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Cómo tomar decisiones: pasos para elegir bien

Esta lección es parte de Temario de Orientación de Sexto grado Lección 4 de 4

Por Andrea del Carmen actualizado el 29 de octubre de 2026 6 min de lectura

Es martes y a Daniela le sobran dos cosas y le falta una. Le sobran invitaciones: su amiga Sofía la llamó para jugar a la plaza a las tres de la tarde, y la maestra de música le pidió que ensayara con la flauta para el acto del 15 de setiembre, justo a esa misma hora. Lo que le falta es tiempo, y práctica para tomar decisiones. Daniela da vueltas en la cama, cambia de idea cuatro veces y al final dice: «Ya no sé qué hacer».

A todos nos pasa. Decidir cuesta cuando las dos opciones nos gustan, o cuando ninguna nos gusta del todo. La buena noticia es que decidir se aprende, y tiene pasos que se pueden seguir como una receta.

Definición

Tomar una decisión es elegir una opción entre varias después de pensar qué puede pasar con cada una, y hacerse cargo de lo que venga después.

Los pasos para decidir#

Casi cualquier decisión, pequeña o grande, se resuelve mejor si la haces en orden:

  1. Ponle nombre al problema. Di con claridad qué tienes que decidir. «Qué hago esta tarde» es difuso; «voy a la plaza o ensayo la flauta» ya es algo que se puede resolver.
  2. Busca las opciones. Casi siempre hay más de dos. Daniela puede ir a la plaza, ensayar, o ensayar una hora y llegar a la plaza al final.
  3. Piensa qué pasa con cada una. Lo bueno, lo difícil, y cómo se sentirían las demás personas.
  4. Elige. Escoge la que mejor se acomode a lo que de verdad te importa, no la que te quita la incomodidad más rápido.
  5. Actúa. Una decisión que se queda en la cabeza no cambia nada.
  6. Revisa. Después pregúntate cómo salió y qué harías igual o distinto la próxima vez.

Un ejemplo resuelto#

Ejemplo. Daniela escribe en su cuaderno las tres opciones y piensa en cada una.

OpciónLo buenoLo difícil
Ir a la plaza con SofíaSe divierte y comparte con su amigaFalta al ensayo y la maestra queda sin flauta en el acto
Ensayar toda la tardeCumple con el acto y se siente tranquilaSofía se queda esperándola
Ensayar una hora y llegar a la plaza a las cuatroCumple con la maestra y todavía ve a SofíaTiene que avisarle a Sofía y llegar tarde

Solución. Daniela elige la tercera. Llama a Sofía, le explica y quedan en verse a las cuatro. Nadie quedó plantado y nadie le falló a nadie. Fíjate en que la mejor opción no estaba en la lista de dos que ella tenía al principio: apareció cuando se puso a buscar más.

Decisiones pequeñas y decisiones grandes#

No todas las decisiones pesan igual. Elegir qué desayunar se resuelve en segundos. Pero decidir si le dices a un amigo que hizo algo que te dolió, si cambias de grupo en el recreo o si cuentas que alguien te está molestando, merece más tiempo. Una pregunta que ayuda es: ¿qué tan difícil sería deshacer esto? Si se puede deshacer fácilmente, arriésgate. Si no, piénsalo con calma y consúltalo.

También ayuda imaginar a la persona que quieres ser. Si te importa ser honesto, la opción de copiar en el examen choca con eso, aunque nadie te vea. Las decisiones que se alinean con tus valores se sostienen mejor con el tiempo.

Errores frecuentes al decidir#

  • Decidir con rabia o con mucha emoción. Lo que se dice y se hace enojado suele lamentarse al día siguiente. Respira, camina un rato y vuelve a pensarlo.
  • Hacer lo que hacen todos. «Es que todos lo hacen» no es una razón. Pregúntate si tú lo harías si estuvieras solo.
  • Dejar que otro decida por ti. Pedir consejo está muy bien. Pero la decisión final es tuya, porque eres tú quien vive las consecuencias.
  • No decidir. Esperar y esperar también es una forma de decidir, solo que las cosas se resuelven sin ti.

Decidir y comprometerte con tus metas#

Una meta es algo que quieres lograr; una decisión es el paso que das hoy para acercarte. Andrés quiere aprender a tocar guitarra para la fiesta de fin de año. Esa es la meta. La decisión es de todos los días: ¿dedico quince minutos a practicar o me quedo viendo videos? Si decide practicar cinco días de la semana, en un mes ya toca sus primeras canciones.

Comprometerte significa que, cuando te dan ganas de dejarlo, recuerdas por qué empezaste. Ayuda escribir la meta en un papel y pegarla donde la veas, avisarle a alguien que te apoye y celebrar los avances pequeños. Si un día fallas, no pasa nada: se retoma al siguiente.

Con quién hablar#

Hay decisiones que no conviene tomar solo. Habla con tu mamá, tu papá, tu maestra o la persona adulta de confianza en tu casa. Si alguien te presiona para hacer algo que sabes que está mal, que te da miedo o que podría hacerte daño, la decisión de contarlo ya es una buena decisión. En la escuela puedes acudir al orientador o a tu maestra. Si estás en peligro o alguien te hace daño, el PANI atiende en la línea 1147 y, en una emergencia, puedes llamar al 911.

Ponte a prueba#

¿Cuáles son los pasos para tomar una decisión?#

Ponerle nombre al problema, buscar las opciones, pensar qué pasa con cada una, elegir, actuar y revisar cómo salió. Hacerlo en orden evita decidir por impulso.

Si Daniela solo ve dos opciones y ninguna le gusta, ¿qué puede hacer?#

Buscar más opciones. En el ejemplo, la tercera (ensayar una hora y llegar tarde a la plaza) resolvía el problema sin perjudicar a nadie.

¿Por qué «todos lo hacen» no es buena razón para decidir?#

Porque las consecuencias las vives tú, no «todos». Una decisión debe apoyarse en lo que tú piensas y en lo que te importa, no en lo que hace el grupo.

¿Qué diferencia hay entre una meta y una decisión?#

La meta es lo que quieres lograr, como tocar guitarra. La decisión es lo que haces hoy para acercarte a ella, como practicar quince minutos.

Alguien te presiona para hacer algo que te da miedo. ¿Qué haces?#

No lo haces solo: lo hablas con una persona adulta de confianza, el orientador o tu maestra. Si hay peligro o daño, puedes llamar al PANI (1147) o al 911.

Fuentes#

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