a todos:

  • Inteligencia. Capacidad para pensar, aprender y resolver problemas.
  • Libertad. Poder elegir entre varias opciones y responsabilizarse de lo que se elige.
  • Capacidad de amar. Querer a la familia, a los amigos y también a quien no conocemos.
  • Creatividad. Inventar, dibujar, cantar, cocinar, construir.
  • Conciencia. Esa voz interior que nos avisa cuándo algo está bien y cuándo no.

Además de estas, cada quien tiene las suyas: uno corre rápido, otra explica bien las cosas, otro tiene paciencia con los animales. Las cualidades no son para compararse con el compañero de al lado. Son para crecer.

Para qué sirven#

Una cualidad guardada es como un balón que nunca sale del cuarto. Se desarrolla cuando se usa, y se usa de dos maneras. En lo individual, nos ayuda a realizarnos: estudiar, practicar, cuidar la salud y confiar en uno mismo. En lo social, nos ayuda a servir: Daniela puede decorar el mural de la escuela, y el compañero que corre rápido puede llevar un mensaje urgente a otro salón.

Ten cuidado con un error común: pensar que si no eres bueno en lo que otros destacan, no vales. El valor de una persona viene de ser hija de Dios, no de las notas ni de los trofeos.

Derechos y deberes#

Como todos tenemos la misma dignidad, también tenemos derechos: cosas que se nos deben garantizar para vivir bien. Y tenemos deberes: lo que nos toca hacer para respetar a los demás. Van siempre de la mano.

DerechoDeber que lo acompaña
Recibir educaciónEstudiar, hacer las tareas y respetar a la maestra y a los compañeros
Ser escuchadoEscuchar a los demás sin interrumpir ni burlarte
Que cuiden mi saludCuidar mi cuerpo y mi higiene, y no contagiar a otros por descuido
Jugar y descansarDejar a los demás jugar y cuidar los espacios de juego
Vivir en familia y ser protegidoColaborar en casa y obedecer lo que me cuida
Ser tratado con respetoTratar a todos con respeto, sin importar si son distintos a mí

Quien exige un derecho y olvida el deber se parece al que quiere comer en la mesa sin ayudar a ponerla. Los dos lados son parte de lo mismo.

Cómo aplicarlo#

Imagina que tu compañero Esteban es tímido y no habla casi nunca. En un trabajo en grupo, tú notas que escribe muy bonito. Reconocer esa cualidad y pedirle que redacte es una forma de tratarlo como hijo de Dios. Y si tú, por tu parte, tienes buena voz, puedes cantar en el acto cívico aunque te dé nervios. Así las cualidades se ponen al servicio de todos.

Otra manera de pensar en el tema es la de las herramientas de una finca. El machete corta, la pala cava, la escoba barre. Ninguna sirve para todo y ninguna sobra. Si el campesino usara el machete para barrer, el trabajo saldría mal, aunque el machete sea muy bueno. Con las cualidades pasa igual: cada persona rinde más cuando las pone donde mejor encajan, y la comunidad necesita de todas ellas.

Algo parecido ocurre con los deberes. Un niño que cuida la limpieza del aula no lo hace por miedo a un regaño, sino porque entiende que el aula es de todos. Quien actúa así ejerce su libertad con responsabilidad, que es una de las cualidades más grandes que recibimos.

Para practicar en casa, escribe una lista con tres cualidades tuyas y una manera de usar cada una esta semana. Pídele a tu familia que te diga una cualidad que ella ve en ti y que quizá tú no habías notado.

Ponte a prueba#

¿Qué significa ser hijo o hija de Dios?#

Significa que Dios es nuestro Padre y que, por eso, cada persona tiene dignidad, un valor que nadie puede quitarle, y cualidades para desarrollar.

Menciona tres cualidades que tengan todas las personas.#

Por ejemplo: inteligencia, libertad y capacidad de amar. También sirven la creatividad y la conciencia.

¿Cómo ayudan las cualidades a realizarnos y a servir a los demás?#

En lo personal, al practicarlas crecemos y ganamos confianza. En lo social, las ponemos al servicio de otros, por ejemplo decorando un mural o ayudando a un compañero.

Escribe un derecho de los niños y el deber que le corresponde.#

Por ejemplo: derecho a recibir educación, y deber de estudiar y respetar a los maestros. Otra pareja posible es ser escuchado y escuchar a los demás.

Si un compañero cree que no sirve para nada, ¿qué le dirías a partir de lo aprendido?#

Le diría que su valor viene de ser hijo de Dios y no de lo que hace mejor que otros, y que todos tenemos alguna cualidad. Lo ayudaría a encontrar la suya.

Fuentes#

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